La forma en que es
Punto De Vista de Sabrina
—Sugiero que contactes a tu abogado porque yo también contactaré a uno —dice mientras empieza a caminar de un lado a otro—. Solo fue sexo, no significó nada, Sabrina.
—En serio, Greg, en ese caso, todo está perdonado —digo sarcásticamente. Empiezo a guardar ropa, principalmente uniformes, en mi bolso. Él se acerca y me abraza.
—Por favor, te ruego una segunda oportunidad. Cometí un error, te amo.
— ¿Me amaste todas las veces que estuviste con ella? —Un millón de pensamientos pasan por mi mente. Siempre ha sido bueno conmigo y un buen padre para Gabby—Déjame ir, Greg, ahora mismo, o ni siquiera tendré una conversación contigo.
Él retrocede y veo un destello de esperanza en sus ojos.
—No te equivoques, no dije nada acerca de perdonarte. Confíe en ti y simplemente pisoteaste esa confianza.
— ¿Cuántas mujeres y con qué frecuencia? Antes de que respondas, debes saber que si descubro que mientes acerca de algo, nuestra conversación habrá terminado.
—Solo la chica del teléfono, lo juro.
—Megan, su nombre es Megan, estoy segura de que lo has gritado lo suficiente como para recordarlo.
—Sabrina, no hagas eso, por favor.
—No hagas qué, ¿que me vea obligada a pensar en mi esposo follando con una mujer llamada Megan?
Él se queda en silencio.
—Ahora responde mi jodida pregunta, Greg, con qué frecuencia y por cuánto tiempo.
Puedo ver que no quiere responderme.
—Tu silencio es respuesta suficiente para saber que no fue solo una vez. Espero que haya valido la pena tirar nuestra vida por la borda.
Termino de empacar mis cosas y me dirijo hacia la puerta del dormitorio. Él se coloca frente a mí.
—Muévete, Greg, ahora mismo.
—Te daré tiempo después de todo lo que hice, pero vamos a resolver esto. Eres mi esposa y yo soy tu esposo. Te amo y nuestra hija necesita a ambos padres.
Me río.
—Supongo que deberías haberme preocupado a mí y a tu hija cuando te acostaste con otra persona. No vuelvas a decir que me amas porque eso también es una mentira.
Bajo las escaleras y tomo mis llaves de la mesa. Subo a mi auto y, una vez que estoy sola, me derrumbo. No le daré más de lo que ya me ha quitado.
Golpeo el volante con los puños, gritando todas las palabras sucias que puedo imaginar. Enciendo el auto y me dirijo a la casa de Tracey.
Punto De Vista de Archer
—Entonces, Willow, ¿cómo te está yendo en el hospital?
—Muy bien, he aprendido mucho. Me entristece irme, pero estoy emocionada de estudiar bajo el doctor de la manada.
—Te dije desde el principio que no necesitabas estudiar medicina humana para ser doctora en el hospital de la manada, pero insististe.
—Lo sé, Archer, y todavía me alegro de haberlo hecho, así que déjalo ir.
—Bien, ¿te quedan dos semanas antes de empezar a trabajar con Margaret?
Ella me mira de reojo porque llamo a la doctora de la manada por su nombre de pila.
—Solo porque eres el Alfa no significa que no debas usar su título, imbécil. Como bien sabes, es una muestra de respeto y ella se lo ha ganado.
Me encanta lo enérgica que es mi hermana.
Gruño— ¿sabes cuántos problemas tendría alguien por llamarme así?
—Es bueno que sea tu hermana pequeña, supongo.
—Tengo que terminar algo de trabajo en unos de mis casos, así que ¿por qué no empiezas a hacer la cena con mamá y papá?
—Eres un fastidio mandándome al antro de los leones sola —Se levanta y se dirige hacia la puerta—. Sabes que mamá me va a regañar por no tener mi compañera todavía.
Río— mejor tú que yo.
Una vez que se va, empiezo a trabajar en una demanda para uno de mis clientes más importantes. Escucho un golpe en la puerta y Levi, mi Beta, entra con una enorme sonrisa en su rostro.
— ¿Qué diablos te hace sonreír?
—Archer, creo que deberíamos ir al bar esta noche, tal vez encuentres a tu compañera. Nunca la vas a encontrar si te quedas aquí en la oficina o trabajando en la ciudad.
—Levi, sal de mi oficina ahora mismo, tengo mucho trabajo que hacer y no tengo tiempo para tus tonterías esta noche.
—Ese es tu problema, nunca haces tiempo para nada más que el trabajo. El trabajo aquí en la manada o tu trabajo como abogado.
Río— te quiero, Levi, pero si no sales de mi oficina ahora mismo, me transformaré en Brutus y te perseguiré.
Brutus se ríe en mi cabeza.
—Bien, no me culpes si mueres como un virgen sin compañera.
Gruño y él sale corriendo de mi oficina. No tengo problemas en esperar a mi compañera, a diferencia de él. La encontraré cuando la diosa lo decida.
Unos minutos después, vuelven a golpear la puerta.
—Levi, te voy a dar una paliza si no te vas —La puerta se abre y entra mi madre—. Lo siento mucho, mamá, pensé que eras Levi.
Ella se ríe— eso imaginé.
—Entonces, ¿a qué debo esta visita privada, madre?
Ella se ríe— ¿no se permite que una madre visite a su único hijo?
—Te conozco, mamá, estás aquí con una agenda.
—Solo me preguntaba si habías pensado en aceptar una compañera elegida. Tienes veinticinco años, Archer, y a estas alturas deberías tener una Luna a tu lado.
—Madre, hemos hablado de esto mil veces, nunca aceptaré una compañera elegida. La diosa ha elegido a alguien para mí y planeo hacerla mía.
—Archer, tu padre y yo estamos preocupados de que estés haciendo demasiado entre el trabajo y la manada. Necesitas a alguien que pueda ayudarte a apoyarte.
—Mamá, me encanta que tú y papá se preocupen por mí, pero honestamente, estoy bien. Tengo la ayuda de Levi con la manada y amo mi trabajo.
Me levanto y rodeo mi escritorio para abrazar a mi mamá.
—Sé que tú y papá se preocupan por mí, pero honestamente, estoy bien.
—Tu hermana nos dijo lo mismo, pero nuestro trabajo como padres es preocuparnos por ustedes dos.
—Mamá, ella solo tiene veinticuatro años, ella lo encontrará. Vamos a unirnos a papá y Willow para cenar.
Entramos y puedo ver por la cara de mi hermana que ya ha tenido suficiente. Ambos nos sentamos y mi padre se voltea hacia mí.
—Archer, te tomaste bastante tiempo en unirte a nosotros.
—Lo siento, papá, necesitaba terminar algunas cosas. Estoy aquí ahora, así que disfrutemos de la cena.
— ¿Tu madre te habló sobre nuestras preocupaciones, Archer?
—Papá, te quiero, pero te diré lo mismo que le dije a mamá, nunca tomaré una compañera elegida.
Mi padre se levanta y golpea la mesa con las manos.
—Archer, esto es ridículo, necesitas una Luna, punto final. Si hubiera sabido que no serías razonable, nunca te hubiera dado mi título.
Mi madre se levanta.
—Thomas, eso es suficiente.
—Suficiente será cuando tu hijo saque la cabeza de su trasero y comience a actuar como un Alfa.
Yo ya había tenido suficiente, me levanto gruñendo.
—Padre, no faltarás al respeto a mí ni a mi futura Luna actuando así en mi casa de la manada. Puedes irte si quieres seguir actuando de esta manera en mi hogar.
—Te di este hogar, pero está bien, solo arruina mi manada porque necesitas a tu compañera destinada. Te estás comportando como un niño caprichoso que quiere un caramelo específico.
Él se da la vuelta y se va seguido por mi madre. Ella se vuelve antes de irse. —Lo siento, Archer, hablaré con él.
—Está bien, madre, estoy acostumbrado a él ahora.
Odio ver el dolor en el rostro de mi madre por mis palabras, pero es verdad. Mi padre ha sido así toda mi vida. Si no es a su manera, no es la manera correcta. Willow se acerca a la mesa y me abraza.
—No le hagas caso, espera por ella, Archer.
—No tengo intenciones de hacerle caso.