No estaba segura de cuánto tiempo había pasado, su último recuerdo fue ver a sus amados hijos mientras sentía su cuerpo disolverse en el aire, la sensación se le escapaba como un mal sueño en las horas posteriores a despertar, algo en su piel desactivó el sentido del dolor, pero aun así era consciente de sus células flotando en el aire. Estaba acostada sobre una superficie lisa y sedosa, era un líquido aceitoso que emitía la sensación de burbujas, como estar flotando sobre champaña, tibia y reconfortante. En su costado izquierdo podía verse un eterno amanecer rodeado de negrura, que le permitía apreciar los detalles de estrellas y lo que parecían galaxias enteras, la luz solar era demasiado intensa, pero se podía ver de frente. A su derecha podía distinguir un sin fin de espacio abierto

