Sorpresa

1312 Words
2 semanas después. –Mamá porque tenemos que ir a esa reunión- le dije un poco enojado, últimamente de verdad que he estado muy raro, las náuseas esos cambios de humor. –Si hijo, mi amiga me dijo que Julieta nos quería contar algo. –No me digas al fin se va -le dije riendo y ella me mira enojada. –Apúrate y no me hagas enojar. Llegamos a la casa mi queridísima Julieta y pasamos a la sala, se me hacía agua la boca por comer de esas fresas, bueno ya estamos ambas familiar reunidas, nos sentamos e iniciamos a comer, yo me fui directo a las fresas al igual que Julieta. Julieta Parecía que estábamos compitiendo por quien comía más, pero la verdad era que se me hacía agua la boca por comer esas fresas, mi mamá me miraba con una cara, que me decía come despacio. En ese momento una de las sirvientas trajo una tabla con queso, normalmente me encanta, pero con tan solo sentir el olor me dieron unas náuseas y luego al ver a Romeo que estaba en la misma situación pensé que el queso estaba malo. –Mamá parece que el queso está descompuesto, puedes llevártelo por favor- le dije mirando Flor una de las sirvientas. –Hija, pero no tiene nada raro. –Si al parecer esta descompuesto porque tiene muy mal olor. -dice Romeo Al final se lo llevaron y todo quedo tranquilo. Bueno llego el momento de dar la noticia, bueno si se preguntan porque invite a los Risso, bueno fue porque a los padres del tipejo les tengo mucho cariño y me quería despedir. –Bueno les quería dar una noticia que me tiene muy feliz. –Se van a casar Dice mi papá, mirándome a mí y a Romeo. –¡Noo!, lo que les quería comunicar es que mañana me voy a Italia. – ¿Qué? Dicen todos. – Pues si estuve tramitando para que me den la pasantía de estudiar en una de las mejores universidades en Italia, durante algunos meses. –Hija, ¿Por qué no nos contaste acerca de esto? -dice mi padre triste. –Pues, porque sabía que no iban a querer que viaje-le digo a mis padres con un poco de pena, pero es la verdad, ellos siempre han sido muy sobre protectores. Esa es una de las razones por lo que no le he hablado con Romeo de seguro nos obligarían a casarnos y yo nunca me casaría con ese odioso. –Mi niña, solo espero que te vaya bien y regreses pronto, con mi Romeo te extrañaremos mucho-dice su madre mirando al odioso para que diga algo. –Julieta, si espero que todo resulte bien para ti y puedas estar un largo tiempo en Italia- me dice con un tono sarcástico, yo sé que mientras más lejos el uno del otro es mejor. La cena fue tranquila, pero mis padres estaban tristes, me dio un poco de angustia verlos de esa manera, se veía en sus ojos, aunque trataba de expresar alegría por mí, pero es mi futuro e ir a Italia es uno de mis sueños. (…) Ya estoy en el aeropuerto, mis padres y mi amiga me vinieron a despedir, me da mucha pena verlos así, pero esto no será para siempre. Me despedí de ellos, ya que llamaron para abordar, esos abrazos casi me hacen derramar lágrimas, pero no lo hice porque sino podrían más obstáculos para que me vaya. De Madrid son varias horas de viaje así que podré dormir, que la verdad me hace falta, en estos días me he tenido muchas ganas de dormir mucho. Y como les dije aproveche de dormir durante casi todo el trayecto, apenas toque el respaldo del asiento me inundo el sueño, solo me despertaba para comer un poco. Al llegar al aeropuerto mientras retiraba mi equipaje sentí un pequeño mareo, pero lo asocié a que fue por dormir tanto. Llegue al hotel donde me quedaría, mientras alquilo algún departamento, acomode mi ropa y aprovecha para llamar a mis padres y hacerle saber que había llegado bien. Hable un largo rato con ellos aún los escuchaba un poco tristes, pero ya más tranquilos. Llevo una semana y estoy encantada con todo, ya tengo una amiga se llama Natasha, ella fue la que me ayudo a insertarme en la universidad, algunos chicos muy guapos se me han acercado durante estos días y me han invitado a salir, al menos ya no tengo aquí a Romeo para que espante a los chicos de mí. Estábamos caminando por el centro comercial con Natasha cuando me sentí mareada y todo se comenzó a poner n***o. Lo últimos que recuerdo es escuchar los gritos de ella a mi lado. Romero Hoy irían unos amigos a mi casa así que estaba haciendo algunas compras, pero primero me pase por la frutería porque tenía muchas ganas de comer fresas, compre y me las comí de inmediato, pienso que si alguien me viera en esas se burlaría. Llegue a la casa e inicie a organizar todo, saque algunos objetos que se podrían romper, ya que cualquier borracho podría hacer alguna locura. Al primero que veo es a mi amigo junto a su novia, al parecer van en serio, al inicio no lo creía con lo mujeriego que somos, pero bueno…. Me acerqué -hola ¿Cómo están? –Hola bro… al parecer llegamos muy temprano- me dice riendo –Hola Romeo, bien gracias y ¿tú? – me dice un poco no sé si decirlo molesta, bueno ella es amiga de Julieta quizás es por eso. –Bueno pueden hacer lo que quieran mientras- les digo con un toco pícaro- Yo me iré a dar una ducha. – Bueno no te preocupes de que nos pondremos muy cómodos–me dice riéndose. Subí a mi cuarto y me fui a dar una ducha, mientras buscaba una polera en una de las cajoneras encontré el colgante, me reí al recordar esa noche, ya sabía que nunca volvería a estar con ella. Me puse una polera blanca y unos pantalones negros, la verdad me veía bastante guapo. –Amigo ya están llegando los invitados –Pasen, miren ¿qué tal me veo? – los miré y ellos se rieron. –¿Romeo que hace el colgante de Julieta acá? –dice la amiga tomando el colgante que se me había quedado en la cama. –¿Qué?, ¿es de Julieta? –le pregunto sorprendido. –Si mira yo se lo regalé y en el dije le puse una J –ella me muestra que la marca y yo no sé qué decir, quede en blanco. –Ni idea, lo encontré en la sala y lo subí para que no se pierda– le dije un poco nervioso – bajen y ayuden a recibir a los invitados por favor, yo bajo en 5. Ellos se dan vuelta para salir y mi amigo me mira y abre su boca para decir algo. – ¿Todo bien? - pregunta frunciendo en ceño. – Sii baja, voy en un rato. Como puede ser Julieta, no, ella no puede ser esa chica que me volvió loco. Le doy mil vueltas al asunto, pero por más que lo piense aún no puedo asimilarlo, como uno puede pensar que la chica que más detesta sea la mujer que lo dejo loco en la cama. Pero ya no cabe duda es su colgante, quizás por eso se fue o ella siempre supo que era yo, quizás todo fue a propósito para vengarse por todo. Muchos pensamientos me surgían, pero definitivamente tenía que dejar esa noche en el pasado, no puedo seguir pensando en esa bruja, tal vez todo fue un truco y yo pensando en ella. Esta noche la disfrutaría y me traería a la cama a alguna mujer.
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