Nicholas Mi lila… El calor de la Toscana, envolvió el ambiente, pero fue la tensión que se formó al verla lo que hizo que el aire se sintiera más pesado. Tres años habían pasado desde que Lila había salido de mi vida de forma abrupta, y aunque no la había olvidado, y eso era una cruda realidad, me había convencido de que podía seguir adelante. Debía verme como un idiota, estaba estático y petrificado, incapaz de moverme. Alex me mueve por el hombro tratando de traerme a la realidad aun cuando está más sorprendido que yo. Verla de nuevo, hizo tambalear mi entereza. Volvió a desmoronarlo todo. Porque estaba aquí, en el mismo hotel, como si el jodido destino hubiera decidido que era un gran momento para recordarme que nunca la había dejado atrás en realidad. Lila estaba ahí, a escasos

