Veintitrés

1232 Words
—¿Es una broma? ¿Es que quieres que a tu mamá le de un infarto? ¿Qué voy a decirle a Maximiliano? No—. Su padre se pone de pie —no vas a tener un hijo con Lexington. Evette ve que la oportunidad se le resbala de las manos. Su padre suele ser el comprensivo, el que más la quiere y por lo tanto está más dispuesto a ceder a sus peticiones. —Papá— los ojos se le llenan de lágrimas y es vergonzoso saber que no lo hizo apropósito —, no puedo estar con Asher, no puedo casarme con él. Por favor— hace un puchero —. Yo me haré cargo de las consecuencias. Él lo piensa. Se demora más de lo que Evette espera y le duele saber que incluso para su papá es un objeto un utilidad más que una persona. Porque duda que este pensando en los posibles problemas en que ella podría meterse, es más probable que esté preocupado por su alianza con el padre de Asher y como se verá dañada. Es deprimente que su existencia esté reducida a servirle a otros. Para no ponerse a llorar frente a su padre y Lex, que la acompaña silenciosamente sentado en la silla de al lado, prefiere enfocarse en que al menos su papá a aceptado. —Gracias, gracias, gracias. Se levanta para darle un abrazo apretado y extenso. Su padre se lo devuelve a medias, sin tanta emoción. Eve se aparta cuando siente que se comienza a poner incomodo y regresa a su asiento, dandole una media sonrisa a Lex cuando se gira para mirarla, él se la devuelve con un poco más de animo. —Entonces— su padre se pone de pie —, supongo que, bienvenido a la familia, Lexington— toma la mano de Lex y la estrecha con fuerza. El saludo no tiene ni un tono de alegría, pero al menos a aceptado su petición y a Lex. Eso es más de lo que esperaba en realidad. Sabía que su plan era irracional: decirle a su padre que está embarazada de Lex y así poder escapar del matrimonio con Asher, pero al parecer era exactamente lo que necesitaba hacer. Le da otro abrazo a su papá. —Muchas gracias. —Sí, sí. No me agradezcas todavía. Yo voy a hablar con Maximiliano, pero tú debes contarle a tu madre. Se le desfigura el rostro por un segundo. Dentro de todas las cosas que había contemplado en el plan, esa no fue una de ellas. Se olvido de una de las cosas más importantes. —Claro—. Traga con dificultad. —Debería llegar en una media hora más, así que ahí podrás contarle. —Pero… Se detiene al ver la mirada dura de su padre. Pliega los labios y asiente sin decir nada más. Al menos ahora puede librarse de Lex, por un tiempo. Salen de la oficina de su papá y van a la sala de estar. Evette le pregunta a su amigo si quiere algo para comer y al recibir una negativa como respuesta, se sienta al lado de él. Junta sus manos y las retuerce varias veces hasta que se arma de valor. A pesar de que no quiere salir con él, tampoco quiere decepcionarlo, mucho menos causarle daño. No se lo merece. —Necesito quedarme para hablar con mi mamá, así que no podremos salir hoy. Exhala al terminar de hablar, sintiendo un peso menos sobre los hombros. —Puedo esperarte, es solo media hora. Sacude la cabeza. ¿Cómo le explica que puede que la charla sea corta, quizá ni siquiera alcance a ser una conversación, pero las repercusiones son todo lo contrario? Dependiendo de lo que su mamá diga puede pasar días en un estado depresivo. No quiere preocuparlo, ni forzarlo a ver esa faceta de ella. Eso sí es algo que nadie se merecer ver. —Preferiría si lo dejamos para otro día— le da una palmadita en la mano —, es que puede que la conversación sea media intensa. Después de todo debo decirle que estoy embarazada. —Pero no lo estás— replica de inmediato —. ¿Por qué mejor no solo obvias esa parte? —No sé— se encoge en su lugar al sentir la mirada de Lex intensa sobre ella —. No estoy poniendo excusas para no salir contigo. —Ah ya. Porque me lo debes. —Sí lo sé— levanta la mirada para encontrarse con sus ojos castaños, son uniformes, con un anillo azulado que rodea el iris —. Puede ser para mañana, ¿te parece? Puedes venir y te cocinaré algo y luego podemos salir a ver una película o verla aquí, como tú prefieras. —Mmmh. Bueno. Un poco de Netflix and chill será entretenido. —¡Por supuesto!— Eve se levanta de un salto —. Estaré preparada entonces. —¿De verdad?— Lex la mira con el ceño fruncido, sin creerle. —Claro. Netflix and chill suena como el plan perfecto— le sonríe, un poco picara, esperando que eso ayude a darle credibilidad a sus palabras. —Bueno, nos vemos mañana entonces. Lex se levanta. Ella se hace a un lado para que tenga espacio, dirigiéndolo sutilmente hacia la salida. En la puerta principal se detienen, él se da media vuelta y dice “adiós”, Eve le responde, agregando otra sonrisa. Al parecer no puede dejar de sonreír últimamente, quizá porque es una buena herramienta para lograr que la gente le crea. Al parecer ha perfeccionado el arte de las sonrisas falsas y es imposible diferenciar entre ellas y una de verdad. Cuando Lex le da la espalda su rostro se enseria, demasiado cansada para mantener la fachada por más tiempo. Comienza a cerrar la puerta y en el último segundo una mano detiene el movimiento. Bruscamente la abre y con la otra mano libre agarra su mentón. Eve entra en pánico y lo único que puede hacer es quedarse estática mientras Lex la besa. Es apenas una presión de labio y una caricia tentadora con su lengua que no llega a más porque ella atina a cerrar la boca y a retroceder. —Nos vemos mañana, preciosa. Esta vez Evette cierra la puerta apenas Lex pone un pie fuera de la casa. Con el objeto entre ellos dos puede respirar mejor, pero aún así tiene problemas para inhalar o quizá exhalar, la verdad es ambas se le dificultan, son sus pulmones que no la quieren obedecer o puede que su cerebro se haya olvidado de destinar unas neuronas a aquella función. Las está ocupando todas en… dios, ni siquiera sabe en qué. En intentar no llorar de frustración, de asco, de confusión. En tratar de definir porque le molesta tanto que Lex se haya tomado la libertad de llamarla “preciosa”. Se pasa las manos por el pelo y jala al final, encontrando un poco de tranquilidad en el dolor. Pero no es suficiente. Antes de comenzar a darse cabezazos contra la puerta, se mueve hacia su cuarto. Tiene cosas más importantes que hacer, como armar una estrategia para decirle a su madre que está embarazada y que no va a casarse con Asher de una manera creíble y sin morir en el proceso.
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