Capítulo 3

2004 Words
Capítulo 3 - Señalé hacia la entrada y le informé que la puerta se encontraba abierta. Sin embargo, mi sorpresa era evidente en mi rostro cuando dirigí mi mirada hacia la puerta y me percaté de que estaba cerrada con múltiples candados. –No puede ser que hayas entrado por la puerta; yo la cerré personalmente con tres cerrojos. ¿Quién eres?– cuestionó ella. - Me llamo Leila Moon, fui enviada por la madre superiora. Vengo de la residencia ubicada cerca del campo en la ciudad- ... La madre superior me ordenó - Repito una vez más al darme cuenta de que la señora me mira de manera extraña, como si tuviera simios haciendo una danza en mi rostro. - Me resulta asombroso que mi hermana haya enviado a alguien a esta ubicación- ¿Su hermana? La mujer camina junto a mí y verifica nuevamente la puerta, moviendo los pestillos de un lado a otro. Me cuestioné internamente si realmente había cerrojos antes de que entrara o si simplemente me mintió, pero lo único que hizo fue moverlos, confirmando que sí estaban colocados. - Acompáñame. Ella se desplaza en mi delantera portando una lámpara de petróleo. Caminamos por un pasillo muy extenso, había numerosas puertas, me da la impresión de que hay más personas viviendo aquí. - Quiero saber, señora, cuál es la razón por la que se dice que no es recomendable salir durante la noche - pregunté intrigada. - Evita llamarme señora, mi nombre es Liliana. Si eres consciente de tu propio bienestar, es preferible que no salgas durante la noche. Una vez que la noche llega y el sol se oculta, todos se dirigen a sus habitaciones, ya que Demon desaprueba que la mansión sea recorrida durante esas horas. Si deseas evitar posibles problemas, es mejor que te mantengas en tu habitación. -Está bien- La señora aparenta una edad avanzada, lo cual resulta sorprendente que todavía sea capaz de mantenerse erguida. Nos paramos frente a una puerta, ella coge sus diversas llaves y desbloquea la entrada. - Aquí será donde dormirás, no salgas durante la noche, mantén las ventanas cerradas y, aunque oigas ruidos, no salgas de esta habitación - mencionó mientras abría la puerta para mí. - Asentí levemente en señal de acuerdo. - Que descanses bien, Leila - expresó esa señora. La dama abandona la habitación sin voltear la cabeza, me entrega la lámpara de petróleo. No entiendo por qué la presencia de electricidad causa que la mujer se ilumine de esta manera. Apagué la lámpara y encendí la luz. No entiendo por qué tengo que quedarme encerrada si todavía no ha oscurecido. Debería tener la libertad de salir. Además, ni siquiera tengo sueño. ¿Qué puedo hacer en este momento? Siempre he tenido la tendencia a no seguir las normas, por lo que avancé hacia la ventana con una marcha pausada. Cuando finalmente llegué debajo de la ventana, observé a través de un pequeño agujero hacia el exterior. No había luz de la luna y la oscuridad reinaba afuera, sin embargo, pude distinguir la presencia de dos siluetas. Me cuestioné si había alguien fuera. Es un individuo con melena extensa, no puedo distinguir claramente sus rasgos faciales pero es evidente que posee una complexión robusta y es de estatura elevada, muy alta. Estoy observando a la señora Liliana afuera, ¿está acompañada? No debería estar presenciando esto, pero fue ella quien estableció que no podíamos salir. Él la abraza por la cintura y le da un beso. ¿El chico está dándole un beso a una mujer mayor? La mujer experimenta un cambio en su apariencia, dejando atrás su aspecto antiguo para lucir joven, al punto que podría confundirse con alguien de mi misma edad. Me siento envuelta viendo cómo él la besa ubicándose en una silla del jardín, su beso es excesivamente apasionado. La mujer se acerca y se sienta en su regazo, involucrándose en un acto s****l en medio del jardín. No logro comprender por qué estoy presenciando esta escena, parece tan surrealista que me hace dudar de su existencia y me lleva a pensar que es fruto de mi mente. No entiendo la razón por la cual estoy presenciando esto, debería alejarme. Puedo escuchar los gritos de la mujer y de repente percibo cómo ella me mira fijamente mientras continúa gemiendo y moviéndose encima de ese hombre. La intensidad de sus movimientos faciales y los sonidos que emana llegan directamente a mis oídos, dándome la impresión de que me está sonriendo mientras es penetrada por ese hombre. Me alejo del área donde se encuentra la ventana y procedo a apagar la luz, asegurándome de encender la lámpara de petróleo antes de hacerlo. Sin embargo, debido a mi curiosidad, me acerco nuevamente a la ventana y noto que ya no hay ninguna persona en el jardín. "¿Qué sucedió?" "No puedo creer que la supuesta 'iluminación' haya sido solo fruto de mi imaginación." Entré en la cama y fui completamente cubierta, me resulta imposible conciliar el sueño, cambio de posición una y otra vez en esa amplia cama mientras recuerdo claramente la apariencia de ese hombre en mi mente, a pesar de no poder ver su rostro, me resultó extraordinariamente familiar. Existen numerosos sonidos externos, se perciben los grillos y las lechuzas, además de un ruido inexplicable, posiblemente proveniente de cadenas. "No siento temor, nunca me he asustado por estas cosas, solo son los sonidos de los árboles", intenté calmarme, pero parecía no tener éxito, ya que mi cuerpo tenía una mente propia y se encontraba aterrado. Desconozco la duración que requiero para conciliar el sueño, no obstante, finalmente mis párpados se cierran tras una extensa espera. Al día siguiente por la mañana. Me levanté al oír cómo llamaban a mi puerta. Mientras alzaba los brazos en el aire, invité a las personas a avanzar. - Hola Leila- Liliana me da los buenos días. Ayer pensé que la vi joven, pero ahora es una anciana, ¿qué ha sucedido? - Saludos Liliana - contesté mientras me acomodaba en la cama. Observo cómo varias mujeres entran acompañadas de un joven atractivo. Me doy cuenta de que no puedo dejar de mirar al joven apuesto que está detrás de Liliana. mi mente me dice a gritos - Las mujeres serán tus amigas y él es conocido como Samael. - El lugar te será mostrado por él. Las mujeres suelen depositar prendas de vestir y otros objetos en la cama destinada al cuidado y arreglo personal. - Esas serán tus posesiones- Me dice el joven llamado Samael. - Te agradezco. Miré los objetos que las mujeres dejaban en mi cama, comenté. En su partida, el joven me indica que me ponga ropa adecuada mientras observa cómo se va junto a todas esas mujeres. Decido ponerme un hermoso vestido, el cual incluso siendo un uniforme de sirvienta, es más atractivo y con más ornamentación que mi atuendo actual. Salgo de mi habitación y Samael está esperándome afuera, apoyando la pierna en la pared y con la cabeza ligeramente inclinada. Parece estar reflexionando pero también se ve muy atractivo. - Te llevaré a dar un breve paseo– Cuando volví mi mirada hacia él, me pregunté si notó que lo estaba observando. Estaba completamente callado, parecía sereno y tranquilo, como si estuviera en un silencio absoluto. Asentí en señal de acuerdo, y de esta manera iniciamos nuestro paseo por la enorme residencia. En primer lugar, me dirige hacia el jardín. Mi pensamiento se transporta a lo que presencié la noche pasada al observar el asiento. Mi mirada se encuentra fija en aquel asiento donde el hombre mantenía relaciones íntimas con esa mujer. - ¿Qué observas? ¿acaso te encuentras en este mundo? - me cuestionó, situándose en frente de mí. –El día anterior presencié algo aquí–, comento mientras sigo fijando la mirada en ese banco en particular. - ¿Qué observaste?- ¿Debo mencionar lo que presencié? Por alguna razón me perturbó ver a esa persona involucrada en actividad s****l con la joven Liliana, aunque no comprendo el motivo. –Ellos, un hombre y una mujer...– Realicé una pausa de larga duración mientras experimentaba la sensación de opresión en mi corazón. Me interrumpió diciendo que no se permite salir de noche, pero de alguna manera me sentí más tranquila. - No salí de mi habitación, mi cuarto está precisamente allí - Señaló hacia la ventana de mi habitación que se encontraba directamente enfrente de ese banco. Parafraseando este texto: El individuo me advierte con seriedad acerca de los riesgos potenciales de presenciar cosas inapropiadas. Sin embargo, si ya he sido testigo de una transformación en la apariencia de una mujer, ¿qué otro tipo de eventos podría encontrarme? - ¿Cuál es la razón por la que no se nos permite salir durante la noche?– haga una pregunta. - Por Dios- ¿Quién en todas las aberraciones es Demon? - ¿Quién es Demon? – No pude evitar tener esa pregunta en mi mente, así que estaba anhelando obtener una respuesta. El propietario de la residencia Él mencionó esas palabras sin mucha reflexión. - Donde se encuentra actualmente? Hice una pregunta sobre su ubicación, pero no lo vi cuando llegué y ahora no tengo idea de dónde está. Se supone que él es el propietario y no debería estar aquí sin su permiso, pero aquí estoy. - ¿Por qué tienes tanto interés? No me digas que te agradó lo que presenciaste anoche. ¿Qué? ¿Te atrajo? - ¡De ninguna manera! ¿A quién le agradaría presenciar el acto s****l entre un joven y una anciana? Simplemente tengo curiosidad. Mencioné girando mi cabeza hacia otro lado y luego me percaté de que lo estuve observando durante un largo período de tiempo, lo cual resultaba incómodo. - Esta persona es un ... Durante el día, nadie sabe la identidad de este individuo que adopta una apariencia humana. Samael habló, lo cual hizo que volviera a enfocar mi mirada en sus ojos. - ¿Cuál es tu pregunta? No puedo creerlo, lo presencié anoche, con cabello largo y una figura atractiva, recordando lo bien que se veía. Me dejó sin palabras, tan guapo que hasta me hizo babear. Él sonríe y comenta con seguridad: –¡Parece que definitivamente te gustó mucho, jajaja! Por la noche, su apariencia es completamente distinta a la del día. Puede verse como un anciano que recoge la hierba, tal vez como el repartidor de leche e incluso como yo mismo, pero nadie podría descubrir su verdadera identidad, ya que es muy hábil en simular ser otra persona–. Le mencionó que no se imagina a nadie en particular, y mucho menos al lechero, con una presencia tan intimidante. - ¿Por qué lo haría? No confío en este tipo de cosas. Hace tiempo, un supuesto chamán nos engañó. Nos dio este collar y a mis padres les quitó algunas monedas de plata. - comenté, mientras tocaba mi collar suavemente. - ¿Qué es eso? - Me pregunta señalando mi collar con un colgante en forma de media luna que llevo puesto en el cuello. - Antes de fallecer, mi padre me entregó ese objeto. Expresé con cierta angustia al rememorar a mi padre, su partida sigue siendo sumamente dolorosa, ya que presencié cómo se desangraba en mis propios brazos. Él habló en voz baja, mencionó en un susurro. –Leila– El sonido de su voz me despertó de aquel desagradable recuerdo gélido. ¿Quién reveló mi identidad? No tengo memoria de haberle comunicado eso o tal vez sí, no estoy segura. Él señaló hacia mi collar y expresó: - Ese objeto que tienes en tu posesión es utilizado para alejar a los espíritus malignos; tus padres te tenían un gran amor a través de ello. - Si ellos solían tener amor hacia mí, pero ahora se han ido. – Comienzo a caminar sola y me estremezco al recordar cuando mi padre me entregó el collar.
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