4 Con antifaz

869 Words
Julieta Ya era tarde estaba cansada y la verdad lo único que quería era ir a dormir, pero un chico insistía en que lo acompañé, le dije que me tenía que ir, pero él insistía yo le dije que tal si bebíamos una última copa y nos juntábamos otro día, él lo quedo pensando, pero finalmente acepto, él fue por nuestros tragos y en eso veo como una chica se cae, pero alguien la ayudo a ponerse de pie y la acompaño. –Bueno aquí esta tu trago primor. –Gracias – le dije ya queriendo irme de aquí. –Hasta el fondo–dice levantando las manos. Pasaron unos minutos y empecé a sentir mucho calor, me despedí de este chico, pero estaba muy insistente así que llame a uno de los guardias para que lo saque. No iba a dejar que alguien a hacer que no quiero. Subí en el ascensor para llegar a mi habitación y quería llegar a darme una ducha muy fría porque sentía que mi cuerpo ardía, me sentía muy mareada y llegue a las habitaciones me sorprendí al ver que pude abrir la mía con mucha facilidad, pero al entrar quede paralizada al ver a un chico que estaba sin camisa, lo único que sabía era que estaba en la fiesta porque tenía su antifaz puesto. En ese momento pude sentir que mi cuerpo ardía así que llegue y sin decir ninguna palabra me fui directo a él y lo bese. Romeo Era ella definitivamente era ella, pero tenía una mirada muy lujuriosa, eso la verdad ya me estaba excitando, de un momento a otro ella llega y camina hacia mí besándome yo le correspondí el beso, la separé un poco de mí, para ver quien era, pero me volvió a besar y de qué manera, besa tan rico, le quería quitar el antifaz. –No, con antifaz es más interesante. –Bueno hermosa. Inicie a quitarle el vestido, dejando ver el hermoso cuerpo que tenía, era realmente hermosa y ardiente. Ese conjunto de ropa interior que tenía estaba muy lindo, pero se lo saque inmediatamente, ella ya me había ayudado a sacarme mi pantalón, y de un salto se subió en mí, caímos en la cama, nos sumimos en un beso tan profundo, ella acariciaba mi cuerpo como yo el de ella, yo estaba completamente excitado, estaba tan duro que necesitaba entrar en ella, acaricie sus labios para luego introducir mis dedos, ella estaba completamente mojada, estuvimos unos pocos minutos así hasta que me introduje en ella, estaba tan apretada, luego de haber terminado caímos rendidos, fue una noche llena de placer, espero que para ambos, aunque yo sé que ella igual lo sintió, le di un último beso para caer dormido a su lado. Julieta Al abrir los ojos un poco y veo la luz, puedo sentir un fuerte dolor de cabeza al igual que en mi cuerpo es como si me hubiera aplastado un camión, trato de moverme y siento algo a mi lado, abro completamente los ojos al ver a un chico desnudo a mi lado, pero lleva antifaz, me toco la cara e igual lo tengo puesto. Trato de recordar un poco y lo primero que se me viene a la mente es yo abalanzándome como loca sobre él, me inunde la vergüenza cuando se me vienen imágenes a la cabeza, quizás pensara que soy de esas que se acuesta con el primero que ve, trate de ponerme de pie, pero me dolía el cuerpo, él en ese momento se movió corriéndole su antifaz, tenía planeado despertarlo para que habláramos, pero en ese momento esa cara se me hizo muy conocida y para salir de la duda sigilosamente le saque el antifaz. Quede es estado de shock por un momento, luego tome toda la ropa, estaba muy nerviosa por lo que me saque mi antifaz, ya que me dolía la cara, yo creo que lo debo tener marcado, tome toda la ropa que encontré, me vestí lo más silenciosa posible y salí corriendo del cuarto. Mire el número de la puerta, carajo esta no era mi habitación, me metí a la que, si era la mía y me fui directo al baño a darme una ducha, en ese momento me di cuenta de todo lo que había pasado, le di mi virginidad al chico que más odio, salieron algunas lágrimas de la rabia que tenía conmigo misma, como pude ser tan estúpida de entrar a su habitación y entregarme en bandeja de oro. Lo único que tenía claro es que él en ningún momento se aprovechó de mí más bien fui yo la que se le tiró encima, moría de vergüenza, lo que tenía claro es que no le podía decir que yo era la chica que se le lanzó encima, ¡¡uuuuuuuffff!!!!! Lo odio y me odio más a mí por entregarme tan fácil. Me recosté en la cama para pensar con claridad lo que iba a hacer, una de las cosas que tenía claro es que anoche no me saque el antifaz y si él no supo anoche con quien tuvo sexo nunca lo sabrá. Eso no va a pasar, no, no y no.
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