SIMON En algun lugar del mundo. Dejo que el viento del mar azote mi rostro con violencia. La brisa enreda mi cabello —más largo ahora—, lo dejé crecer porque a ella le gusta así. El salitre se me mete en la piel, en los poros, en los huesos. Respiro hondo, dejo que el olor a mar invada mis pulmones, como si fuera el único aire capaz de mantenerme vivo. Tomo el coctel de margaritas que yace en la mesita de al lado. Mi piel está más bronceada, el abdomen firme y marcado. He ganado músculo. Entreno todos los días como un condenado, como si pudiera sudar los pecados, borrar el pasado con cada gota. Terminando mi especialización y dedicándome a ella. Nunca pensé que me enamoraría de una mujer. Bueno. En mi pasado hubo una. Una a la que amé profundamente que hasta llegué a dar la vid
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


