21 de septiembre, 2021. CHELSEA. Escucho cada palabra de mi compañera de a lado, trato de disimular mi sonrisa y no seguirle el hilo de la conversación porque prefiero no distraerme de la clase, pero es tan imposible cuando su manera de trata y esa personalidad es contagiosa, tiene una chispa de alegría alrededor y una dulce manera de entablar una conversación contigo. Es una linda chica. —Lo siento, siempre termino hablando mucho, espero no haberte enredado con mis palabras. —se disculpa, incluso haciendo aquello se ve tierna. —No tengo problema, pude entender cada palabra—sonrió con ternura. —. Tengo una amiga que es muy habladora, tuve que acostumbrarme a seguirle el hilo de la conversación para no permitir que se sienta mal cuando habla. —Oh, eres linda —hace un puchero. —. Cuán

