Después de nuestro desayuno Amir se disculpó con nosotros, ya que iría a su casa por ropa; él se está tomando muy en serio de “viviremos como una familia y si eso implica que debo venir aquí con ustedes lo haré” Al quedarnos solos pensé que los niños me dirían algo o me reclamarían, pero no fue así; solo me pidieron que fuera feliz. Estaba tan concentrada haciendo un espacio en mi armario cuando sentí unas manos en mi cadera - No creí que esto fuera hacerse realidad - Quizá solo sea un sueño – lo dije entre risas - Entonces me encanta este sueño llamado Jazmín Aquel hombre me ayudaba con todo. Queríamos aprovechar el tiempo, así que decidimos salir y llevar a los niños al cine. Todos miraban al gran señor Amir muy intrigados, pero nadie se animaba a pregu

