Charlotte. Atravieso la entrada de la escuela y me veo sumergida en un mar de estudiantes parlanchines y odiosos. Suspiro intentando ignorarlos como siempre, y camino hasta mi casillero fingiendo una sonrisa a todo aquel que me saluda, hasta que Connor se posa frente a mí con una sonrisa, su mochila colgando del hombro, y un café en la mano. - Hola – dice. Vale, ahora he sonreído de verdad. - Hola – suspiro. Me estoy balanceado en mis pies como una tonta. ¿Por qué lo hago? - ¿Asistirás al programa hoy? – pregunta ladeando la cabeza. Yo titubeo y él pone cara de: “Más te vale ir” Finalmente le sonrío y asiento rápidamente. - Por su puesto, si es lo que quieres. - ¿Si es lo que quiero? – medio frunce el ceño con gracia y yo me muerdo el labio. No me r

