Desierto del Sinaí, 17.00 horas Santini y el Mayor Smatar pusieron a punto los detalles del viaje que habrían comenzado la mañana siguiente, decidieron que era mejor partir temprano para poder fingir ser turistas ante los ojos indiscretos de los satélites. La partida estaba prevista alrededor de las siete, en el lomo de seis camellos habrían tenido que recorrer, en poco más de cuatro horas, unos setenta kilómetros en el desierto hasta un oasis en el que serían esperados por otros dos hombres del Mossad; de allí en adelante habrían usado medios de transporte más apropiados para llegar al límite con Israel, atravesando una zona desértica entre las más fascinantes: el cañón colorado. De las galerías subterráneas del Sinaí, el grupo de Santini había salido al Paso El Watia mientras el poblado

