Nuestra luna de miel decidimos pasarla en islas maldivas, hice la reservación de la habitación más elegante posible para nosotros. No pasaba ni un solo minuto sin hacerle el amor a Cristina, ella me hacía perder en el rico sabor de su delicada y suave piel, en las curvas de sus hermosos labios y su mirada tentadora. Despertaba cada mañana viendo su cuerpo desnudo cubierto con las sabanas, era simplemente perfecta. De pronto la veo despertarse. – Mmmm, buenos días mi amor- dice con ternura. Beso sus finos labios – Buenos días, como amaneció la hermosa Sra de Casanova- digo juguetonamente. Se sienta frente a mí tomándome por la nuca y acercándome a sus tentadores labios. – Muy bien, diría más que bien Sr. Casanova – dice seximente, mientras me besa con pasión. La tomo en mis brazos fuertem

