Vida Normal: Historia de Diana, parte 4.

1466 Words
Las gentes se acercaron al c*****r mientras Diana sangraba por la nariz, después de aquel tiempo camino hasta llegar al colegio así ella fue. La mayoría del aula había escuchado que una alumna había tenido un accidente fatal, y está muerta con el cuerpo destrozado, cuando se supo que eran Leonor todas lloraron, menos Diana que estaba en estado de shock como si no estuviera ahi. Aquella situación lo que pasó se retiraron todos las alumnas del colegio y así el colegio quedó solo, pero había quedado una alumna hasta que recuperó la razón. Diana volteo y no había nadie en el aula donde estaba ella sola, ni el personal de limpieza estaba alrededor, solo en el otro pabellón estaba haciendo limpieza. Diana, —¿Que hago aquí?, ¿Cómo llegué aquí?, Hola hay alguien aqui— Diana tomo su mochila y guardo sus cuadernos, lo que vio es que ella jamás escribió nada, aunque es su letra que copio todo del pizarrón. Al salir del salón, vuelve a escuchar risas, y las voces también hasta que se topo con una mujer vestida de rojo y lo más raro que no tenía rostro, camino deprisa hasta que bajo las escaleras y un hombre. Le había sujeto el brazo, al verlo era de la limpieza, aunque ella no se asustó de él, pero miro el uniforme del señor. Hombre, —Señorita es usted, otra vez te escondes de las compañeras— Diana, —¡Me puede soltar!— Hombre, —Disculpe señorita, es que me acerque porque dónde estoy la vi— —Es que los compañeros del trabajo me dijo, oye hay alguien en los pasillos— —Justo hay un relato de este colegio— Diana, —Un relato de que, solo dime— Hombre, —Mejor salimos hacia afuera del colegio— Diana, —¿Tiene miedo de los fantasmas?— Hombre, —No tengo miedo a nada— Diana, —Sabes que pasó, tan rápido se fueron todas— Hombre, —¿Estás bien?— Diana, —Si, lo estoy— Hombre, —Primero me presento soy Luciano, trabajo aquí como limpiador del colegio— Diana, —Hola Luciano, soy Diana— Luciano, —Sé tu nombre, y aveces veo que te golpea, debes defenderte— Diana, —Dime lo que te pregunté, por favor— Luciano, —Una alumna murió hoy y dieron día libre a todos, así las aulas está vacias— —Aunque aún no es tarde te contaré de la profesora que se quitó la vida— —De su hijo muerto, antes este colegio era mixto, las alumnas de quinto año habían seducido a un chico de primer año— —Y estuvieron en el techo del colegio, tuvieron sexo o digamos abusaron de él, entonces él se lanzó del techo hacia el piso de aquí— —Muriendo a toque, entonces la profesora se vistió de rojo, mato a las alumnas y se desfiguró el rostro— —Y se ahorcó, lamentablemente murió aqui— Diana, —Es raro escuchar esto, todo lamento esto— —Entonces murió alguien hoy, y ¿Quién es?— Luciano, —Leonor Echeverría— Diana pensó en aquel momento que ella leyó sobre sus hermanos muertos, hasta recordó cuando Leonor le topó. Luciano, —Jajaja esa perra mereció morir hace tiempo hija, además debe arrancarle los ojos a todas esa malditas perras— Diana, —¿Cómo?, ¿Quién eres?— Luciano, —Yo soy tu padre, hija— Diana se asustó, salió corriendo del colegio, sin mirar atrás, se sintió tan extraña porque acaso podría hacerlo, se pregunto miles de veces ella, ¿Quién es?, ¿Porqué yo?, cuando Diana se fue. El personal de limpieza le vio ir corriendo como si algo ella vio o tenia, así siguieron con la limpieza del pabellón. Hombre, —A esa jovencita siempre la golpea, pero que raro— Hombre 2, —Mejor sigamos limpiando, aquí me da miedo— Hombre, —Ah ese relato de la profesora, pobre de su hijo— Hombre 2, —Dejemos de hablar de eso, a qué acabar ya— Así que aquellos jóvenes limpiaron, en una abrí de ojos Diana ya había llegado a casa. En casa. Cuando Diana llegó se sentía muy rara, además siempre está sola en la casa aunque su madre llegue con hombres para tener sexo tan fuerte, Diana escuchaba sus gemidos, pero hoy si está sola. Voces, —Mata a tu madre, hija—(aquella palabra sonaba muy siniestras) Hasta que Diana le dió vuelta la cabeza que se desvaneció hasta caer en el piso, le dolía la cabeza y le sentía húmeda. Lamentablemente Jenny fue que la golpeó, dejado inconsciente a su hija sin importar que le halla matado. En ese momento estaba ebria justo estaba con el alcalde electo del distrito. Hombre, —Mujer mira, la putada que has hecho, vaya a darte un baño— —Llamare a la ambulancia, y ahora me iré, y solo te ayudaré, por esta vez— —Ademas te tenía ganas hace tiempo Jenny Quiroz— Jenny, —Aun respira, Aaron Bustamante— Hombre, —Aun lo hace, anda lo que te dije ahora— Así lo hizo, llamo a la ambulancia, pero aquella vecina vio el atroz acto que llamo a la policía, informó que una niña le había golpeado por su madre. Aaron, —Mejor me vio, pobre niña— Así él se fue, dejado desmayada a Diana justo así llegó la ambulancia, ya Jenny se había terminado de bañar, a abrir ya los médicos asignado ayudaron a Diana. Joven, —Niña ya está bien— Diana, —Mi mamá, ¿Dónde está?— Jenny, —Aqui estoy hija, te encuentras bien— Diana, —Si mamá, y lo siento por mis hermanos— Jenny, —Más luego hablamos— Joven, —Señora, mañana lleve a su hija al médico para que la vea la cabeza— —Me retiro, y cuidala— Jenny, —Gracias joven— Cuando se fue el joven médico, Jenny observo a Diana, pero se sentía triste como si algo ya no está. Antes que Jenny iba a preguntar, escucho la sirena en unas horas, se había asomado a la ventana, había dos oficiales femeninas así llegaron, aquello le hizo recordar cuando lo eran ella. Así tocaron la puerta, Jenny le dejo pasar una de ellas, estaba apuntando todos los hechos que ha sucedido con la menor. Al principio la joven no le creía y así paso en las horas, además porqué una vecina se quejo del ruido, fue ahí que llegó Dolores Guzmán, ha ver a Diana golpeada otra vez. Dolores, —Señora, ¿Porqué hizo eso?— Jenny, —Disculpe no quise hacerlo, es que ella me asusto además estaba ebria—(desesperada) Policía, —Compañera, no se puede hacer nada, el alcalde ordenó dejarla con su madre, además ella es su amante— Dolores, —Que estupidez, señora sea quien le ayude, yo salvaré a su hija de su garra—(se aleja de ella) —Hola Diana, ¿Te sientes bien?— Diana, —(sonríe) Si y gracias señorita— Ambas policías no pueden hacer nada que le dejara a su madre, irse las dos policías le hizo firmar un compromiso a Jenny entonces ya se había ido, estaba sola madre e hija. Diana se fue a su habitación, dejando sola a su madre además de que llegara unos de sus clientes de su ofició. Diana aún escuchaba aquellas palabras y pensó que ella podría hacerlo y concentrarse en desear que su madre muera, aunque ella la quiera, así lo pensó hasta que se quedó dormida a despertar olía humo como si algo se quemara algo. Hombre, —¡AYUDEME, ELLA ESTA MUERTA!—(levanto la voz) —SOCORRO EL FUEGO APARECIÓ DE LA NADA, TIENE SANGRE—(estaba aturdido) Diana se levantó de la cama y salió a ver aquel hombre desnudo saliendo del cuarto de su madre, huyendo de aquel momento, Diana se asomó hacia el cuarto de su madre que jamás cerraba su puerta. Fue entonces que vio ese fuego que se apagaba lento y una mano que rodeaba al cuerpo desnudo de su madre sin vida, fue entonces que subieron los vecinos y la vecina de costado entró al departamento. Diana miro el cuerpo de su madre sangrado por toda partes así otra vez llegó la policía, fue Dolores que abrazó a Diana para que deje de mirar. Diana aún miraba la sangre del piso había un charco, para ella parecía raro con si tuviera sed de ello, fue entonces que aquella mujer la apartó del cuarto, Diana quería beber la sangre de su madre, pero la mujer policía la miraba y no la apartaba de vista.
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