Otra vez amaneció, se levantaron, desayunaron lo que trajo Anthony y empezaron a caminar, se vio una gran sombra a lo lejos que sobrevolaba, vieron la cabaña del anciano, tocaron, al abrir el anciano se asustó y agacho la cabeza —Ya se imagina a lo que venimos—dijo Anthony —Si, lo sé, pero me dijo que el rey quería matarla y la buscaba para terminar lo que empezó y yo le creí —Le entendemos anciano, pero ¿escucho para donde iban? —No, solo sé que se fueron al contrario de donde les dije a ustedes, pero desde ayer deben estar muy lejos. —Para mí es fácil encontrar su rastro, permiso El rastreador camino un poco y encontró un pedazo de tela —Encontré algo van por allá, en ese rumbo, vámonos Se despidieron del anciano, y se encaminaron siguiendo al rastreador. Caminaron como 2 kilómet

