Aunque no quisiese admitirlo, Levi comenzaba a disfrutar de sus días en el internado. Comenzaba a ser el favorito de los profesores por siempre responder correctamente, entregaba su tarea muy bien hecha e incluso sabía de los temas que trabajaban en clase antes de que el profesor los explicase. Estudiar era algo importante y divertido para Levi, le daba paz y lo mantenía entretenido para no aburrirse.
Y sobre las cosas que sucedían fuera del salón de clases y de los libros, pues esas también las disfrutaba. Le contaba siempre con lujos y detalle a su madre lo fantástico que era Hero, se la pasaba esperando a que terminase el horario de clases para poder estar con él.
Incluso Zabbad comenzó a sentirse dejado de lado por Levi pero estaba feliz de que hiciera un amigo.
También su relación con Landon y Niles estaba mejorando, hasta hacían cosas por Levi cuando este estaba aburrido, como jugar juegos de mesas, ver series de súper héroes o hablar de cualquier cosa que a Levi le gustara.
Hero estaba fascinado con el comportamiento de Levi, le agradaba mucho aunque se metiese en problemas y no supiese cuando callar. Descubrió que Levi tenía una fascinación con los planetas y todo lo que tuviese que ver con el espacio.
Solían sentarse en las gradas de la cancha de fútbol, mientras Levi leía un libro y parloteaba sobre cada cosa interesante que sucedía en la historia y Hero lo escuchaba atento; O simplemente se quedaban en la habitación del rizado y hacían tarea mientras pasaban el rato. Le consideraba un amigo al cual proteger y con quien pasar las tardes. Porque sí, Hero es una persona la cual ama hacer amigos.
Como habían acordado, esa noche Levi y Hero verían una película. Ni siquiera sabía cual, había dejado que Levi la escogiera mientras él se encargaba de los snacks.
Esa misma noche era la reunión que habían planificado Sabrina y sus amigas. Pero ciertamente no se le apetecía estar ahí, se sentía más cómodo estando en su habitación junto a Levi que estar rodeado de esas personas que no eran realmente muy agradables.
Tres golpes en la puerta llamaron su atención—Hero—Tres golpes más—Hero—Y otros tres golpes—Hero—No abría la puerta hasta que Levi dijera su nombre por tercera vez, había descubierto que tenía una obsesión por no dejar las cosas a medias y no iba a interrumpirlo.
Así que en cuanto Levi terminó fue que Hero abrió la puerta.
Al verlo no pudo evitar sonreír.
Levi llevaba puesto un enterizo de oso el cual le quedaba un poco grande. En sus brazos traía a un osito de felpa que si mal no recordaba se llamaba Sr. Einstein.
—Me gusta tu pijama—halagó el chico de ojos verdes mientras le miraba de pies a cabeza. Levi no pudo evitar sentir que el rostro se le calentaba.
—Gracias—respondió mirando arriba. Hero estaba seguro que desde que lo conoció Levi no le había mirado a los ojos ni una vez, de hecho, a la única persona que había visto que Levi miraba a los ojos era a Zabbad.
Levi caminó dando saltitos entrando a la habitación y llegó hasta el sofá—Tuve un problema hoy en educación física— comentó mientras tomaba asiento.
—¿Por qué?— preguntó Hero mientras iba a por algunas chucherías y sodas que ahí guardaba. Regresó con las cosas y dos latas de refresco a la sala, tomando asiento junto a Levi.
—Corregí gramaticalmente al profesor y quiso que diera diez vueltas alrededor de la cancha— Hero frunció el ceño, sabía que Levi no debía de esforzarse mucho en esa clase de actividades físicas porque no tenía habilidades motoras para ello.
—¿Y qué pasó?
—Zabbad se enfureció y habló a solas con el profesor, no sé que le dijo pero luego fue amable conmigo—Hero asintió.
—¿Te han molestado hoy?
—Siempre lo hacen, es normal creo— tomó una gomita en forma de gusano y la examinó—¿Sabías que las lombrices tienen cinco corazones?
—Eso es genial, pero volviendo al tema ¿Por qué dices que es normal que te molesten? ¿En tu otra escuela lo hacían?—interrogó, Levi asintió nuevamente.
—Sí, decían cosas feas pero Zabbad me defendía—miró hacia el televisor—Pon la película.
—Lo siento, me gusta hablar contigo—Tomó el control remoto y dejó que comenzara la película.
—A mí también me gusta hablar contigo, y conmigo mismo— Hero rió inevitablemente.
—¿Zabbad fue a esa reunión?—preguntó después de unos minutos, Levi asintió fastidiado.
—Y Landon y Niles, no sé que le ven de interesante a esas chicas, son frívolas y malas.
—Bueno, en eso tienes razón.
Hero no entendía nada de la película, no sabía porque había una cosa peluda con un arma en el espacio y unos clones. De hecho, mostraba más interés en comer chucherías y observar a Levi que en aquella película. No podía evitar pensar en lo injusto que era que los demás molestaran a Levi, Zabbad no tenía porqué estar defiéndolo todo el tiempo. Se supone que Levi debería de estar tranquilo sin tener qur preocuparse de que alguien se metiese con él.
Sabía que podía hacer algo por él y lo haría.
Quitando aquellos pensamientos de su cabeza, siguió observando a Levi, quien comía dulces sin parar mientras ponía toda su concentración en aquella película.
Pero una advertencia que a Zabbad se le pasó decirle, era que Levi no debía de comer dulces en exceso. El azúcar y él no eran una buena combinación.
—¡Soy tu padre!— gritó mientras corría por toda la habitación, traía el control remoto entre sus manos y lo utilizaba como sable.
—Recuerdame jamás darte dulces de nuevo—comentó mientras trataba de atrapar a Levi, este se había subido a la cama y saltaba mientras cantaba.—Ven aquí Lev—el chico rió estruendosamente y negó.
—¡Atrapame si puedes!— saltó de la cama y corrió hasta la puerta, la abrió y salió. Hero iba tras él pero debido a la hiperactividad de Levi se le era escurridizo.
—¡Levi!— el ojiazul reía y corría por los pasillos—¡Si te detienes te daré lo que quieras!— Levi se paró en seco, se giró sobre sus talones y sonrió ampliamente. Hero respiraba agitado y se sostenía de las rodillas para no caer desplomado en el suelo.—Mierda, no debí haber fumado hoy— murmuró y Levi le dio un golpe leve en el brazo.
—No digas groserías—le regañó y Hero se reincorporó.
—No vuelvas a correr así— dijo él, Levi asintió apenado.
—Lo siento...
—No, sólo estabas jugando pero debes de tener cuidado— advirtió, Levi le tomó de la muñeca y lo hizo andar—¿A dónde vamos?
—Iremos a buscar algo en mi habitación.
—Ya es pasada la media noche, supongo que los chicos ya han de haber llegado y estarán durmiendo— dijo pero aún así no se detuvieron.
—No importa.
Llegaron a la habitación de Levi, el ojiazul abrió la puerta con su llave y la imagen que estaba frente a sus ojos le desagradó mucho.
Zabbad se separó de Landon apenas lo vio. Se estaban besando.
—¡Levi!—habló el moreno, Levi tenía la boca abierta, miró a Zabbad y luego a Landon.
—¡Eres un gigantón fantoche y estúpido!—gritó. Levi tomó una almohada de una de las camas y comenzó a golpear a Landon con ella.
—¡Alguien que me lo quite!—exclamó, Zabbad trataba de acercarse pero Levi sólo se alteraba más. Hero se acercó y tomó a Levi de la cintura. Lo cargó sobre su hombro como un costal de papas.
—¡Calmate Levi!— gritó Zabbad.
—¡Tú calmate!— chilló el ojiazul mientras trataba de soltarse.
—¡Me atacó!— exclamó Landon. Niles salió del baño, tenía una bolsa de papitas en la mano.
—¿¡Qué patatas está pasando aquí!?
—¡Landon me quitó a Zabbad! ¡Hero bajame!
—¡No lo haré hasta que te calmes!
—¡Levi trató de matarme!— gritó Landon mientras se escondía tras de Zabbad. Levi dejó de luchar y Hero lo dejó en el suelo.
—¡Me iré de aquí!—gritó y se acercó al closet, tomó un bolso y comenzó a meter su ropa.
—Lev, podemos hablarlo...—murmuró Zabbad mientras trataba de acercarse a Levi, este pasó junto a él evitando totalmente el contacto físico.
—No hablaré nada con ustedes, me iré con Hero, él es mi nuevo mejor amigo— espetó, caminó hasta el rizado y lo tomó de la mano.
—Creo que Levi tendrá que irse conmigo hasta que se calme—habló Hero tratando de calmar las cosas. Zabbad realmente se veía preocupado y trató de acercarse nuevamente a Levi.
—Levi...—Insistió Zabbad, el ojiazul negó y se alejó de su amigo como si este estuviese sucio.
Hero salió junto a Levi. Zabbad se frotó el rostro con las manos y se sentó en el suelo de la habitación, Landon se puso en cuclillas y acarició espalda.
—Él estará bien, entenderá...—Zabbad asintió, Niles también se se puso de cuclillas junto a él.
—Sí, Levi es inteligente, lo entenderá pronto—apoyó el rubio.
—¡Es un tonto!—exclamo Levi, quien estaba sentado en el sofá, abrazaba a su oso de peluche y gritaba cosas en contra de Landon y Zabbad. No parecía querer poner de su parte, de hecho, no lo hacía.
—Levi, Zabbad se merece tener pareja, cuando tú tengas pareja ¿Te gustaría que Zabbad se moleste?—habló Hero en un intento de hacerlo razonar.
—¡Yo no tendré pareja! Estaré sólo por siempre...—Hero negó y se sentó junto a él.
—Algún día tu corazón latirá por otra persona—Levi negó reiteradas veces. Era un cabeza dura.
—El corazón late por el bombeo continuo de sangre y los sentimientos no vienen de ahí, son causados por la s*********n de ciertas hormonas en el hipotálamo, todo está en el cerebro y es sólo un proceso bioquímico, no existe tal cosa como el amor—explicó y Hero suspiró.
—El amor es más que cosas raras que pasan en tu cerebro, algún día te enamoraras, ya lo verás—Levi negó nuevamente. Hero se sintió un tanto hipócrita al decir aquello, porque él tampoco se imaginaba estar con el amor de su vida eternamente, ni siquiera se veía a sí mismo estando enamorado. Pero estaba seguro de que el amor sí existía aunque él no lo conozca.
—Lo que digas, pero no creeré en suposiciones y teorías inconcretas— dijo de mala gana. Se alejó de Hero y se levantó—Ahora, iré a aspirar tus sabanas, espero que no se te haga tan incómodo el sofá.
Hero rió estruendosamente.
—La vez que dormiste en mi cama no tuviste que aspirarla...
—No me había dado cuenta que estaba dormido ahí, tienes mucho cabello y no quiero que se pegue en mi pijama.
—No soy un gato.
—Como sea, buenas noches.
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A la mañana siguiente, Levi se despertó tan temprano como siempre. Hero roncaba en el sofá, al menos el sofá era lo suficientemente grande como para que el rizado durmiera cómodo. Levi acomodó su cama, cepilló sus dientes y se dio una ducha. La habitación estaba hecha un desastre, así que comenzó a limpiarla.
Tomó un pantalón de Hero del suelo, de su bolsillo cayó una caja de de cigarros, la tomó y la examinó.
—¿Qué tiene esto de interesante?—se preguntó a si mismo. Sacó uno de la caja y lo observó atentamente, era bastante blando y tenía un olor extraño, parecido al que siempre tenía la ropa de Hero, él en general.
—Ten cuidado con eso...— escuchó la voz somnolienta del rizado decir. Hero estaba tras de él, sin camisa y con un pantalón de pijama. Le quitó la caja de cigarros y el cigarrillo y la lanzo en su cama.—¿Por qué despiertas tan temprano? Es domingo, puedes dormir hasta la hora que quieras.
—No, además, tu habitación esta sucia—se quejó. Hero miró toda la ropa. Sí estaba hecha un desastre.
—La limpiaremos luego, me daré una ducha, mi hermana vendrá a visitarme.
Levi dio un respingo.
—¿Tu hermana?
Hero asintió mientras buscaba una toalla.
¿Cómo podría prepararse para conocer a la hermana de Hero tan repentinamente? Necesitaba mentalizarse antes de conocer a una persona para no estar nervioso o incómodo, las cosas que sucedían repentinamente no le gustaban.