21

875 Words

— ¿Qué cosa pensaste? —pregunté curiosa. Nos acercamos al mostrador y él me sirvió una taza de café. — Gracias. ¿Aún te quedan mis bizcochitos que me trajiste? —pregunté. Él asintió. — Sabía que volverías por los bizcochitos, aunque no por mí —comentó con un tono triste. — No, sabes que vengo por ti también, por supuesto, pero los bizcochitos son un gran incentivo —bromeé. Él sonrió. — Ojalá fuera de la mano de la que yo quiero —dijo después. Cambiamos de tema. — ¿Pudiste terminarle la portada? —preguntó Emmanuel. — Sí, aunque creo que él hizo más que yo. El tipo es molesto. Tenía una portada con un tipo rubio y quería uno con un tipo castaño, es decir, como yo. Entonces, hice la nueva basada en lo que ya estaba hecho —expliqué. Él asintió. — Pues claro, no es adivino ni que hu

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD