Betty traga duro, eso, eso que está frente a ella es demasiado grande, sus chicos se habían quitado la única prenda que a ellos le quedaba, y lo que vio en esas piernas no es normal. ∙∙Mierda es demasiado grande, no podré soportarlos a ambos∙∙ ─Eso ─señala ─no cabrá en mi. Betty gime al ver cómo ambos sonríe, para él como ellos agarra esa anaconda ─Hay por Dios ─susurro por lo bajo. Baja de la cama, sus chicos están de pie frente a ella, cada uno está al lado del otro, pone sus manos en ambos pechos amplios, toca esos abdominales bien marcados, muerde su labio. Se pone en el gemelo menor y besa su pecho, con sus dedos aprieta un poco las tetillas de su chica, muerde un poco la are y pasa su lengua, se acerca al mayor y hace los mismo, se pone de puntita y besa los labios del mayor.

