Capítulo 41. —Harry. Mis tíos me siguen y ambos entramos a la casa donde Eliot está hablando por teléfono mientras discute con Gustavo. —Todo esto es tu culpa; si solo la hubieras dejado tranquila, él igual se iba a casar. ¿Qué ganas con que ella haya venido? —Eliot lo mira enojado y Gustavo observa a Alis. —Tú no te metas. Si tú no hubieras llegado, ella habría llegado a tiempo; esto es tu maldita culpa, desgraciado, te voy a matar. —Gustavo lo toma del traje y Maikol se acerca al ver la situación y los separa. —¿Pero qué demonios pasa aquí? —Maikol grita mientras los separa y yo me acerco a Alis, quien está pálida y noto en sus ojos hinchados que ha estado llorando. La acaricio y mi tía y mi madre se acercan a ella preocupadas al verla. —Dios, Alis, pero, ¿qué es lo que está pasan

