Capítulo 44. —Harry. —No tenemos pruebas contundentes de que sea así, Harry. —Me vale, con un demonio, abuelo, le daré su espacio, se lo daré porque necesita sanar sus heridas y yo descubrir qué es lo que realmente está pasando; no puede ser que dos ecografías sean exactamente iguales. ¿Dices que esta la encuentro Alis en la habitación de Abril? Es imposible que la haya tenido antes de que Alis se hiciera el examen; me está volviendo loco y cada vez más presiento que hay algo que no sabemos. —Entonces salgamos de dudas, tenemos que solucionar todo esto. No creas que no me dolió verla colapsar en ese altar; si solo supiera que tuve que arreglar todo para que su matrimonio fuera falso, ustedes dos con sus errores me están costando mucho. Ya tenemos a la persona infiltrada en el edificio

