Conforme pasaban los días, Levi comenzaba a acostumbrarse un poco más a tener contacto físico con Hero. Le permitía tomar su mano de vez en cuando y no rechazaba los abrazos que este le ofrecía, aún cuando Levi tampoco entendía la necesidad de este por darle tantos abrazos o tocarle tanto.
Como sea, aunque no lo entendía tampoco le molestaba.
—No pienso hacerlo— espetó el ojiazul cruzándose de brazos, observaba a Hero con el ceño fruncido y tenía un pequeño puchero en los labios.
—Vamos Lev, tienes que intentarlo— animó el rizado— Necesitas un permiso de conducir.—Levi negó nuevamente.
—No, para eso tengo personas que pueden conducir por mí— la campana sonó, Hero acomodó su bolso sobre su hombro y estiró su mano hacia Levi esperando a que este la tomase.
—¿Por qué no quieres hacerlo?— Preguntó en cuanto comenzaron a caminar, las personas salían de los salones y los miraban raro, ninguno de los dos le dieron importancia. Ver a Hero tomado de la mano con alguien era... Wow, extraño. Todos sabían que él era un tipo agradable pero nunca tenía nada serio y no duraba más de una semana saliendo con la misma persona. Así que verlo siendo dulce con Levi había captado la atención de más de una persona.
—No, tengo malas experiencias con esos exámenes de manejo— espetó.
—¿Puedes contarme?—pidió, pero Levi negó.
Llegaron a la cafetería, tomaron sus respectivas bandejas y se sentaron con los chicos como era de costumbre.
—¿Alguna vez lo intentaste?—siguió Hero insistiendo con el tema, Levi asintió.
—¿Intentar qué?—intervino Zabbad al escucharlos.
—El examen de conducir—respondió Hero, Zabbad hizo una mueca y negó.
—Levi odia conducir.
—¿Por qué?— preguntó Niles a Levi.
—No quiero hablar de eso—murmuró el chico antes de darle un sorbo a su jugo.
—Yo lo aprobé el año antes pasado, no fue difícil— comentó Landon— Apuesto a que si lo intentas podrás aprobarlo.
—No me gusta conducir— espetó dando por finalizado el tema.
—Bueno— dijo Niles encogiéndose de hombros— Ya que los demás estarán haciendo el examen, podrías ir a visitar a Jessica, se ha enfermado y no ha podido salir de su habitación— Levi hizo una mueca y negó rápidamente.
—Creo que lo del examen de conducir es mejor que estar cuidando a la moribunda.
Después de comer y de asistir a sus siguientes clases, lo chicos fueron a visitar a Jessica, incluso Levi, a quien Hero tuvo que llevar casi arrastrándolo.
La habitación de la chica estaba desorganizada, había ropa por todos lados, ropa sobre las cama y en el suelo, zapatos regados, los chicos no le tomaron importancia ya que ellos eran hasta más desordenados, pero Levi sí, él como siempre era la excepción.
—Con razón estas enferma ¡Mira este lugar!— exclamó, Jessica rodó los ojos, tenía los ojos y la nariz roja, vestía una bata de pijama sin amarrar, dejando a la vista su pijama algo manchado de sopa, su cabello castaño estaba mal amarrado en un chongo.
—Lev, recuerda que no todos son tan organizados como tú— Hablo Zabbad.
—Sí, lamento ser un poco cerda—dijo Jessica en tono de broma.
—Llamarte cerda sería una ofensa hacia cualquier cerdito. Al menos podrías haber acomodado tus zapatos por orden de color— espetó, todos los demás lo miraron extraño—No puedo creer que soy el único que lo hace.
—¿Cómo te sientes?—preguntó Hero, la chica comenzó a toser estruendosamente y se tapó la boca con un pañuelo.
—¿Eso responde tu pregunta?—los demás soltaron una carcajada, pero Levi sólo mantuvo su cara de asco.
—Traje algo de té de la cafetería—Niles dejó un termo sobre la mesa de noche junto a la cama de la chica.
—Gracias ¿Presentarán el examen de conducir?
—Nosotros ya tenemos licencia.— Habló Zabbad— Levi debería de hacerlo.
—Dije que no, no me gusta conducir.
—Vamos Levi, debe de haber una razón— Insistió el rizado.
—Pues claro que la hay, pero es muy mala para contarlo— contestó cruzándose de brazos.
—Yo lo aprobé el año pasado, estaba algo nerviosa, comprendo que no estés listo Levi—dijo comprensiva, pero aún así el chico mantuvo su cara de malas pulgas.
Después de irse de la habitación de la chica, y de pensarlo un poco. Decidió que sí presentaría el examen, así que fue a presentar el examen teórico.
—¿Qué te hizo cambiar de opinión?—pregunto Hero cuando volvieron a su habitación.
Levi se encogió de hombros.
—Lo pensé mejor y cualquier examen merece ser pasado por mí— respondió en un tono egocéntrico no intencional. Hero sonrió sin poder evitarlo.
De repente, Levi detuvo su andar y se quedó parado en medio del pasillo. Su mirada se posó en el techo del pasillo, específicamente en un bombillo que parecía estar defectuoso.
—Me molesta ese bombillo—murmuró, la expresión de su rostro demostraba lo mucho que le desagradaba el sonido que producia el bombillo.
Hero trató de tomar su mano pero Levi se alejó sin darse cuenta.
—Levi.
El chico seguía absorto en el bombillo.
—Levi.
—¿Crees que el conserje pueda arreglarlo? Debería de poder hacerlo porque los conserjes son buenos en este tipo de cosas, además no deberían de dejar que...
—¡Levi!—insistió Hero, pero el chico parecía ni siquiera notarlo—Levi, hablaré con mi tía para que mande a arreglar esa lámpara ¿me escuchas?
El chico lo miró y asintió, como si nada hubiese pasado volvió a caminar y Hero igual.
—¿Siempre haces eso?—preguntó, Levi lo miró sin entender.
—¿Hacer qué?
—Quedarte absorto viendo algo así, no me estabas esuchando.
—Ah, es que me distrajo... aún estoy pensando sobre esa luz ¿Le dirás a tu tía que lo arregle?
—Sí, claro.
—Bien—dijo y sonrió—ahora vamos a la habitación.
Al día siguiente, Levi recibió el resultado de su examen teórico y había sacado una nota perfecta. Lo que significaba que podría presentar su examen práctico.
Se fueron a la parte trasera del internado para presentar el examen, estaba nervioso, había tenido una mala experiencia la última vez que estuvo tras del volante y lo menos que quería era volver a repetirla. Había gran grupo de alumnos estaban haciendo fila para presentar y Levi se aferraba a la mano del rizado y mordía sus uñas
—¿Seguro qué lo harás?—hablo Hero.
—Por supuesto, aunque aún odio conducir.
—¿Por qué lo odias tanto?— preguntó y Levi suspiró.
—Mi madre trató de enseñarme y atropelle a mi propio gato—Hero tragó saliva en un intento de no reír y asintió mordiendo su labio inferior. Faltaban al menos dos personas para que fuese el turno de Levi.
—No pasará nada malo, te lo prometo.—dijo con su típica sonrisa ladeada.
El turno de Levi había llegado, el instructor lo había anotado en un hoja y lo hizo subir al asiento del piloto. Hero se subió al puesto trasero (Después de rogar para que le permitiesen acompañar a Levi) y el instructor en el de copiloto.
—Bien señor Thompson, puede comenzar, serán cinco vueltas de practica y luego deberá de hacer la pruebas de los conos— el hombre tenía la voz extraña y el se veía bastante amargado, Levi asintió más para sí mismo que por haber escuchado al hombre y pisó el acelerador arrancando de golpe.—Vaya más lento señor Thompson
—Tú puedes hacerlo Lev—animó Hero desde el asiento de atrás. Giraron en la primera curva y por los momentos todo iba bien, el instructor observaba a Levi y anotaba todo lo que hacía el muchacho. las cinco vueltas habían salido mejor de lo que había pensado, ahora tocaba la parte difícil y era la de conducir entre los conos. Si los nervios no eran suficiente, un pequeño zumbido cerca del hombro de Levi comenzaba a fastidiarlo.
—Lev, no quiero que te alarmes pero tienes una abeja...—la simple mención de la palabra "Abeja", logró alarmar al ojiazul, pisó el acelerador hasta el fondo llevándose por el medio a una fila entera de conos.
—¡MÁTALA!—Gritó.
—¡SEÑOR THOMPSON, NOS VA A MATAR USTED A NOSOTROS!— El instructor trató de tomar el volante pero Levi no paraba de gritar.
—¿Cómo sigue?— preguntó Hero a la enfermera, él y Levi habían ido a parar allí por lo ocurrido con el instructor, el pobre hombre había sido picado por la abeja en medio de todo el alboroto y resultó ser alérgico, una ambulancia llegó después de que Levi casi estrellara el auto, por suerte ambos chicos no salieron heridos.
—El señor Henry estará bien, ya le hemos puesto el tratamiento, pueden retirarse si eso quieren—respondió amable la chica. Hero volteó a ver a Levi, jugueteaba con sus dedos y miraba hacia el suelo.
—Fue mi culpa, no debí de haber tomado ese estúpido examen—Murmuro y Hero se acercó a él para abrazarlo.
—No fue tu culpa, además, el señor estará bien, mejor vámonos nosotros, habrá un maratón de Harry potter esta noche y sé que querrás verlo— Levi asintió con una sonrisa.
De vuelta al internado Levi no paraba de prometerse a sí mismo que nunca volvería a conducir en toda su vida, Hero sólo le dijo que olvidase el tema. Se arroparon los dos en el sofá mientras veían la primera película, aunque Levi se la pasó repitiendo los guiones de los personajes que ya se sabía de memoria.
—Veo que te gusta mucho ese Harry, creo que debería estar celoso— bromeó el rizado mientras acariciaba el brazo de Levi.
—Eres mi persona con nombre que comience con H favorita, aunque no tengas una cicatriz genial en tu frente.—murmuró mientras se abrazaba al cuerpo del rizado— Aunque hoy casi te haces una por mí—dijo un poco apenado y Hero solamente se echó a reír.
—Me alegra ser tu persona con nombre que comience por H favorita—depositó un beso en el cuello del Levi, éste rió y sus mejillas se tornaron rojas—Eres el único Levi que me gusta—murmuró y antes de reparar en lo que hacía, había juntado sus labios con los de Levi.