Llegué al hospital dejando mi coche estacionado cerca del nosocomio, deseaba ver a mi pequeña familia, estaba nervioso habían sido dos largas semanas sin ver a las dos mujeres de mi vida, la primera le dió calor y la segunda me recordó lo que es estar vivo
Entre a recepción rebosante de alegría, ví como el doctor salía de una habitación, al irme acercando me di cuenta que era la de mi hija, le saludé y me acerque a la perilla respirando hondo la abrí
Pero...— Valeska guardo silencio y al verme entrar abrió los ojos enormemente exclamó— ¡Papá!— extendió sus brazos para que la recibiera entre mis brazos
Volví para estar con ustedes este día— la miré a ella, mi esposa cambio su rostro al verme— son lo más importante para mí en este mundo y en esta vida
Levana se puso de pie, había pasado dos semanas, respiro profundo y se acercó a mi para abrazarme con fuerza, al tenerla respirando mi aroma, cerré los ojos con fuerza y agradecí a Dios porque las tenía a ambas en mi vida
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Papá— Valeska pronunciaba sentada en la mesa con un vestido de terciopelo color rosa, Levana había peinado su cabello pelirrojo de tal manera que sus rizos lucían más definidos, una bella diadema coronaba su cabeza— ¿Volverás a Donegal?
Prometo que no será pronto, quizá en la última semana de enero tenga que volver— sonreí tomando su mano— pierde cuidado— besé el dorso— papá no se irá sin ti, nos iremos los tres— tomé la mano de Levana— a Donegal
¿De verdad?— Valeska estaba emocionada en cinco años no había conocido a sus abuelos por distintos negocios que ambos tenían al rededor de Europa y América, cada cierto tiempo le hablaba para saber cómo estaban además de que ellos le daban regalos traídos de sus viajes— quiero conocer a la abuela Saoirse y al abuelo
Levana no prestaba atención de lo que charlabamos Valeska y yo, lucia desconectada de esta realidad, su cuchara daba vueltas en la pequeña taza de porcelana china
Levana, amor ¿Qué sucede?— pregunté haciendo que me mirase asustada— haz estado callada toda la cena
No sucede nada— suspiró — estoy cansada, desearía qué sea media noche ya para retirarme a la habitación
En verdad sonreí de lado al escuchar media noche y habitación pues deseaba estar con mi esposa, sentir su delicioso aroma, su piel tocando la mía, Levana centro su atención en nuestra hija
Mami— sonrío— el doctor Mateau me ha dicho que ustedes se conocen desde hace mucho tiempo
Sí, desde hace mucho que le conozco— sonrío tomando su mano— fuimos amigos cuando estuve en Terragona
¿Amigos?— pregunté confundido— ¿Cómo es posible que no lo habías mencionado?— gire mi rostro mirando el suyo— Hasta donde recuerdo la única amistad que tú tenías era Diana, jamás mencionaste a ningún amigo
Eso fue hace tiempo, diez años para ser exacta, tenía dieciocho— estaba sorprendida— ¿Estás celoso?
¿Celoso?¡Ja!— me levanté de la silla eufórico ante la mirada de asombro de ambas— no me hagas reír, no tendría porque estarlo, ese doctor— realice comillas con los dedos— no es rival para mí
Trevor,ya basta— hablo Levana mirando mi molestia— no es el lugar y tampoco el momento— mire a Valeska quien estaba confundida— Piensa en nuestra hija, está confundida por tu reacción
Yo no he hecho nada, solo estoy diciendo lo que siento— habia calmado el tono de mi voz sin embargo aún estaba enojado miré a Valeska— Sube a tu habitación ahora mismo
Papá— hablo mirándolo asustada— es noche vieja, quiza sea la última vez que estoy con ustedes
Aquello dicho por mi hija me molestó aún más, sentí como la rabia subía por mi esófago tal como la lava de un volcán a punto de explotar, golpeé la mesa de caoba turca de tal manera que resonó en toda la casa, Valeska comenzó a llorar
¡Que te subas a tu habitación!— grité enfurecido
Levana se levantó de la mesa sollozando, yo fui detrás de ella, no iba a tolerar esto aún más cuando al subir el primer escalón
¡Levana!— exclamé deteniendo su paso— ¡Tú te quedas aquí!
Ella se giró tensa en el primer escalón— ¡No!, te quedarás tu aquí, yo iré con mi hija— suspiré— lo que has hecho estuvo de más, te fuiste en medio de una discusión hace dos semanas y ahora vuelves y es otra discusión— nego con la cabeza— Trevor, no te reconozco
Subió a prisa la escalera, escuché como cerró la puerta con seguro de nuevo, suspiré molesto, mi espalda se resbaló por la pared hasta que caí al piso, suspiré pesadamente mirando la cena aún puesta, las luces navideñas decorando el pino navideño, el calor que desprendía la chimenea, decidí tomar mi saco y salir de la casa, estaba nevando por lo que tuve la precaución de cuidar las llantas del coche, llegué a orilla del Tamesis, respire profundo en verdad había hecho daño con mis acciones a las dos mujeres importantes de mi vida
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Prometo ser fiel a ti y a nuestro amor— coloque la argolla en su dedo— hasta el final de nuestros días
Yo prometo ser fiel a ti— colocó la argolla en mi dedo— hasta que la muerte nos separe
Su mirada era radiante, escondía una gran alegría en esos bellos ojos ámbar
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He sido un completo idiota— murmuré para mí sintiendo como el viento helado soplaba por mi cuello haciéndome temblar— si continuo de esta manera perderé a Levana y a mi hija
Mateu es solo un viejo conocido de mi esposa, ahora es el médico de mi hija y no permitiré que esto pueda pasar de ser solo una amistad a otro tipo de relación.
Subí al coche para dirigirme a casa, al entrar Levana estaba en el comedor recogiendo las cosas, al verme se incorporó levantando el rostro sin apartar su mirada de mi, traía unos platos apilados en ambas manos se dió la media vuelta y se marchó a la cocina sin decir ni una sola palabra como era de esperarse después de lo que había hecho
Levana— dije parado en el umbral de la puerta— sabes que te amo y que yo...— se giro molesta para hablar
Parece que has olvidado tus palabras de amor y de apoyo incondicional que juraste el día de nuestra boda— suspiro amargamente— Esto se está saliendo de nuestras manos
Lo sé pero, no podemos permitir que sea más fuerte, es por nuestra hija— camine a ella para tomar sus manos— amor— suspiré— se que no soy perfecto, tengo tantas debilidades que a tu lado se hacen fortalezas— bese sus manos
Trevor, te has marchado de viaje cuando más te he necesitado— aparto sus manos, tenía razón— he sido fuerte por Valeska, el mundo se me ha venido encima desde su enfermedad mientras tú te vas a Donegal y allá te quedas varias semanas, no llamas a tu hija, no me llamas a mi...no te importa nuestro matrimonio, cuando regresas solo vienes molesto, peleas y discutes conmigo frente a nuestra hija, sus quimioterapias comienzan a cobrar factura— sus ojos se llenaron de lágrimas haciendo que mi corazón se partiera en pedazos— si ella se va de este mundo quiero que lo haga en completa paz, rodeada de sus seres amados, no deseo llenar su mundo de más estrés— miró mi rostro fijamente— si debo marcharme de tu lado para que ella tenga tranquilidad en sus últimos días, lo haré
Salió de la cocina dejándome en silencio, con sus palabras gritando en mi cabeza, mi hija no puede morir, no aún...ella es pequeña aún.
Dirigí mis pasos a mi esposa, me quedé en silencio cuando llegue a la sala y ella estaba ahí tomando té mientras una manta cubría su cuerpo
¿Te quedarás aquí?— pregunté mirando como se recostaba en el sofá— hace frío, no quiero que vayas a contraer un resfrío
Aquí me voy a quedar— dejo la taza sobre la mesa— buenas noches y...— escuché como los vecinos gritaban la cuenta regresiva hasta que llegaron al cero todos gritaron Feliz año nuevo— deseo dormir, vete
Se giro para darme la espalda, negué con la cabeza aquello por lo que me dirigí a tomarla entre mis brazos mientras ella intentaba zafarse de mi
Trevor— hablo mirándome molesta— no quiero dormir contigo esta noche
Tu lugar es a mi lado— subí los escalones para entrar a la habitación— como mi esposa y madre de nuestra hija, dormirás esta noche a mi lado y todas las noches que sigan— la deje envuelta sobre la cama— puedes enojarte y bajar las veces que quieras a la sala— comencé a desnudar mi cuerpo— iré por ti todo el tiempo para traerte a la cama
¿Me has traído solo para acostarte conmigo?— su voz era una mezcla de decepción y tristeza
No, recuerda que duermo desnudo— subí a la cama y con mis brazos la atraje hacia mi— no haremos el amor está noche— bese su frente
Me miró confundida, cerramos los ojos para caer en un sueño profundo
Narra Levana
Escuché la puerta cerrarse mientras veía por la ventana como subía al coche y se marchaba, duele ver cómo mi matrimonio de seis años se va a la basura, deje a Valeska dormida en su habitación para salir a limpiar el comedor
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Luces molesta— Trevor me miró atento— ¿Te sucede algo?
No— contesté— es solo que Valeska me ha pedido que le compres una peluca— trague saliva— parece ser que la quimioterapia está haciendo que el cabello de nuestra hija se caiga demasiado
Lo haré en Donegal— siguió deslizando la pantalla de la tableta— ¿Quieres algo está vez?
Lo que deseo no me lo puedes comprar— cerré los ojos
¿Que cosa es?— dejo la tableta en la mesa de mármol y me miro— ¿una joya?
No— lo mire atenta
La tableta más reciente de Apple— sonrío— el dinero no es impedimento para mí
No— volví a decir segura
¿Un carro?— arqueo la ceja— pídeme lo que quieras
La salud de Valeska no me la puedes dar— me levanté de la silla— ni con todo el dinero del mundo,!no puedes darme mi felicidad que es su salud ni vendiendo ni dando nada— limpió sus ojos y se retiró al jardín
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