ANCEL. Una voz cautivadora y sensual que proviene de la oscuridad. Busco con mi mirada a la persona y la veo emerger de las más oscuras sombras con una sonrisa peligrosa en sus labios carmesí. Su mirada es distinta y su expresión es decisiva. Camina dando pasos lentos moviendo sus caderas mostrándose como la puta ama del mundo. Su aparición me resulta sorpresiva. —¿Por qué tan sorprendido Ancel? —me pregunta divertida. Doy un paso en su dirección dispuesto a todo, pero alguien me sostiene de mi brazo. Giro mi rostro apreciando la furia subiendo a lo alto. Negué con mi cabeza mirando al tipo. —¿No te advertí de que si me volvías tocar cortaría tus sucias manos? —le pregunté sintiendo como la adrenalina recorría por mis entrañas. —Suéltalo. —ordenó. El tipo no necesito una segund

