CHELSEA. Camino por en medio de la pista con una sonrisa en mis labios, que es reemplazada con una mueca de desagrado al no poder caminar con comodidad entre tanta multitud, por suerte puedo llegar hasta un rincón donde no hay tantas personas. Me quedo parada en ese lugar buscándolo con la mirada, he llevado largos minutos queriéndolo encontrar, pero no he tenido tanto éxito. Tengo miedo de que a las finales haya decidido no asistir a la fiesta. Aunque no importa tanto porque no puedo terminar la noche sin hablar con él, así que de todas formas buscaré la manera de conversar con él. Haré todo lo que esté a mi alcance porque deseo terminar con todo y empezar algo nuevo, junto a él. —¡Chelsea! —La voz emocionada de Caleb llega hasta mis oídos. Me giro con mi sonrisa intacta y me encue

