La purga en Nueva York

3320 Words
-si es así, me tengo de vestir de armada, no elegante- respondió ella, no que no le gustara, pero era realista con su vida, porque no se vive del cuento, ni de ilusiones     -¿Quién te dijo que irías como centinela?- pregunto él, la pensaba llevar como su nuevo juguete   -entonces, iré como tu acompañante- contesto ella riéndose de la actitud de él, jamás en su vida había conocido a alguien como él       -apúrate, que no tengo tiempo- dijo él dándole un beso ligero en los labios y alejándose de ella   -sabes que hoy es luna llena, verdad- le comento Rina, pues perdía su control cuando la veía, pero claro tenía más fuerza y era mucho más peligrosa     -por supuesto- contesto él mirándola con excesivo deseo, al verla con ese vestido y como se arregló tan sexy   -Keenan, en serio era absolutamente necesario que viniera y que me vistiera así, soy una centinela, no una muñeca- protesto Dylan, prefería estar vestida de armada    Él la miro seriamente contestándole –sí, porque quiero que todos sepan que eres mía- tenía una mirada determinante   Ella corrió los ojos pensando “está completamente loco” – si, como sea- contesto, allí se encontró con Rina y Cahal, le silbo exclamo -¡allí viene el dúo dinámico!-   Rina miro y la vio diciendo – ¿tú no cambias verdad?, y mira quien habla- acercándose a ella, le un abrazo   -¿Tuviste algún problema?- pregunto Dylan preocupada, sabía que lo que habían hecho era para que las fusilaran     -nada, que pueda resolver- contesto Rina con actitud, dirigió su mirada hacia Cahal con una pequeña sonrisa     -Daphne, ya es hora- dijo Keenan prácticamente ignorando a su amiga, no le interesaba lo que ocurriera a esa lycan   -¡Qué maleducado!- exclamo ella, mirando su actitud, a veces era tierno y otras veces daba ganas de pasarle una aplanadora encima o golpearlo con un portaaviones. Él la tomo del brazo contestando –no tengo que ser educado con mis posesiones- llamo a Cahal que la llevara   -idiota- susurro ella incrédula de la estupidez que dijo, miro a su alrededor y miro a su alrededor y vio a todos sus compañeros y olía al clan de Alexa y a los brujos de Salem, eso significa muchos problemas para ella   Galen, Menw y Luc se quedaron paralizados al verla, al lado de Keenan, olía a él y a Rina ambas estaban como invitadas, algo que no había pasado nunca, también estaban Max y el primer jefe, Bosley.   -chicas, estamos como saben estamos escasos de centinelas, necesitamos que también participen en el operativo armado- dijo Bosley mirándolas seriamente, se estaban convirtiendo en un problema mucho mayor   -bueno, díselo a esos cavernícolas y hablamos- comento Dylan señalando a Keenan y Cahal, riéndose   -cierto, por lo tanto somos civiles- dijo Rina en tono de burla, pues quería ver que tan valientes eran   -está bien, les diré- dijo él algo tambaleante y después dijo –mientras póngase a los uniformes- pasándole dos fundas con vestidos negros   Bosley se acercó a ellos y les explico –sires, disculpen la interrupción, pero debo comunicarles necesitamos a las centinelas negras, psi-alpha y la delta, para que ejecuten maniobras militares por la escasez de agentes-   Keenan miro al rector de la agencia, luego dirigió su mirada a ella, respondiendo –tiene mi autorización, pero mantienen su estado de cercanía-   Dylan y Rina miraban desde lejos, hasta que Keenan le comunicó telepáticamente que iba ser parte de la armada, ellas se cambiaron, ya no se veía tan femenina como antes, pero aún era extremadamente sexy con su traje, tenía un bastón de mando y una bayoneta.   Ella se acercó a Menw y Luc, golpeándolos en los brazos y dijo –me extrañaron- se puso al lado de ellos, como la tercera y única psi-alpha del hemisferio     -¿Qué hacías vestida así?- pregunto Luc, mirándola de reojo, tratando de mantenerse sereno, lo mejor posible -algo- respondió ella vagamente, corriendo los ojos, extrañaba tanto estar vestida como hombre   -y ¿Qué es ese algo?- pregunto él perdiendo la paciencia, controlando sus celos y el resto de sus emociones   -¡que fastidioso, me salió el niño!- exclamo ella, mirándolo, no le gustaba que le hicieran muchas preguntas   -ustedes dos, ¡basta!- ordeno Menw entre dientes, él también quería saber, ¿Qué era ella del leader?   -ok, voy a hacer rondas- dijo ella pensando “Patitas para que las quiero” Keenan la observaba detenidamente y justo cuando salía del salón y se trazó él enfrente de ella   -¿A dónde vas?- pregunto él a una distancia de 15 cm de ella, tomándola del ante brazo   -hago rondas, en los alrededores del recinto, por seguridad- explico ella, sintiéndose extraña al hacerlo     -no, te quedaras conmigo,… digo en el salón- ordeno él, mirándola con una mirada salvaje, no pensaba exponerla al peligro   Ella alzo una ceja diciendo -¿Qué más desea el sire?- con una voz jocosa, dirigiendo su mirada a una ventana cercana      -a ti, saber ¿Qué es lo que piensas?, ahora- dijo él seductoramente acortando más la distancia entre ellos   -lo segundo, si lo puedo hacer… mira hacia la ventana y notaras que los fénix están huyendo de aquí, buscando otro refugio; ellos son muy sensibles al mal y para que emigren así, en bandadas, tiene que ser algo terrible, por su don de anticipación a los ataques, son parte de nuestro escudo - explico Dylan distantemente observando como los árboles se movían al viento y los fénix volaban con el cielo nublado en una tarde en vísperas de año nuevo   Keenan miro hacia la ventana y ella tenía razón, tenía que sacarla de allí como sea y le dijo –nos vamos, ahora-   Ella se zafo de él y le dijo –vete tú, pero yo me quedo, quieras o no- estaba muy determinada     -yo me quedare contigo- respondió él, al ver esa chispa en sus ojos plateados no pudo negarse   -olvídalo- dijo ella y dejándole de ponerle atención encendió su intercomunicador –compañía, evacuen el edificio, ahora- ordeno   -¡Hey Bosley! ¿Ahora qué hacemos?- pregunto ella, mientras miraba desde la ventana como todos salían a buscar refugio   -no lo sé, ¿Qué necesitan ustedes?- pregunto él, ya Jack le había explicado de lo que se trataba la misión en general. No le agrado para nada, que no le hayan informado apenas se presento     -lo que voy a pedirte va ser lo mismo, que te va pedir Menw, retira a todos los civiles del perímetro incluyéndote a ti y a Jack y necesitamos ahora a todos los centinelas de Nueva York, y que los humanos sigan como siempre- explico ella   Keenan escuchó atentamente lo que ella pedía, espero a que terminara y le grito -¡¿Qué demonios pretendes?! ¡Acaso quieres exponerte! -   -¿Quieres saber qué pretendo?, pretendo hacer mi trabajo, porque soy la mejor en él para esto fui entrenada por años, como tú ni siquiera imaginas, es lo único que hecho en toda mi repugnante vida; también porque no sé qué lo que aproxima Keenan, no sé qué será de mí, el día de mañana. Tengo de admitirte, que tengo mucho miedo, pero para morir nací, no conozco otra cosa, me tocó una vida que no quería, que nunca pedí, pero solo me queda vivirla. Ahora sí, te pido que sí de verdad, te importo aunque sea un poco, quiero que te vayas, ahora- dijo ella mirándolo directamente a los ojos, quería alejarse de él, se sentía tan débil ante él y no le gustaba para nada   Él se fue sin decir una palabra, se puso con los demás leaders, alpha, jefes y reyes, su cuerpo estaba allí, pero su mente no estaba allí, mientras Cahal le hablaba, miro por la pantalla lo que hacían los centinelas, hasta que se perdió la señal.   -Menw, espero órdenes a seguir- dijo Dylan mirándolo a los ojos, -Dylan apenas se acerque esa cosa hay que derribarla, sin matarla y eso va para todos los centinelas- ordeno él   Era una cosa que nunca habían visto era sumamente extraño, solo lo habían visto en antiguas leyendas, como la época de Keenan, era más alto que Empire State, infinitamente repulsivo, apenas toco tierra surgió un gran temblor, les costaba a los centinelas mantenerse en pie, tenía el ancho del congreso, lanzo de su boca un extraño y abrasivo liquido azul.   Dylan lanzo una soga de fibra de diamantes y titanio a los cuernos, mientras que los mágicos hacían hechizos de hielo para mantenerlo quieto, ella y los demás centinelas seguían poniéndoles soga hasta que se sacudió y los tiro a todos como muñecos de trapo, hacia los edificios cercanos. Rompió las costosas sogas como si fueran de papel.   -¿Qué alguien me explique, cómo vamos a neutralizar esa cosa?- grito Dylan parándose de los escombros de lo que era pizzería   -no nos queda de otra que exterminarla, es ella o nosotros- respondió Luc, lanzando un hechizo de trueno   -no, ni siquiera lo intenten- advirtió Menw, -la orden es atraparlo para poder hacerle unos estudios y saber qué es exactamente- ordeno él levándose de escombros   Mientras el Kaiju, destruía todo a su paso y lanzaba plasma azul eléctrico, además de los alpha, estaban participando beta, gamma, delta y dseda en la captura, ya todos los civiles se habían retirado aun Drake y Keenan, a muy pesar suyo.   -¿y ahora que hacemos chicos?- pregunto Rina después de haberse dado un chapuzón en el mar gracias al Kaiju   -podemos usar su fuerza- pensó Dylan en voz alta, mirándolo fijamente como destruía todo a su paso   -¿De qué hablas, Dylan?- preguntaron Luc y Menw al unísono, acercándose a ella y luego miraron donde ella miraba   -¿Cuál es tu idea?- pregunto Luc aun no sabía que ella miraba, luego le dirigió la mirada, sabía que era brillante, lo supo desde la prisión y cuando usaba las neuronas las usaba bien     -¡Galen, puedes tirar unos cuantos cálculos en tu sistema!- grito ella, caminando hacia él y lo ayudo a pararse del suelo y unos cuantos escombros   -¡sí, claro!, solo dame un momento- respondió él, -dime ¿Cuáles son?- pregunto él   -solo uno, ¿Cuánto pesa esa cosa?- dijo ella vagamente, quitando escombros de los demás agentes   -como 2.5 toneladas, ¿tienes algo en mente?- respondió él mirándola, se sentía tan patético ante ella, porque él era el débil y ella la fuerte.   -necesito que todos los centinelas con poderes mágicos hagan un hechizo de contención y el resto lo piensas tú- dijo ella señalando a Menw sonriendo con astucia     -bueno, ya escucharon a su posiciones ¡pero ya!- ordeno Menw, creía en ella pues era una gran estratega cuando quiere   Lograron contener el Kaiju, pero no resistirían mucho, ella amarro todas las armas metálicas con cable de alta tensión eléctrica, que habían en el suelo  -ahora los demás súbanse y metan sus armas de metal al tórax-, ya que estaba a boca abajo. Ella tomo un cable de cobre lo junto con sus sais y grito -¡Menw, Luc un rayo ahora!- ellos lo lanzaron y cayo el monstruo cuando un terremoto y grandes oleajes en las costas del Atlántico.     Además de que tenía varios cortes y profundos, estaba inconsciente  y olía a carne asada, pero aun así no tenía ningún daño considerable, todos los centinelas estaban cansados, golpeados, algunos heridos y cubiertos de esa cosa que lo había dejado desnudos. -¿Cómo lo supiste?- pregunto Rina atónita, se rumoraba que Dylan era una genio, pero en si lo dudaba mucho,      -simple, cuando un rayo cae a tierra es tan caliente, como la superficie de nuestro sol, pero si es mágico y se intensifica, si el mago está muy molesto se multiplica y también use un poco de tensión y electricidad, las cuales capaz de tranquilizar a cualquiera o achicarlo- respondió ella desinteresadamente algo distante del lugar   -¡¿Quién lo diría?!- exclamo Luc en medio de risas, pensó “ella podría superarnos, pero es tan perezosa”   -bueno, limpien todo- ordeno Menw a los demás agentes, mientras caminaban a las duchas   Eran unas duchas portátiles dentro de un camión, las cuales tenían jabón líquido y el agua era muy fría, solo habían toallas y unas cortinas dividían las siete duchas que habían.   Dylan se estaba bañando, cuando Galen entro al camión y grito -¡Oye Dylan, tienes visita!-   -Dile que espere- respondió ella pensando “¿Y ahora quién demonios es?” cerro la llave, se secó y se envolvió en la toalla, salió     -¡Hey, aquí!- exclamo él moviendo la mano, se dirigió hacia ella había una persona atrás de él y dijo –mira quien vino- se movió   -¡Ana! ¿Qué haces aquí?- dijo Dylan sorprendida y algo asustada, se acercó a ella y después le dijo –pero, si todos los civiles se fueron ayer-   -sí, pero vine a verte- respondió ella susurrando, saco de una bolsa que traía una blusa manga larga y un chaleco largo y se lo dio a Dylan diciéndole –ten para que te cubras y no andes en toalla-   -gracias, ¿y tus escoltas?- dijo Dylan tomándolo suavemente, se lo puso y esperaba la respuesta   -no tengo, me escape- respondió ella con cierta inocencia, dándole también un pantalón, botas y una bufanda con guantes y zapatos –sé que eres más alta, que yo, pero de las compras aproveche y compre un pantalón de tu talla por si acaso-   -¡¿Cómo que viniste sola?!- pregunto ella molesta, porque se exponía estaban cerca del barrio más peligroso de la Gran Manzana -no te alteres, muy fui cuidadosa; además en el camino me encontré con tu amiga Rina y también le di ropa- respondió Ana en tono conciliador   -¿Por qué lo hiciste?- pregunto ella recuperando la calma, pues no quería gritarle, era muy inocente, pero también muy buena   -simple, porque te quiero, además estaba cansada de esperar que me dieran noticias de ti- respondió ella en tono maternal, dándole una sonrisa   En ese momento pasaba Rina y le dijo –Dylan si las estas regañando, ¡basta ya!, es obvio que se preocupa por ti-   -Ok, ustedes dos, vamos a llevarte a casa ¿sí?- dijo Dylan mucho más calmada, pasándose los dedos sobre la sien pensando “¿Cómo pasó desapercibida una mujer que esta vestida al estilo princesa Disney?        -¿vamos?- pregunto Rina mirándola con una ceja alzada, ya estaba en problemas por el robo de la última vez a Jack   -si vamos, ya que tú la trajiste hasta aquí- contesto Dylan señalándola, tomo a ambas por el brazo   -Dylan, no exageres- dijo Ana en un tono muy calmado, ella no era frágil como todos piensan          Ella ni siquiera la miro solo dijo –síganme- pasaron con equipo de contención y le dijo a Menw –ahora vuelvo- señalando a Ana   -no vas a volver, ¿cierto?- respondió él rodando los ojos, la conocía perfectamente o eso creía él, que ella era completamente irresponsable y le importaba un comino los operativos   -claro, que no- respondió ella sonriendo habiendo señas para que ya se fueran de allí   -ese hado te va a matar unos de estos días, Dylan- dijo Rina mirándolo y la cara que tenia de “vete al demonio”   -no seria, ni el primero, ni el último de la enorme lista- respondió ella sin preocuparse en lo mínimo de lo que pensaban   -ok, como digas, pero hablando en serio, él y Luc son tan fríos, tan metódicos y creo que hasta sin sentimientos, no se relacionan con nadie de la agencia excepto tú y Ash y eso solo  es porque es la hermana menor de Menw, además los tratas a relajo ¿estas segura de los que haces?- dijo Rina preocupada ellos era psi-alpha, pero Dylan era muy diferente a ellos, ella casi  nunca trabaja con ellos, ni se lleva con ellos, más bien les teme   -bazofia, son raros, pero nada del otro mundo- respondió ella algo sorprendida, si eran diferentes ellos; ninguno de los dos tenía ningún castigo y asesinaban a los centinelas, cuando ya no tenían más uso a la agencia, pero normal      -Dylan, ya se corre el rumor entre los centinelas de que van a matarte, que creas muchos problemas- le advirtió Rina, estaba aterrada pues perdería a la única hermana  que había tenido en toda su vida    -¿Cómo? ¡Es cierto Dylan! Debo hablar con Drake o Keenan- exclamo Ana dando un pequeño grito con el cual callo con una mano en la boca   Varios principiantes las miraron por la reacción de esas dos, Dylan los miro gritando   -¡Ustedes que miran, vuelvan al trabajo!- tomo de la mano a ambas y las llevo hasta la salida   -¡ya basta!, no me va a pasar nada, ¿sí?... además Keenan sería el primero en matarme y después de esto dudo que Drake quiera saber de mí, no se preocupen por tonterías, ¡entendido!- respondió ella muy seriamente, sabía que ese día llegaría, pero por ahora no le importaba       -como digas, Dylan- dijo Rina dando una sonrisa triste, ella sabía que la iban a matar como a Dylan, pero la de ella sería más cruel que la suya y la primera, después seguiría ella.   -querida, lo que dijiste no es cierto… no sabes nada del amor ¿verdad?- dijo Ana suavemente casi un susurro, con mucho cariño entendía lo que era estar sola casi toda tu vida        Salieron del perímetro de seguridad en el camino ninguna quería decir nada, hasta que Dylan dijo -estamos en unos de los barrios más peligrosos de la ciudad de Nueva York, Brooklyn, East New York, cerca de Brownsville no llamen la atención, como las líneas del metro fueron cerradas tendremos que ver cómo llegamos a Bed-Stu otro barrio peligroso-   -Dylan, recuerda que yo también viví aquí, seria caminar por el Broadway hasta Bed-Stu, luego caminar por avenida Gates hasta la estación Kingston- Troop   y luego tomar el metro pasamos por la estación la Fulton St. Y listo terminamos en la estación 72 St.-  explico pacientemente Rina a Ana la cual tenía una cara de pérdida, nunca había pasado por esto.   -¡Wau! Y pensar que solo tome un helicóptero a para venir ¿Cuánto demora el recorrido?- dijo ella al pensar el dilema que pasaban ellas   -como en una hora y treinta minutos si es por la Broadway y luego en el metro es 56 minutos- dijo Dylan fijándose muy bien a su alrededor, pues eran tres chicas blancas con ropa fina cortesía de Ana y esta tenía un vestido ancho tipo princesa      -chicas, al llegar quiero llevarlas a un lugar especial- dijo Ana acordándose de una amiga que conoció hace mucho tiempo   -muy bien, Ana, como desees- respondió Rina sorprendiéndose, tenia deseos de preguntarle ¿Cuál era ese lugar?   -chicas, espérenme aquí- ordeno Dylan entrando a un callejón oscuro, allí en ese lugar tenía un pequeño sitio con armas de repuesto en unos de los apartamentos del viejo edificio de estaba decadencia   Subió por las escaleras de incendio, se metió por la ventana y entro al armario, movió algunas tablas y allí estaban en una caja un juego de sais de hierro capaz de perforar una armadura y dos armas de fuego con balas de titanio y 5,000 dólares en efectivo, los tomo y se fue.   -allí viene Dylan- dijo Rina sintió su aroma y también escucho cuando cargaba su arma, a veces se sorprende donde ella tiene armas escondidas   -Ana, te voy a pedir un favor, mañana y por todo el mes, no nos busques, ni nos llames y no salgas de tu casa por favor- dijo Dylan en forma comprensiva tratando de hacerse entender  
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