Caminando por la espesa nieva, un hombre es arrastrado en un carro precario por varios perros. Uno de ellos va suelto y lo acompaña unos pocos pasos más adelante, olfateando todo a su paso. Comienza a ladrar mostrando una dirección. El hombre se aproxima y ve un esquí clavado en medio de aquel lugar. El perro no deja de ladrar. -Bien muchacho. Veamos qué hay que te tiene tan inquieto. El hombre, comienza a cavar con una pala. A poca distancia se encuentra con una mujer casi sin vida. Es evidente que está malherida y con hipotermia. Se asombra al ver su rostro. Permanece atónito hasta que el perro ladra con insistencia y lo saca de su ensueño. Como puede la sube al trineo, la envuelve en unas mantas y hace que los perros tiren del vehículo a toda velocidad. Llega hasta una casa grande u

