Nicholas ―Lara, ¿puedes terminar de empacar? ― digo, totalmente agotado―. El vuelo sale en dos horas y tenemos que estar una hora antes al menos. ―Cinco minutos y tengo todo listo, mi amor― me grita desde la habitación y vuelvo a sentarme en el sofá, esperando a que termine. Después de tres largos e intensos años, por fin, me estaba tomando vacaciones, luego de posponerlas los dos años anteriores. Esta vez, definitivamente necesitaba relajarme y desconectar de todo. Había pasado demasiado tiempo desde que pise por primera vez esta ciudad y habían pasado demasiadas cosas. Mi carrera finalmente había despegado, era el director general del departamento de cirugía, y me había convertido en un reconocido investigador científico. Incluso estaba en los planes abrir una clínica aquí, donde y

