─Indudablemente, de lo contrario no me casaría con ella ─contesto, sintiendo mi corazón latir con fuerza, como si estuviera en un interrogatorio del colegio. ─Bueno, firmarás sin reproche el acuerdo prenupcial, por el bien de nuestra hija… no esperamos que actúes como Patrick al quitarle dinero a Noelle, pero es mejor cuidarle la espalda ─comenta, insinuando que le haría daño a su hija. ─Será cuidarse la espalda ustedes ─gruñe el elfo. ─Por supuesto, no tengo ningún problema ─declaro, de todas maneras tendré mi herencia y solo le daré la parte acordada a Noelle, no es algo que me afecte. Pienso. ─Iremos a descansar ─anuncia luego de unos segundos observándonos. Hace ademán de levantarse, mientras nuestros ojos le siguen. El señor George, embebe con rapidez uno de los tragos de la b

