Me dolió imaginar lo humillada que Celeste debió sentirse cuando mi madre descaradamente quería que me casara con otra mujer. La entiendo, yo en su lugar hubiese actuado de igual manera, huir sin mirar atrás y no la perdonaría. Ahora ella menciona que le preocupa tener una relación conmigo. Quizá sea porque mi familia la ha intimidado demasiado y les tiene miedo. Pero yo estoy dispuesto a que se sienta segura estando a mi lado. —¡Qué importa si tienes un estatus social o no! Me gustas, y eso es lo que a mí me importa. —Le hice saber. No quiero que ella se crea inferior a mí solo porque no tiene dinero y yo soy un empresario. —En ese caso, ¿me creerías si te digo que desde ese día también llamaste mi atención? Aunque te veías tan arrogante y ni siquiera me volteabas a ver, porque siemp

