Llega el lunes, un nuevo día, una nueva angustia. Me pasé todo el fin de semana pensando y sobre pensando cómo trabajaremos juntos después del beso. Fueron unos días de pura tortura. Gabriela y yo, fuimos al cine, visite a mis padres, recibí un mensaje de Alberto, recuerdo que cuando escuché el sonido de mi celular palidecí creyendo que era Mateo, esta ansiedad me matara, como siga así. Antes de ir a la empresa, me encontraré con las chicas en el café de siempre, aún no llegan así que voy pidiendo cafés y croissant para las tres, antes de que traigan la orden las veo entrar y al parecer Jessica volvió a discutir con el novio, oh vaya sorpresa. —A ver deja adivinar, volviste a discutir con Víctor - le digo mientras se están sentando - ¿Consideras que pasara mucho tiempo antes darte cuenta

