Capítulo 35

1961 Words

CAPÍTULO 35Había pasado una semana desde que me dieran la paliza y todavía me dolía el cuerpo por todas partes. Me incorporé de la cama perezosamente y fui al lavabo. Como cada día al levantarme, oriné sangre. Era un domingo ventoso y encapotado. Triste. Estaba siendo un otoño como los que yo recordaba de cuando era niño; de cuando en invierno hacía frío y en verano mucho calor; de cuando las primaveras y los otoños eran lluviosos. Ahora parecía que las cosas habían cambiado y todo era más impredecible. Estaba en casa de Rocío, que ya se había marchado a la galería de arte a trabajar. La noche anterior había ido a su casa a cenar y me quedé allí a dormir. Me debatí entre holgazanear en la cama hasta bien entrada la mañana o espabilar y llegarme hasta las paradas que montaban los domingos

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD