Capítulo 11

2965 Words
CATALINA P.O.V Los rayos de sol en mi cara me despertaron por la mañana. Mire la hora en el móvil. Las 12:07 am. Gruñí volviendo a poner mi móvil en la mesilla. Tenía un dolor de cabeza espectacular. Maldita resaca. Aunque merecida, hacía tiempo que no bebía tanto. Intenté volver a dormirme, pero no lo conseguí. Así que volví a coger el móvil y comprobé mis mensajes. Tenía varios de Cas, quería saber dónde estaba y que había pasado anoche. Cerré los ojos y respiré, intentando recobrar los nublosos recuerdos de la noche de ayer.  Al principio, la noche había sido perfecta. Kayden parecía más relajado que nunca, y hasta había interactuado con mis amigos y mis hermanos. Lo habíamos pasado bien y yo había empezado a animarme. Mi mente borracha había empezado a generar en mí la estúpida idea de Kayden y yo podíamos tener algo, que le gustaba. Así que mí yo borracha, animada por Electra, había decidido bajar la guardia e intentar dar una oportunidad a Kayden. Queríamos al menos intentarlo. Me había sorprendido gratamente que se uniese a nosotros a tomar algo, pero me sorprendió aún más cuando Kayden aceptó venir con nosotros a la discoteca. "Viene solo por nosotras", había dicho Electra en mi mente. Esa idea me había provocado una sensación en mi mucho mejor que cualquier droga o bebida. El problema fue cuando volví de coger mi bolso. En la entrada, con mis hermanos, había una chica espectacular. Alta, piel morena, ojos verdes y una larguísima melena negra. Podía ser la hermana pequeña de Adriana Lima. Imaginé que alguno de mis hermanos habría ligado con ella, así que bajé, ignorándola. Que pereza. -"Como vuelvas a mirar así a tu Luna, me encargaré de que te corten la cabeza."- Dijo la chica morena mirándome con despreció. -"¿Qué eres qué y que vas a hacer qué?"- Pregunté sin reprimir la risa.  -" Soy la Luna de esta manda y la mate de Alpha Kayden,"- La miré con absoluta incredulidad. Estaba segura de que a esa mujer se le había ido la cabeza. -"Así que tened cuidado con lo que decís, o Alpha Kayden os matará a todos sin dudarlo." Miré a mis hermanos, que estaban por detrás haciendo gestos de que la mujer estaba loca. No pude evitar estallar en carcajadas.  -"¿Qué te hace tanta gracia?".- Preguntó la mujer furiosa mientras apretaba los puños. -"Lo que tienes es envidia de que yo me pueda follar al Alpha más poderoso del país y tú no". -"Oye mira, creo que te está dando algo, creo que lo mejor es que vayas al médico."- Le dije señalándole la puerta." -"Kayden y yo llevamos saliendo un año, ¿No te lo ha contado verdad?-" Dijo ella sonriendo con malicia. Mi sonrisa abandonó mi cara. Esta situación estaba empezando a no hacerme gracia, ¿Sería cierto que Kayden y esta mujer tenían algo? -"Todas sois iguales. Veis un Alpha y creéis que tenéis alguna oportunidad. Pues te diré una cosa zorra, Alpha Kayden es mío. En unas semanas será mi presentación oficial como Luna, y entonces me aseguraré de que no te vuelvas a acercar a él." -"Perdona que no me crea tu fantasía, pero dudo mucho que Kayden se haya acercado a ti."- Notaba como los celos recorrían mis venas, y como estaba a punto de perder el control. No podía perderlo, Electra mataría a esta mujer en segundos. -"Alpha Kayden y yo hemos follado en todas las posturas posibles en todos los lugares de su cuarto. Hasta una vez nos pilló su hermana pequeña, esa insoportable." -"¿Lily?". -"Si, esa"- Contestó con desprecio. -"Cuando sea Luna la voy a mandar a un internado, esa cría solo estorba en nuestra relación". Cuando la mujer morena pronunció esas palabras noté como el poco control que me quedaba desaparecía instantáneamente. Me abalancé sobre ella. Pero antes de que pudiese alcanzarla unos brazos enromes me agarraron inmovilizándome. Me retorcí intentando zafarme y justo en ese momento aparecieron Kayden, Kate y Mark.  Mis ojos se posaron inmediatamente en Kayden. No me gustó nada lo que vi. La cara de Kayden era la misma que la de un criminal pillado cuando cometía un delito. Era obvio, Kayden conocía a la mujer y estaba descontento con que ella y yo nos hubiésemos conocido. Lo que la mujer había dicho era cierto. Todo cobró sentido en mi cabeza en un segundo: Kayden había escogido a su mate, había escogido a su futura Luna, y no era yo. Por eso me había rechazado. Un enorme dolor inundó mi cuerpo, acompañado por ira y rabia. Me sentía como una estúpida. Pero no pensaba darle a Kayden el placer de ver cómo me había hecho ilusiones como una boba. Así que, con mi mejor cara de indiferencia, me había ido.  En la discoteca había bebido muchísimo y bailado, intentando no pensar en absolutamente nada. Justo después de que pasase lo de Richard, había salido y bebido hasta perder el conocimiento. Solo así había conseguido tener horas en las que mi cabeza no había pensado en nada. En la discoteca, mis hermanos me miraban con la misma preocupación que lo hicieron esos días.  En un punto de la noche Nico decidió que era momento de irnos a casa. Juan, no recuerdo por qué, no vino con nosotros. Por el camino a casa compramos una pizza, estábamos hambrientos.  Nada más abrir la puerta de la packhouse la enorme figura de Kayden apareció en el recibidor. Me analizó de arriba abajo y pareció aliviado de ver que había vuelto de una pieza. Su alivió me irritó aún más. Solo actuaba así por el mate bond, y yo había sido tan estúpida como para creer que podía ser por algo más. Intenté reunir toda la dignidad que me quedaba e intenté caminar lo más recto posible a mi cuarto. No debí de tener mucho éxito en mi intento de disimular mi borrachera, porque un segundo después Nico estaba subiéndome en brazos a mi cuarto. Me llevó a la terraza y nos comimos la pizza en silencio, mirando los árboles mecerse por la brisa de la noche. -“¿Qué hay entre Kayden y tu?”- Rompió Nico el silencio. Me quedé petrificada ante su pregunta.  -“No sé de que hablas”- Conseguí murmurar antes de meterme otro trozo de pizza en la boca.  -“Oh venga Cat, no vengas con esas”- protestó Nico.- “Os he visto. Como os miráis, como os buscáis cuando estáis en el mismo cuarto. No soy tonto Cat.”- Mi miró fijamente esperando una respuesta, pero es que yo misma no tenía la respuesta. –“Cuando hace dos años pasó… pasó eso”- Continuó Nico, dudando como continuar la conversación. - “Siempre pensé que quien había hecho eso era tu mate. Pero ahora te veo con Kayden… y creo que el es tu verdadero mate, que me equivoqué en mis suposiciones.” Nico había sido siempre una persona muy observadora. Sabía los secretos de casi todos nosotros sin que nosotros supiésemos que los sabía. No sé en que momento pensé que podía ocultarle nada a él. -“Si que fue él”- logré por fin contestar, pero sin ser capaz de mirarle a la cara. Notaba como las lágrimas habían empezado a caer por mis mejillas. Maldita Catalina borracha. -“¿Quién?¿Qué?”- preguntó Nico confuso sin entender a que me refería.  -“Mi mate me violó y después me rechazó”-  Era la primera vez que reconocía en alto a alguno de mis hermanos lo que pasó hace dos años. Me sentía desnuda e indefensa. Llevaba dos años construyendo enormes muros a mi alrededor y Kayden los había destrozado en una semana, dejando a la vista mi alma rota y malherida.  Los enormes brazos de Nico me cogieron y me acunaron, mientras sus manos acariciaban mi pelo, intentando calmarme. No me había dado cuenta de que estaba llorando intensamente y que me había olvidado de respirar. Apoyé mi cabeza en el pecho de Nico y dejé que me llevase a la cama. Lo último que recuerdo antes de dormirme es a Nico abrazándome y prometiéndome que no dejaría que nada malo me volviese a pasar. Y ahora estaba aquí, con la peor resaca de mi vida y sin saber que hacer. Tenía que rechazar a Kayden y evitar que lo nuestro fuese a más. Que se estrechase aún más el vínculo y acabar sufriendo. Había algo que odiaba de nuestra r**a, y es la forma en la que algunas personas hacían sufrir gravemente a su mate, y luego acababan juntos, perdonando cosas terribles por el mate bond. Había escuchado historias de Lunas que habían sido engañadas, ignoradas, torturadas e incluso violadas, y luego habían perdonado al Alpha y actuaban como una pareja feliz. No soporto esas historias. Siempre he tenido claro que yo jamás sería capaz de perdonar algo así, con independencia del mate bond. Y para evitar una situación así, necesitaba aceptar el rechazo de Kayden y romper nuestro vínculo.    Con esta idea en la cabeza me di una ducha y me vestí con unos pantalones cortos marrones de talle alto y un top corto color blanco. Lo combiné con unas sandalias marrones. Decidí bajar a la cocina a ver si encontraba alguna pastilla que me hiciese pasar esta maldita resaca. Nada más entrar en la cocina me encontré con Ian y Cas. Al verme, Cas me agarró por el brazo y me sentó al lado de Ian.    -“¿Qué pasó ayer?”- Dijo cruzando los brazos y mirándome seriamente, como si fuese un policía en un interrogatorio.    -“No se de que hablas”- Dije intentando levantarme, pero Cas me agarró del brazo y me obligo a sentarme otra vez. Gruñí. Ahora mismo mataría por un ibuprofeno y un vaso de agua.   -“No te hagas la tonta, Ian ha hablado con Mark esta mañana después de que Kayden casi le arrancase la cabeza por una tontería.”   Resoplé. Solo quiero un maldito vaso de agua, ¿no pido tanto no? Me masajeé las sienes de la cabeza intentando calmar el dolor.    -“Toma”- Dijo Ian trayéndome un vaso de agua. Se lo agradecí con la mirada y me lo bebí de un trago. -“Se que no me vas a creer Cat, pero Amanda no significa nada para Kayden”.   -“No es la impresión que me dio ayer, parecían conocerse más que bien”.- Dije sin levantar la vista de mi vaso de agua.    -“No te voy a negar que tuvieron algo, pero fue mucho antes de conocerte”- Dijo sonriéndome reconfortantemente. –“Amanda está obsesionada con él, pero te aseguro que no es mutuo.”   Asentí sin decir nada. Ahora mismo no era capaz de pensar claro.   -“Mañana Ian y yo vamos a ir a un pueblo que hay como a una hora de aquí. Se come bien, hay buenas playas y tiene un paseo marítimo con una feria y atracciones. ¿Por qué no te vienes? Te vendrá bien para despejarte.”- Dijo Cas dándome un abrazo.   Acepté el plan y volví a mi cuarto. Pasé el resto del día tomando el sol en bikini en mi terraza y leyendo. Hoy me tocaba patrullar, pero gracias a la apuesta que gané, Nico iba a hacer mi turno. No quería encontrarme a Kayden, así que no baje a cenar. Tampoco tenía hambre. Pasé la noche viendo Friends, hasta que me quedé dormida.    Al día siguiente me levanté animada, me apetecía pasar el día fuera de aquí y despejarme. Me puse un vestido corto blanco, con unas pequeñas flores rosas y unas Converse blancas. Cogí un sombrero de paja y mi bolso y bajé a la entrada para encontrarme con Ian y Cas. Estaban en la entrada con Lily, quien lloraba y parecía estar rogando a Ian.   -“¿Qué pasa?”- Pregunté sonriendo a una llorosa Lily.    -“Lily quiere venir con nosotros, pero Kayden no le deja”.- contestó Ian.   -“¿Por qué no?”-   -“Kayden no deja a Lily ir a ningún sitio si el no va.”- Dijo Ian mirándome intensamente.   Asentí. Kayden es un Alpha, por lo que no podía evitar tener una naturaleza sobreprotectora y controladora. No quería imaginarme como de sobreprotector tenía que ser con su hermana pequeña a la que cuidaba como un padre.    -“Dice que tiene trabajo y no puede ir”- dijo Lily sollozando mientras se agarraba a la falda de mi vestido. –“Porfa Cat dile que me dije ir, tu puedes cuidar de mí”.   Me agaché para mirarla a la cara y le limpié las lágrimas. Antes de que pudiese hablar escuché una imponente voz a mis espaldas.    -“Lily te he dicho que no puedes ir. Si vuelves a insistir una vez más, te castigaré una semana entera.”- El tono usado por Kayden hizo que un escalofrío recorriese mí espalda. La verdad que cuando quería podía dar mucho miedo.    -“Yo cuidaré de ella”- Dije levantándome y clavando mis ojos en él de forma desafiante. No sé por qué, pero me apetecía llevar a Kayden hasta sus límites.    Estaba guapísimo. Llevaba unos vaqueros oscuros y una camiseta negra que le marcaba sus perfectos músculos. Daba igual lo que llevase, siempre parecería un dios griego.    -“¿De verdad te crees que te dejaría a ti a cargo de mi hermana pequeña?”- El despreció en su tono de voz encendió la mecha de mi ira.    En mi cabeza, Electra insistía en que le enseñásemos a no faltarnos al respeto. Apreté las manos en puños, intentando controlar a Electra. Ian debió de notar que la situación se estaba yendo de las manos, porque se puso entre Kayden y yo y levantó las manos conciliadoramente.    -“Creo que Mark tiene el día libre, podríamos dejarle a cargo de la manada y así podrías venir a supervisar a Lily”- Dijo Ian intentando alcanzar una solución.    -“Siii”- Lily parecía súper contenta con la idea. Yo en cambio no estaba nada contenta.   -“No”- Se limitó a decir Kayden. Parecía igual de poco contento que yo.    -“¿Por qué no?”- Protestó Lily- “No tienes ninguna razón para decir que no, ¡¡Te odio!!- Dijo y salió corriendo. Kayden puso los ojos en blanco y la siguió.    -“Bueno, pues nos vamos ¿no?”- Dije dirigiéndome al coche.    -“Bueno…”- dijo Cas agarrándose al brazo de Ian. –“Igual deberíamos esperar cinco minutos, por si acaso al final Kayden deja a Lily venir.”   La estudié detenidamente. Conozco a Casandra perfectamente, y sabía que estaba tramando algo por su forma de actuar.    -“Tu lo que quieres es esperar para ver si Kayden viene con nosotros”.- Dije, sorprendida al darme cuenta de que planeaba.    -“No se enfades”.- Me miró haciendo pucheros. –“Ian y yo lo hemos hablado y creemos que os vendría bien pasar un día juntos, fuera de la manada y de tus hermanos”.   -“No me lo puedo creer”- Exclamé furiosa. Y de repente caí en que esto iba más allá. –“¿Vosotros sois los que le habéis dicho a Lily que se venga verdad? Porque sabíais que querría ir y que Kayden no la dejaría ir sola.”   -“ Como verás no eres la única que hace buenos planes”- dijo Cas mientras chocaba la mano con Ian.    Antes de que pudiese abalanzarme a intentar matar a mi mejor amiga apareció Lily. Estaba muy contenta y llevaba una mochilita pequeña en su espalda.   -“¡Kay y yo vamos con vosotros!”- Dijo saltando de alegría.    Por detrás apareció Kayden. No parecía contento en absoluto. Se había puesto unas gafas de sol que le daban un toque irresistible. Por que tenía que ser tan guapo, pensé furiosa mientras me mordía el labio inferior. Se dirigió a su coche sin decir palabra y yo fui hacia el coche de Ian. No pensaba hacer un viaje de una hora con Kayden.   -“¡Cat tu ven con nosotros.”- Dijo Lily agarrándome de la mano y tirando de mi hacia el coche de Kayden.    -“Lo siento Lily, pero le he prometido a Cas que iría con ella.”- Le dije, intentando poner una excusa.   -“¡No te preocupes Cat! No me importa nada, entiendo que quieras ir con Lily. ¡Nos vemos allí!”- Dijo Cas despidiéndose con una mano y cerrando la puerta del coche rápidamente.    Arrancaron y se fueron. Apreté los puños enfadada. Maldita Casandra. Cuando la pille se va a arrepentir de sus estúpidos planes para juntarme con Kayden. Pienso vengarme de ella.    Miré el coche y respiré hondo. Mi día perfecto se había convertido en mi peor pesadilla. Tenía que pasar el día con mi mate, por el que se me caía la baba, mientras el quería que yo aceptase su rechazo. Encima hoy tenía que estar más irresistiblemente guapo que nunca con esas gafas.    Le tienes que rechazar. Le tienes que rechazar. Me repetía a mi misma mientras me montaba en el coche.    Lista para la hora mas larga de mi vida. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD