30

802 Words

A la mañana siguiente. Betty baja a la primera plana, abre la nevera y busca algunas cosas para hacer algo de desayuno, habían tenido muchas acción toda la noche. No negará que hay abajo le duele un poco, no fuera nada uno, pero son dos anaconda para ella solita, se ríe por lo bajo, quién diría que su vida esté así. Antes nunca había sentido un orgasmo en la intimidad y mira ahora, sus chicos con solo sus dedos la hicieron ver las estrellas y anoche, por Dios fue increíble. Su sonrisa se muerde al recordar que tiene una charla pendiente, suspira bien fuerte. Cuando terminó de preparar el desayuno, sus chicos fueron bajando. ─Buenos días chicos ─saludo Betty dándole un beso a cada uno. ─Buenos días preciosa/ pequeña ─murmuraron medio adormilados ambos hermanos, el olor a comida lo ha

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD