Capítulo 5

2526 Words
Capítulo 5  Después de la muerte del abuelo, todo a nuestro alrededor era tristeza y desanimo, porque a pesar de que éramos conscientes que este día llegaría tarde o temprano. Es difícil despedirse de alguien tan importante como André Marchetti, el viejo Alfa de la familia, un hombre con muchos defectos y errores, pero sin duda un hombre que siempre estuvo para su familia. Con el paso de los días tratábamos de hacernos a la idea de que la vida debía seguir como el abuelo nos lo dijo antes de morir. Pero la verdad es que no es nada fácil, estar en la casa y aceptar que él ya no estará más en el estudio del despacho leyendo sus libros o en el jardín tomando el aire, o esperando por mí para almorzar juntos. Realmente es muy complicado hacerse a la idea su ausencia, sobre todo para la abuela Irina y para mí, quienes estábamos tan acostumbrados a vivir con él. Por otro lado, Alison y yo nos distanciamos un poco, hablamos muy poco y desde la última vez que hablamos sobre lo que sentíamos, no volvimos a tocar el tema, porque no era el momento, además en el fondo sabíamos que esto que sentimos estaba mal. Así que mientras ella se quedaba en casa con la familia, yo me iba a la empresa a seguir con mi vida laboral, una empresa no se maneja sola y yo debía enfocarme en el trabajo. Pero por más que intentaba concentrarme, las imágenes de mi loca y caliente noche con ella no me dejaban tranquilo, por un lado, la culpa y por otro el deseo de volverlo a repetir. Porque a pesar de saber que era un terrible error, se me hacía agua a boca por volver a probar el dulce néctar que ella guarda entre sus piernas. – Estoy loco, lo sé, pero es inevitable borrar las sensaciones que ese acto tan íntimo provoco en mi interior. Una tarde después de regresar del trabajo, fui recibido con la novedad de que Alison se había regresado a NY antes de tiempo estipulado. La agencia donde trabajaba tenía un evento muy importante y ella era una de las modelos más solicitas del momento, estaba bastante comprometida con su trabajo, así que no se podía negar, además ella sabe bien que al abuelo no le gustaría que ella abandone sus sueños por la tristeza de su partida. Sinceramente, me sentí un poco decepcionado porque se había ido sin despedirse mí, pero luego recuerdo que los últimos días, aunque estuvimos bien, también nos distanciamos. Entonces, creo que era mejor así, ambos necesitábamos tiempo para aclarar nuestros sentimientos y estar muy cerca no nos ayudaba en nada. Con los ánimos decaídos cenamos en familia, al terminar decidí subir a mi alcoba a descansar un poco. Tome un baño, me puse ropa cómoda y justo cuando estaba por quedarme dormido, mi teléfono timbro, con fastidio y mal humor conteste son tomarme la molestia de revisar la pantalla del teléfono para ver quien era. — Ulises — Hola, ¿Cómo estás?, supe lo de tu abuelo, lo siento mucho hermano, mi más sentido pésame. – contestó mi amigo del otro lado. — Gracias, y pues estoy tranquilo dentro de lo que se puede, sabes lo que ese viejo lobo significaba para mí. — Lo sé, pero sabes que es el ciclo de la vida, nacemos, crecemos, nos reproducimos y nos toca morir. — rio ante su conclusión. — Tan catedrático tú, mejor dime a que le debo el honor de tu llamada. — Al enterarme de tu perdida, supuse que estabas un poco deprimido y creo que es un buen momento para salir a tomar un trago. — lo pensé por un momento, pues aún estaba un poco reciente la muerte del abuelo. — Ulises, lo siento, pero esta vez paso y declino a tu invitación, la verdad es que no me siento de humor para salir. — Dante, la vida sigue y tomarnos unas copas te levantarán el ánimo, además, tengo una noticia que compartir con mis amigos. — lo reflexioné por un momento y la verdad es que, si lo necesitaba, sobre todo por mi cabeza llena de Alison por todos lados. — Está bien, ¿Dónde nos vemos? — En el club medusa. — ¿Vamos solos? — No, Alondra, Ezra y Max se unen a nosotros – responde, como quien dice todo mi equipo de trabajo. — Ok, nos vemos en una hora. Cuelgo, suspiro y luego me levanto de la cama para cambiarme nuevamente de ropa, opto por un outfit no muy serio, algo casual para salir de noche con los amigos. Ya listo, salgo de la habitación y me topo con mi padre, le comento que saldré un rato, él solo me dice que me cuide mucho, después de todo soy un adulto, él cuál no tiene que pedir permiso y mi padre lo sabe, nos despedimos y luego salgo a mi destino. En cuanto entro al club, ubico a mis amigos en nuestro lugar favorito, subí por las escaleras hasta llegar al cubículo privado que está reservado para nosotros y que Max es el dueño. Saludo a todos, estos me dan un abrazo y luego me siento a lado de Alondra, mi amiga, gerente de marketing y compañera de cama a veces. Ella me da un beso en los labios, al separarnos le pido mi bebida al mesero y después de que me la entregan comenzamos a conversar sobre como me he sentido con de la muerte de mi abuelo. De la mierda. Estos chicos son mis amigos más preciados, a Ulises lo conocí en la universidad, es americano, pero su familia vive en Roma desde que tiene 6 años, lo conocí por una riña amorosa con una rubia a la cual ambos nos queríamos llevar a la cama. Pero al final fue ella que se divirtió al intento jugar con ambos y no tuvimos más remedio que darle una lección. Quién lo diría que gracias a una mujer nos haríamos los mejores amigos, Maximiliano por su lado, es un hombre de 36 años que trabaja para mi empresa desde hace años, es el jefe de finanzas y fue mi mentor desde antes de que se me entregara el control de la misma. A mi amiga Alondra la conocimos en un bar mientras celebrábamos el cumpleaños de Ulises, ella es 4 años mayor que yo, pero a pesar de su edad es toda una adolescente cuando se trata asuntos del amor. Aunque en lo profesional es gran, una guerrera, es inteligente, astuta y capaz, luego de un año amistad y de compartir algunas noches de pasión carnal, la invite a trabajar conmigo porque es muy buena en su trabajo. Desde entonces, decidimos separamos lo profesional con los enredos íntimos. Y por último está Ezra mi mejor amigo de la infancia, su familia se fue a la quiebra, luego de ser embargados su padre murió y él se quedó a cargo de su madre y de sus dos hermanas. Entonces hablé con él, sobre su situación, le ofrecí venirse a trabajar conmigo y no lo dudo, sobre todo porque su ni su madre ni sus hermanas, quienes son de la edad de Raíza, están acostumbradas a llevar una vida sencilla. Antes de venirse a Roma le presté dinero para salvar su casa y desde que está acá les manda dinero cada mes. — Bueno, ya estamos todos aquí, ahora dinos, ¿Cuál es la noticia? – pregunto Ezra y todos volteemos a ver a Ulises. — Se van a morir con lo que tengo que contarles… bueno, más bien es un anuncio muy importante el que debo dar esta noche. — respondió Ulises intentando ponerle suspenso a sus palabras. — Ya déjate de pesadeces y dinos – contesto Max, a él le purga que nos comportemos como adolescentes, ja, ja, ja, bueno, pues a comparación con él, que es el más viejo de todos, supongo que lo somos. — Hay tu anciano, te calmas por favor, no desesperes. — respondió con una sonrisa divertida, Max solo le dio una mirada asesina la cual le borro la tonta sonrisa. — Solo dilo y déjate de hacerte el chistoso – hablo Ezra. — Ok, ok – suspiro exasperado por nuestra falta de interés. — ME VOY A CASAR - gritó fuerte, dejándonos estupefactos. — ¿Qué? – gritamos todos al reaccionar, claramente todos lo conocemos muy bien, Ulises es un mujeriego sin conciencia ni aspiraciones a formar una familia en el futuro, él mismo nos lo ha dicho muchas veces y ahora sale con que va a casarse. — Es una broma de mal gusto Ulises – bufo Alondra. — sinceramente, no te imagino a ti, don p**o suelto, felizmente casado. — se burló de él. — Pues por más loco que les parezca, es verdad me caso en dos meses, con la hija heredera de los Martineli. — ¿Qué?, con la sangrona de Pía Martineli. — grito Alondra sorprendida. — La misma. — Ulises, estás seguro de que quieres hacer eso, digo a pesar de que nos cae en la punta del hígado por prepotente, pobre chica, no sabe lo que le espera con un hombre como tú de esposo - dije bromeando. — Ok, gracias por el halago. — Bueno, cariño bien sabes que es verdad - contestó Alondra, sin pelos en la lengua - eres un maldito bastardo con las mujeres para que negarlo. — Reímos porque es verdad. En lo personal yo soy decente comparado con él o cualquiera de ellos, incluyendo a alondra y que de buenas a primeras es loco, venga a decirnos que se va a casar, significa dos cosas; o metió la pata y la embarazó, o su familia tiene que ver. Y tenía razón en mi segunda suposición, mi amigo nos explicó que su padre y la familia de su futura esposa arreglaron una unión matrimonial para unificar sus empresas. De las cuales él se haría cargo por ser el heredero de los Fiore, si se diera el caso de que Ulises se llegará a negar, su padre sería capaz de desheredarlo y lo vetará de su familia por rebeldía. Los Fiore son una familia es muy anticuada, reservada y chapada a la antigua, a los que les importa más lo que opinen los demás que su propia opinión de sí mismos. Honestamente, ese tipo de arreglos matrimonial se me hace algo muy pasado de época y absurdo, porque al final siempre terminan muy mal, aunque en la actualidad en algunos círculos sociales aún los practican. Minutos más tarde de dar nuestros puntos de vista ante tal locura, Ulises, resignado, dijo que, aunque no lo desea, respeta las decisiones de su padre y que además es su deber como el segundo pilar de la familia. Sinceramente no me gustaría estar en su lugar, por suerte mi familia piensa de manera distinta a la de mi amigo. Después de la intensa plática que tuvimos con él, Ulises invitó a algunas chicas a divertirse con nosotros, chicas muy hermosas para que negarlo, pero honestamente, ninguna de ellas llamo mi atención, no estaba de humor para nada. Inesperadamente, una de las chicas se acercó a mí y sin esperar la más mínima invitación se sentó sobre mis piernas, comenzó a besar mi cuello… — ¿Por qué tan triste, guapo? – me susurro al oído mientras deslizaba su mano hasta llegar a mi entrepierna, froto mi m*****o que claramente reaccionó ante la provocación. — Lo siento, pero no estoy de humor – respondí sin más. — Pues tu amigo no opina lo mismo – apretó mi erección. — y yo estoy más que dispuesta a levante los ánimos. A pesar de mi negativa, la chica insistía en incitarme a llevarla a un sitio más oscuro para pasarla bien juntos, nada que no hubiera hecho antes. Pero, la verdad, no me sentí de humor, aunque, por otro lado, mi m*****o estaba ya estaba más que listo para la acción y como no si la chica no deba de frotar su mano sobre él. La tentación era buena, pero lo dudé un poco porque no podía dejar de pensar en ella, así que le pedí que me diera un momento para pensarlo, ella de mala gana se levantó y se fue a lado de su amiga. Ezra se acercó a mí al ver mi actitud al rechazar a la bella chica. — ¿Qué pasa contigo?, ahora rechazas un buen revolcón. — No, me siento de humor. — De nuevo ella, ¿no es así?, dime Dante, ¿hasta cuándo? — Ezra, la cague con ella. – dicho esto le conté lo que hice, de cierto modo necesitaba desahogarme con alguien. — ¿Acaso te volviste loco? — Lo sé, sé que es una puta locura, pero no pude resistirme, para el colmo ella siente lo mismo. — Bueno, sabes lo que opino al respecto, yo en tu lugar ya me la habría follado, soy un depravado y lo sabes… pero, en tu caso, sé cuál es tu carga. – lo miré con desesperación en los ojos. — ¿Qué puedo hacer? — Follar amigo, folla con otras hasta sacártela de la cabeza… porque solo tienes dos opciones, superar tu obsesión por ella, o ir en contra de todo aquel que se opongan con tal de estar con ella y tomarla como tu mujer. – aclaro mi cruda realidad – una difícil decisión, pero debes tomarla Dante o un día de estos te volverás loco. Dichas esas palabras le hice señas a la chica dispuesta a quitarme la tensión, gustosa y sin hacerse del rogar acepto, se levantó de su sitio para volver a sentarse sobre mis piernas, la besé sin delicadeza. Cómo podría hacerlo después de probar los dulces, carnosos y exquisitos labios de Alison, de ahora en adelante cualquier boca me sabría insípida, mordí su labio inferior ante el estrés de saber que no era la persona a la que deseaba besar. Ella gimió de dolor, pero poco me importo. — Ella se ofreció no, así que, se aguante porque yo no pretendo ser para nada sutil con ella. Mi cuerpo se encendió de nuevo y sin importarme lo que pase a mi alrededor, metí mi mano por debajo de su vestido. Deslice mi mano sobre su muslo, abriéndome camino entre sus piernas hasta llegar a la tela de sus bragas, estaba húmeda y sensible, ya que gimió ante mi tacto. Los chicos nos molestaron para que nos fuéramos a un sitio más privado, como ellos estaba a punto de hacerlo, la hice ponerse de pie y yo detrás de ella, tome su mano para llevarla a otro lugar, necesitaba apagar esa tensión s****l que me había dejado Alison después de encuentro íntimo con ella. Estaba por bajar para irnos, cuando de pronto, mi teléfono timbro una llamada entrante, por un momento pensé que se trataba de mi casa, así que sin ver la pantalla conteste. — ¿Te diviertes con esa zorra?… ya veo lo rápido que te has olvidado de mí.
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