Mi mente no logra creer respuestas coherentes de mi supuesta relación con Jaxon. Su madre hace muchas preguntas sobre nuestro noviazgo; lo qué me gusta de su hijo, cómo nos conocimos, entre otras cosas. Lo bueno de esto es que Clark me ayuda a responder y a crear una historia de nuestro falso compromiso.
— ¿Cuéntame de ti, Mallory?
— ¿Qué le gustaría saber?
—Dime tus gustos, tus padres, lo que tú quieras linda.
—Vivo sola aquí en Alemania porque mi padre trabaja en Italia, yo me quedé para terminar mi carrera de mercadotecnia y publicidad.
— ¿Oh! ¿Eres graduada?
—Hace un año, apenas me entregaron mi documentación.
—No tengo nada de qué preocuparme, eres una hermosa chica. Mallory eres una chica muy linda y simpática, ya que formas parte de la familia quiero que vengas este fin de semana a mi aniversario de casada, en mi casa.
—Muchas gracias, por supuesto que asistiré.
—El gusto es mío linda, no sabes lo feliz que estoy de que salgas con mi hijo —lo sé, en su mirada se refleja lo feliz que está.
Isabelle no termina su plática, el sonido de su celular la interrumpe. Desbloquea el celular, después de ver la pantalla se aleja de nosotros para atender la llamada, de mi parte yo sigo comiendo. Isabelle regresa en unos segundos, sentándose en su mismo lugar.
—Me tengo que ir, el padre de Jaxon me busca.
—No te preocupes madre.
Isabelle se va no sin antes agradecerle por la deliciosa comida que nos preparó. Tras cerrar la puerta me volteo a ver a Jaxon, pero ya no está, lo voy a buscar a su habitación. Al entrar lo encuentro acostado sobre la cama con sus brazos cruzados debajo de su cabeza y con los ojos cerrados.
— ¿Te sucede algo? —le digo de buena manera, se ve estresado y no lo quiero poner de mal humor.
No se percata de mi presencia hasta escuchar mi voz. Abre sus ojos y posa su mirada en mí.
—No quiero que vayas al aniversario de mis padres.
— ¿Por qué?
—No quiero que sepan de ti. De nuestra supuesta relación, no quiero que los medios se enteren, no me gusta que se metan en mi vida privada.
— ¿Y tu madre?
—Yo hablaré con ella para que no hable de más.
—Pero tu madre me pidió ir y yo le dije que sí, no quiero quedar mal ante ella.
—Inventa algo, no vas a ir, ¿Me entendiste?
—Entiendo.
Molesta por su restricción, doy la vuelta para ir a la sala e ir a ver la televisión, pero su voz me detiene. Giro mi cuerpo y se sienta en la orilla de la cama.
— ¿A dónde crees que vas?
—Jaxon... —me interrumpe.
—Jaxon no.
—Lo siento amo, pero estoy llena por la comida y cansada.
—Eso no fue lo que decías antes cuando restregabas tu húmeda v****a con mi duro pene, nena.... Así que ven a terminar lo que ocasionaste.
Sin rechistar camino hasta ponerme en frente de él. No tarda en agarrarme de la cintura y sentarme en sus piernas, con sus manos me recorre las piernas hasta llegar a mis glúteos y amasarlos con rudeza.
—Nena, te necesito.
— ¿Me necesitas?
Comienzo a sentirme húmeda, él con esa actitud seductora siempre hace que caiga.
—No tienes idea, acuéstate boca abajo —ordena.
Me levanto de sus piernas y me acuesto boca abajo sobre la cama. Agarra mis pies haciendo que me arrodille, sujeta mis caderas y las levanta levantado mi trasero. Desliza mis bragas por mis piernas hasta quitármelas, dejando mis glúteos a su vista. Repentinamente sus labios besan mi espalda baja y mis glúteos, cada beso que deposita en mi piel me eriza la piel, mi parte intima me palmita suplicando por atención.
Aquella habitación es cómplice de nuestra tarde erótica. Esa misma noche como todos los días Jaxon me lleva a mi casa.
Al día siguiente me levanto temprano para ir al trabajo porque el proyecto de la nueva colección está a solo diez días. La semana estuvo muy estresante e incluso Zeth no fue a la escuela un día por ayudarme con el trabajo. Ese mismo día nos quedamos trabajando hasta las doce de la madrugada y al día siguiente me levanté tarde, el cual recibí un regaño por parte de Clark por mi impuntualidad y por desvelarme.
Este fin de semana no iré a la casa de Clark, el motivo es, al igual que los empleados de Milton's Corporations hay trabajo que hacer. Por la tarde me llamo Isabella para confirmar mi presencia el domingo en su casa el cual di un sí de respuesta. No me importa si Jaxon se enoja, le prometí a su madre ir y así lo haré.
El sábado, después de salir del trabajo pase al centro comercial a buscar un vestido para la ceremonia de mañana. Tras una larga búsqueda encontré el vestido adecuado, satisfecha regreso a casa, me baño y preparo un tazón de sopa instantánea para ver una película, pero me quedo dormida a la mitad de película.
Al día siguiente me levanto un poco tarde, con el tiempo encima me apuro en la limpieza de la casa. Me preparo una comida sencilla y en seguida me baño y me arreglo para el aniversario de los señores Clark. Arreglada, tomo un taxi y le pido me que lleve hasta la mansión de los Clark. Al llegar puedo presenciar los lujosos autos de los invitados e incluso sus ropas finas. Yo continúo con mi camino hasta llegar al gran salón donde muchas personas de alta categoría conversan entre ellos.
Sigo caminando hasta llegar a una mesa de postres. Apetitosa, agarro un plato con cheescake de frutos rojos y una copa de champaña. Me acabo el postre y sigo bebiendo de la copa hasta que Isabelle se acerca a mi aceptándome con un cálido abrazo.
—Linda me alegra que hayas venido, no sabes lo feliz que me haces con tu presencia. Y ¿Mi hijo? —«¡Rayos! Qué digo, inventa algo, Mallory» — ¿Dónde está? ¿Vino contigo?
—Vine sola.
— ¿Por qué?
—Tuvimos una discusión y no nos hemos hablado. Sabes cómo es Jaxon.
—Ese niño tan exagerado.
—Señora Clark... —me interrumpe.
—No linda, dime Isabelle.
—Entendido.
—Dime como te sientas más comida, por mi está bien.
—Isabelle ¿Le puedo pedir un favor?
—Si, linda.
—Jaxon y yo queremos mantener nuestra relación en secreto, para ambos nos es más cómodo sin que se metan en nuestra relación, no queremos ningún periodista interfiriendo o que hagan rumores falsos. Queremos evitar eso.
—Te entiendo linda, está bien, de mi parte será secreto.
—Muchas gracias.
—Linda, te aconsejo que arreglen sus problemas, el simple hecho de que estén distanciados me preocupa.
—No se preocupe por ello. Es que su hijo es muy celoso.
— ¿En serio?
—Si, se enojó porque me quede a trabajar hasta la noche con mi asistente —miento.
— ¡Ay ese niño! En verdad quiero que se reconcilien, no me gusta verlos enojados... Bueno linda te dejo, mi esposo debe de estar buscándome. Pero en serio linda, arreglen ese problema.
—Lo haré.
—Disfruta de la fiesta, en un rato más vengo a hacerte compañía.
Se va dejándome sola de nuevo. Agarro una copa con vino, pongo la copa en mis labios para beber el líquido añejado. Un hombre apuesto de cabello castaño, con un traje n***o se acerca a la mesa aun lado de mí, agarra una copa y se voltea a verme.
—Hola, bella dama —me saluda.
—Hola.
— ¿Por qué tan sola?
—No tengo compañía.
—Estamos igual. Te apetece ser mi compañía por esta noche.
—Me agrada la idea —le sonrío al apuesto hombre.
Me regala una sonrisa para después beber de su copa que tiene en la mano y hago lo mismo. Estoy aburrida y con su compañía me hará bien, solo espero que Jaxon no se aparezca en mi camino.