Gabrielle. . . Miro a la chica a mi lado y me mira con ojos grandes, llorosos y llenos de sorpresa — ¡Pensé que seguías en coma! — dice mientras se abalanza a abrazarme mientras yo sigo sentada sin saber quién es. Me toma por el cuello posando su mejilla en mi coronilla diciendo cosas que no son nada entendibles para mí. Poso mi mirada en Arián que me mira con sorpresa pero a la vez comprensión, pero la mirada de mi papá... su mirada es de miedo, hasta creo que se puso algo pálido. La rubia se separa de mí y puedo detallarla mejor, es joven como de mi edad, es delgada con el cabello ondulado a los hombros, grandes ojos verdes y tiene un bello rostro con labios delgados y nariz respingada. — ¡Que bendición verte bien! ¿Por qué no me llamaste? ¿Cuándo despertaste? ... — pregunta casi

