Levi se despertó y miró a su alrededor cayendo en cuenta de que se había dormido en una cama que no era la suya. Cosa que no le agradaba, así que se levantó rápidamente y se sacudió la ropa. Haberse quedado hasta tarde leyendo no había sido una buena idea, porque cuando tenía sueño realmente no pensaba mucho y podría dormirse en casi cualquier lado.
En definitiva volver a dormir en una cama ajena sin haberla acomodado antes es algo que no podía permitirse.
Se acercó al sofá en donde Hero estaba sentado y captó la atención de este.
—Oh, despertaste— habló Hero cuando vio Levi.
—No puedo creer que me he dormido aquí, sin limpiar las sábanas y con los colores de la cama sin combinar, no sé que pasa conmigo ¡Es terrible!—espetó como sí acabase de cometer una imprudencia—Por cierto ¿Qué horas es?— Hero miró la hora en su teléfono. Estaba sentado en el sofá frente al televisor, tenía la consola de vídeo juegos conectada y tenía el control en mano.
—Son las 06:23, falta media hora para la cena—Levi se quedó mirando a Hero con inocencia. El chico sólo tenía puesto un pantalón, no traía camisa y tenía los rizos alborotados.
—Estás semi desnudo y estás en mi lugar—murmuró apenado. Hero se echó hacia el otro lado del sofá y le cedió el puesto. Las mejillas de Levi estaban rojas, no estaba acostumbrado a ver personas sin ropa, pero se quedó embobado viendo los muchos tatuajes que tenía en el cuerpo. Cuando se encontró con los ojos verdes de Hero y su sonrisa socarrona, Levi se cubrió los ojos apenado— Lo siento.
Hero lanzó una carcajada.
—Está bien Levi, no tienes porque cubrirte los ojos—Levi quitó sus manos de su rostro y se acercó al torso de Hero. Su mirada estaba puesta en el tatuaje de mariposa que tenía en la parte superior del abdomen.
—¿Por qué tienes una mariposa?—preguntó. Hero le puso pausa al juego.
—Porque las mariposas significan libertad—explicó, Levi asintió mientras miraba hacia arriba. Bueno, no es como que él mirase a las personas a los ojos cuando habla con ellas—¿Te gustan?
—Sí, tienes muchos—respondió—¿Tús padres no te regañan por tener tantos tatuajes?
—No les importo.
—¿Por qué?
—Quise decir que no les importa que tenga tatuajes—corrigió.
—Yo no tengo papá—comentó Levi.
—¿Como así?—Levi se encogió de hombros.
—No era alguien agradable, pero tengo a Mark, es el esposo de mi madre y él sí es agradable.
De repente, las luces de la habitación se apagaron, Levi gritó asustado y se lanzó a los brazos de Hero— Tranquilo Lev, es sólo un apagón, debería de buscar unas velas.
—¡No me dejes!— gritó aferrando sus brazos a los de Hero. La oscuridad repentina le hacía sentir muy incomodo y ansioso. Cuando dormía tenía que hacerlo con una lamparita y apagar él mismo la luz o se sentiría mal.
—Lev...— volvió a decir tratando de calmarlo. Pero Levi seguía temblando.
—¡No!—exclamó y se abrazó más al cuerpo de Hero. Él le acarició su espalda tratando de calmarlo, temblaba levemente y estaba comenzaba a sollozar.
—Bien, nos quedaremos aquí— Levi suspiró aliviado, su temor a la oscuridad era algo que le costaba mucho superar.
—¿Por qué se fue la luz?— murmuró mientras tocaba los rizos de Hero, parecía distraerlo mucho el frotar un mechón de su cabello entre sus dedos.
—No lo sé— contestó. Notando que aunque Levi estuviese tocando sus brazos y su cabello, no parecía ser una persona que se sintiese cómoda con el contacto físico—¿Siempre abrazas así a las personas?
—No—se apresuró a responder. Las luces regresaron, Levi dio un respingo por la sorpresa y se alejó rápidamente de Hero—No era un abrazo, estaba asustado.
—Entiendo... ¿Quieres ir a cenar?—preguntó cambiando de tema, Levi asintió y se levantaron del sofá.
Hero se calzó sus zapatos y fue en busca de alguna camiseta.
— ¿Tienes suéteres?—preguntó Levi mientras se acercaba a su armario para observar. Hero abrió la puerta del closet, sacó un suéter y se lo tendió a Levi.
—¿Te gustan los suéteres?—Levi asintió mientras acariciaba la tela, se la llevó a la nariz e inhaló profundamente.
—Huele bien, huele a ti—murmuró. Hero lo miró curioso mientras se colocaba una camiseta, sacó una bandana del closet y se recogió el cabello con ella.
—¿A qué huelo yo?— Levi no paraba de oler el suéter.
—Hueles a perfume, enjuague de bebé y... ¿Humo?
—Tabaco, suelo fumar para relajarme, aunque trato de no hacer casi por el fútbol—explicó— ¿Quieres quedarte con el suéter? Tengo muchos—Levi pareció pensarlo mientras miraba el suéter. La tela era de algodón, punto importante para Levi ya que era su material favorito en ropa. También estaba el hecho de que era de un color azul muy claro (Casi blanco) y la marca del suéter estaba bordada en letras azul rey. No había ninguna razón para rechazar el suéter, así que se lo colocó.
El suéter le quedaba más grande por obvias razones.
—¿Cómo me veo?
—Adorable—respondió Hero con una enorme sonrisa.
Salieron de la habitación, Levi caminaba atrás de Hero mientras lo tomaba de su camiseta. Hero se detuvo y lo miró—Camina junto a mí y si quieres puedes tomar mi brazo—Levi asintió y caminaron nuevamente.
Al llegar a la cafetería todos miraban extraño por como Levi se aferraba del brazo de Hero.
Hero era una persona popular, por lo que era normal que todos se sintiesen tan interesados por el muchacho raro de ojos azules que se aferraba a su brazo como si este fuese un salvavidas. Pero Levi no lo notó y Hero no le dio importancia alguna.
No encontraron ni a Zabbad, Niles o a Landon. Así que después de pedir su comida tomaron asiento en la mesa que Levi había reclamado como suya. Como era una mesa alejada de las demás siempre estaba vacía.
—¿Tienes amigos aparte de Landon y Niles?— preguntó Levi mientras le daba un mordisco a su sándwich. Comenzaba a sentir mucha curiosidad hacia Hero, y la mejor manera de alimentar su curiosidad era haciendo preguntas.
—Conozco a mucha gente, pero dudo que sean mis amigos.
—Explícame—pidió.
— Puedes hablar con mucha gente y ser conocido y todo eso, pero eso no quiere decir que ellos realmente quieran ser tus amigos.
—¿Soy tu amigo?—se atrevió a preguntar, Hero asintió y Levi sonrió ampliamente con las mejillas sonrojadas—Eso significa que podremos ver películas juntos.
—Veremos una película el sábado si eso quieres—dijo casi inconscientemente, Levi no podía contener su felicidad. Había hecho un amigo por su cuenta y aquello era un logro.
Gisselle se acercó a ellos, ella era en pocas palabras una chica hermosa, con una apariencia tierna que en el fondo escondía una actitud hostil por lo que Hero no se sentía cómodo con ella alrededor. Menos si estaba Levi por ahí, sabía lo crueles que pueden ser las personas con alguien como él.
—Hola Hero— saludó y tomó asiento junto a él ignorando a Levi, cosa que le molestó al ojiazul, no soportaba ser ignorado.
—Hola Gisselle—correspondió el saludo educadamente aún cuando estaba seguro de que su expresión demostraba su fastidio.
Levi hizo movimiento de mano y le regaló una sonrisa sincera, ella lo miró sin interés y lo ignoró. Cosa que había lo hecho sentir mal ¿Por qué lo ignoraba? No creía haber sido grosero con ella. Quería preguntarle si había hecho algo mal pero se sintió muy cohibido como para hacerlo.
—¿Ahora te sientas con el retrasado?— preguntó en un tono burlón. Hero frunció el ceño estando notablemente molesto.
—Él no es retrasado, es muy inteligente ¿Cierto Lev?— Levi asintió inseguro, no se sentía seguro de nada desde que llegó a el internado. Y escuchar la palabra "Retrasado" sólo lo hacía sentir peor— Es hora de que te vayas Gisselle...
—Sabrina, está molesta contigo, ya no la llamas—mencionó en un intento de establecer una conversación. Hero supuso que a eso venía la chica.
—Sólo salimos un par de veces, además, eso no es asunto tuyo—los labios de Gisselle formaron una línea recta, estaba perdiendo la paciencia con Hero.
—¿Irás a nuestra reunión este sábado?—preguntó cambiando de tema. Hero pareció considerarlo y Levi supo que si iba a esa reunión entonces no verían la película.
—No—respondió después de unos segundos.
—¿Por qué?—la indignación en la cara de la chica era palpable y en el fondo, Hero debía de admitir que estaba complacido.
—Estaré viendo una película con Lev—contestó mientras sonreía. Los ojos de la chica fueron hasta Levi y lo miró como si fuese un bicho raro.
—Bien, nos vemos cuando recapacites y quieras socializar con gente de verdad— se levantó y se fue. Hero suspiró mientras negaba.
—¿Por qué no les agrado? Zabbad dice que soy muy divertido—preguntó en un hilo de voz.
—Lo eres, sólo que eres diferente y a ellos no les gusta lo diferente.
—¿Es malo que sea diferente?—Hero negó.
—Que seas diferente es lo que te hace genial—para cuando Hero dijo eso el rostro de Levi se sonrojo.
Pero él sabía a lo que se refería con "Diferente".
—Con diferente estas hablando de mi asperger ¿No? Porque estoy seguro de que Zabbad te habló al respecto—no lo decía de mala manera, pero aún así Hero sintió que había dicho algo mal.
—S-sí, él me lo dijo pero en realidad me refería a ti en general.
Levi asintió entendiendo.
—Esta bien, es un poco molesto tener que explicarle a las personas que tengo un trastorno del espectro autista para evitar malos entendidos. Pero es necesario, supongo.
—¿Te hace sentir mal?—preguntó queriendo indagar un poco en Levi, quien daba a demostrar que era un poco inaccesible y mantenía a todos lejos de lo que sentía.
—No—se apresuró a decir—No me avergüenza, sólo que tener que explicarlo a personas neurotípicas no es divertido.
—Pues, yo considero que eres genial.
Levi sonrió.
—Obviamente lo soy.
Después de cenar Hero acompañaba a Levi a su habitación. Ambos caminaban en el pasillo a la par, pero esta vez sin Levi tomando su brazo. Aquello de tomarlo antes sólo había sido la ansiedad del momento.
—¿Por qué los demás no vinieron a cenar?—preguntó el ojiazul.
—De seguro están haciendo un trío—bromeó Hero
—¿Un trío musical? Lo dudo, Zabbad no es bueno tocando ningún instrumento—Hero profirió una estruendosa carcajada, olvidaba lo inocente que era Levi.
—Vamos a buscarlos.
A medida que iban caminando Levi no pudo evitar notar como las personas actuaban con Hero. Todos lo saludaban, le sonreían y varias veces lo detuvieron para hablarle. Parecía que todos lo conocían.
—¿Por qué ellos son así contigo?—preguntó.
—Soy el capitán del equipo de fútbol y siempre trato de ser amable con todos, supongo que por eso les agrado— Levi asintió. No entendía como el fútbol podía darte tantos conocidos, él sinceramente odiaba el fútbol y todo lo que tuviese que ver con eso. Pero no quiso cuestionar a Hero.
Llegaron a la habitación y tocaron la puerta ya que Levi había olvidado su llave. Cuando abrieron la puerta Zabbad tenía el cabello alborotado y algunos mechones llenos de pintura, las manos también las tenía manchadas y tenía aspecto cansado.
—Lo siento, olvidé que íbamos a cenar juntos, me entretuve con un proyecto de arte y los chicos también estaban ocupados... Lo lamento Lev— Levi suspiró y rodó los ojos, se acercó a Zabbad y lo abrazó.
—No estoy enfadado, pero no me olvides de nuevo.
—Prometo no hacerlo ¿Quieres comer dulces y ver algún documental sobre animales?— Levi asintió. Zabbad dirigió su mirada a Hero.— Gracias, en serio.
—No es nada, nos vemos Lev—aunque dudó bastante en hacerlo, se inclinó hacia Levi y plantó un beso en su mejilla. Tanto Levi como Zabbad se quedaron sorprendidos, este último por un momento creyó que Levi haría una mueca de asco y le reclamaría pero sólo se quedó quieto. Se despidió de Hero y en cuanto cerraron la puerta Levi se limpió la mejilla con el dorso de la mano.
—¿Y qué con ese beso?— preguntó Zabbad, Levi se encogió de hombros.
—Eso hacen los amigos...
—Tienes las mejillas sonrojadas—acusó y Levi volteó los ojos. Landon salió del baño con un pantalón de pijama, una simple camiseta y una toalla alrededor de su cuello, Niles estaba escuchando música sobre su cama.
—¿Quién está sonrojado?— fijo su vista en el rostro de Levi y sonrió—¿Por qué te sonrojaste?
Levi rodó los ojos nuevamente y dio un pisotón a modo de advertencia para que lo dejaran en paz.
—¿Y ese suéter?— preguntó Zabbad.
—De Hero...—Zabbad comenzó a reír y al mismo tiempo a preocuparse, pero esto último no quiso demostrarlo.
—Eso es muy tierno Lev—habló mientras le pellizcaba una mejilla al ojiazul—Pero no vayas deprisa.
—¿Por qué es tierno? Y ¿A dónde iré con prisa?— preguntó confundido.
—¿Te agrada Hero?—preguntó Zabbad, Levi asintió, sus mejillas de sonrojaron nuevamente.—¡Te sonrojaste otra vez!
—No lo molestes Zabbad, todo el mundo se sonroja, mira esto—
Landon se giró hacia Niles— ¡NILES!—Gritó, el rubio debido al susto se cayó de la cama y profirió un gemido de dolor.
—¿¡Por qué hiciste eso?!— preguntó exaltado mientras se levantada del suelo, sus mejillas estaban rojas.
—¿Lo ves?—dijo Landon a Zabbad.
—Sí, pero Levi casi nunca se sonroja de esa manera.
—Sólo veamos televisión y dejen de hablar...—murmuró el ojiazul apenado.
Esa noche Levi durmió abrazado al señor Einstein y no se quitó el suéter de Hero. Le gustaba la combinación de olores y el hecho de que el suéter era del ojiverde, se sentía bien y era lindo.