Cuando vamos en camino a casa, papá me mira en un semáforo detenido y me dice — Supongo que no tuviste nada de ver con ese chico — dice apretando el volante con fuerza — Papá, cuántas veces debo decirte que no soy una niña, no tuve nada que ver con ese chico — le digo al ver que frunce el ceño — Eso espero mi nena — me dice sonriendo — Claro papi, creo que quizás podrías ir a un psicólogo — le digo bromeando — No me causa ni la más mínima gracia — responde gruñendo — Pa' que solo era una broma jajajaja — contesto riendo aún más fuerte — Pues esa broma no tiene ninguna gracia — dice bufando — Ya papi no vamos a arruinar nuestro encuentro después de tantos días — le digo poniendo cara de pena, sé que no puede resistirse a esta carita — Sabes como manipularme nena —me dice sonr

