Horas más tarde, después del aburrido viaje al instituto, todos los chicos junto con Bruno y Andrej, regresan a la mansión. Thomas entra en su habitación. De manera aburrida, se acuesta en la cama lanzando una pequeña pelota de tenis, rebotándola en el techo, para después regresarla a sus manos. Luego en medio de su juego, la puerta se abre mostrando a nada más y nada menos que Jacob, el cual cierra la puerta después de entrar, viendo al moreno con una expresión donde se mostraba una molestia, que Thomas no podía explicar. — ¡Hola! ¿Y a que se debe tu visita? “Sr. eterno ceño fruncido”, te vas a arrugar más rápido que tu padre — Se burla Thomas, al momento que se sienta en la cama, para prestarle atención al rubio. — ¿Alguna vez en tu vida has hablado en serio? ¡No to

