5. Secreto

1047 Words
Romeo Siento un enorme dolor de cabeza, me muevo un poco y abro los ojos de inmediato. Me sorprendo al ver que ella no está, la busco en el baño y no la encuentro, mire en el pasillo era una idea loca, pero de igual forma me asome, pero nada, quien sería esa chica que me llevo al cielo anoche. El solo recordar nuestras caricias, nuestros besos, la manera en que ella me provocaba… esto será difícil de olvidar. Me senté en la cama y puede notar que había sangre en la sabana, ¿le abre hecho daño y por eso se fue? O quizás ella era virgen. Pues me puse a pensar miles de posibilidades del porqué se fue y no me dijo nada. Me fui a duchar y no podía dejar de pensar en ella, me cuestionaba una y otra vez que hice mal, bueno estaba tomado, pero recuerdo la mayoría de las cosas que pasaron. Al salir del baño vi algo brillante en el suelo, era un colgante con una flor de loto y mientras lo miraba vi que el antifaz estaba tirado también. No sabía qué hacer, bueno fue una noche buena, pero nunca sabré quien fue esa chica, pero lo que tenía claro era que ella sabía quién era yo. (…) Julieta –Nana, hola ¿Cómo estás? – le digo con la mejor sonrisa que le puedo dar en estos momentos. –Mija porque traes esa carita, no me digas que estuviste tomando mucho. –Si nana, pero baja la voz que nos pueden escuchar. -le digo un poco nerviosa. – Bueno, hija, apúrate y ve a cambiarte. Te voy a subir un jugo de naranja y algo liviano para que comas. -Gracias, te quiero mucha nana. - le di un beso y me fui rápido a mi cuarto para reemplazar este vestido por algo cómodo. Pasaron 3 días y yo aún no le contaba a nadie de esto, pero hoy teníamos una comida donde los Risso, no quería ir, pero mis padres se enojarían si no voy. Me puse una polera y un pantalón ajustado y mis zapatillas blancas, ya que esto no era formal, era una de las típicas comidas que hacíamos siempre. Al llegar a su casa lo menos que quería era toparme con Romeo, nos saludaron sus padres, pero él no estaba eso me dejaba más tranquila, cuando íbamos a pasar a la mesa la señora Camila me dijo que si podía ir a avisarle a Romeo que la comida ya estaba lista. Yo quedé paralizada por unos segundos y le dije que sí. Subí las escaleras y camine a su cuarto, estaba dudando en tocar y cuando estaba a punto de hacerlo, escuche que estaba hablando con alguien por teléfono. Romeo –Como te digo bro... estuve con esa chica en la fiesta. –De verdad Romeo, pero ¿cómo? –Pues ella llegó solita a mi cuarto y pues no se pudo resistir a semejante cuerpo. –ajjaja tan egocéntrico. –Pues te digo la verdad, ella llegó sola a mi habitación, de seguro me siguió–no estaba seguro de esto, pero no le podía contar a mi amigo que me había dejado solo en la mañana. –Semejante suerte que tienes. –Bueno, pero fue únicamente eso, solo una buena f****a–la verdad sentí que fue más que eso, aún no puedo sacármela de la mente. Escucho que tocan la puerta y me despido de mi amigo. Camino hacia ella y me encuentro con la odiosa sorpresa de Julieta. –Que vienes a hacer querida, acaso quieres que te pase a mi cuarto- levanto las cejas y pongo y le hago esa mueca que tanto odia. –Cállate tarado, tu mamá me envió para decirte que ya está lista la comida. –Bueno, bruja–ella se da la vuela y sin querer le miro el trasero, la sigo corro por su lado y le doy una nalgada. Ya siento que me va a golpear, pero justo aparece mi mamá y ella se queda quieta-chicos vamos, apuren que se va a enfriar- no puedo negar que tiene buen trasero. Le doy una última mirada y con lo poco que la miro me puedo dar cuenta que ella está furiosa. Julieta Estaba a punto de interrumpir y golpearlo cuando estaba hablando con yo supongo su amigo, pero me contuve y le toque la puerta, después cuando íbamos caminando el muy idiota llega y me da una nalgada, eso me hizo erizar la piel y me llevo a un pequeño momento de esa noche. Donde él apretaba mis nalgas y me tocaba todo… Pero en este momento le quería pegar por su imprudencia, pero justo llego su mamá y lo salvo de una golpiza. Al terminar la tarde nos despedíamos de los Risso y le dio una mirada que decían te voy a golpear y yo sé que él la comprendió al instante, ya que me miro con esa mirada mujeriega. (…) Al fin puedo despejar mi mente, han pasado dos meses, hoy inician las clases en la universidad. Lo mejor de todo es que no tendré que ver más a Risso. O eso pensé luego de salir a receso, estaba él platicando con una chica. Maldita mi suerte. Bueno si todo salió como lo planeado en dos semanas me iba a ir Italia, haya podría estudiar diseño en una de las universidades más prestigiosas a nivel mundial, estos días con los nervios he estado con mucha ansiedad, aún no lograba creer todo lo que me ha pasado. Romeo Aún no puedo sacarla de mi cabeza, pero bueno como dicen un clavo saca a otro clavo, estoy probando si es verdad, pero hasta el momento nada. Hoy comenzaron mis clases y lo primero es que veo en la sala es a una chica superguapa, hicimos contacto visual inmediatamente, durante el receso me acerque a platicar con ella, pero al sentir el olor de su perfume, me dieron unas horribles ganas de vomitar, por lo que le pedí perdón y me tape la nariz y me fui directo al baño, desde hace unos días que me vengo sintiendo raro, quizás me peque algún virus. Bueno en la tarde iré al doctor para ver que tengo.
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