—Ve a matar el tiempo en otro lado...—espetó el hombre desde el sillón, tenía un vaso de whisky en mano y con la otra sostenía un cigarrillo. Mantenía una expresión de malas pulgas y quien lo conociese sabría que él era un borracho agresivo. Pero ante los ojos del niño que estaba frente a él, sólo era un hombre algo gruñón.
—¿Matar el tiempo? Matar es malo...—murmuró el niño confundido, sostenía un dibujo en sus manos, un regalo especial para su padre.
—¡Maldición! ¿¡Qué acaso no puedes actuar como un chico normal!?—el hombre dejó su cigarrillo y su vaso en la mesa junto a su sillón, se levantó y sacudió al niño tomándolo del brazo derecho.
—¡Basta, duele!—chilló el pequeño— ¡No pegar, pegar malo! ¡Mamá dijo que pegar es malo!
—Tu madre es una zorra...—le arrancó el dibujo de las manos, en el dibujo había una casita, un hombre y una mujer con un niño en medio.—¿Qué mierda es esto?
—S-somos nosotros, una familia...— gimoteo el niño, sus ojos azules brillaban debido a las lágrimas. El hombre sonrió con malicia y le dio una bofetada al pequeño, lo suficientemente fuerte como para hacerlo caer.
—Yo no soy familia de un retrasado como tú, y este dibujo está horrible...—arrugo el dibujo y lo lanzó al pequeño.
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—¿Levi está bien?— fue lo primero que salió de la boca de Hero al ver a Zabbad parado en su puerta. El moreno había corrido a buscar a Hero en cuanto escuchó que había besado a su amigo. Su rostro estaba serio y era obvio que estaba enfadado.
Después del beso Levi no dijo nada, se quedó mudo y con las mejillas ardiendo, Hero sólo le sonrió y dijo que iría un momento al baño, en cuanto salió del baño la puerta de la habitación estaba abierta y Levi no se encontraba. Supo que ir a buscarlo no sería buena idea y que lo mejor sería quedarse en su habitación y esperar.
—Debemos de hablar seriamente...—le dijo Zabbad ignorando la pregunta de Hero, entró a la habitación y tomó un par de respiraciones para poder calmarse.
—¿Sucede algo...?
—¿Te gusta Levi?—preguntó directamente y sin rodeos, tomando a Hero por sorpresa. El chico no sabía cómo responder porque ni siquiera había procesado lo que sucedió, así que claramente se puso nervioso.
—Sí, no... ¡No lo sé!, o sea, él es lindo, pero no me gusta de ese modo, a mí nadie me gusta de ese modo—respondió tartamudeando más de una vez. Cuando la respuesta salió por su boca supo que lo dijo había sido estúpido, y lo confirmó al ver como Zabbad endurecía la mándibula.
—Si no estás seguro de lo que sientes entonces no lo ilusiones, ese chico ha pasado por mucha mierda como para que tú juegues con él ¿¡Por qué demonios lo besaste!?
—Él me preguntó que como era besar y yo, no lo pensé...—murmuró—Fue sólo un beso pequeño.
—Pues te aviso que para Levi las cosas no son sólo cosas, todo su mundo funciona de manera diferente al nuestro y te recuerdo, que ese fue su primer beso—dijo casi gritando. Estaba realmente cabreado porque temía que Hero tratase de aprovecharse de Levi.
Hero no supo que decir, sabía que la había cagado tremendamente.
—¿Si quiera te gustó ese beso?—preguntó el moreno después de unos minutos de silencio, Hero asintió algo apenado, se sentía extrañamente mal— De verdad Hero promete que no dañarás a Levi, nada de abrazarlo ni besarlo por lastima, nada de engañarlo y nada de abandonarlo.
—No haré nada de eso... —respondió apenado pero con honestidad.
—Te contaré algo de Levi... Y no es para que le tengas lástima porque él detesta eso, lo haré para que tengas un poco de consciencia sobre lo que pasa en la vida de las demás personas—Zabbad se sentó en el sofá y Hero imitó su acción—Hay muchas cosas que decir de él, pero una de las más importantes es que él fue abandonado por su padre cuando tenía nueve años, y antes de irse ese desgraciado se encargó de hacerle la vida añicos, sólo por tener Asperger— Contó y Hero tragó saliva—Lo golpeó, gritó y humilló. Levi comenzó a superar todo eso a los quince, pero de una extraña manera, fingiendo que nunca pasó—Zabbad tomó aire y le miró fijo a los ojos—Por eso no debes de abandonarlo, no hagas que te quiera si no sientes lo mismo, sé que te estoy pidiendo mucho y que es excéntrico y raro... pero es lo que lo hace más interesante.
—Me gusta Levi—dijo—Como persona me refiero, jamás lo dañaría a propósito.
—Estoy seguro de que él también gusta de esa manera de ti, abrazarme por primera requirió de preparación y a ti le tomó como dos segundos—bromeó y ambos rieron—Pero hablo en serio cuando digo que no puedes lastimarlo, te patearé el culo si lo haces.
—Vale—dijo Hero con una sonrisa—Cuidaré de él.
En la habitación de los chicos, Niles y Landon trababan de sacarle conversación sobre Hero, pero Levi estaba resultando ser un hueso duro de roer.
—¿Te gusta Hero?—preguntó Niles, Levi estaba acostado en el sofá observando el techo como si fuese lo más interesante del mundo. El rubio jugaba un vídeo juego estando sentado en el suelo mientras trataba de sacarle conversación a Levi.
—Define gustar...—murmuró.
—¿Que sientes cuándo estás con él?
—No... no sé lo que siento—dijo y resopló. No mentía, reconocer sus sentimientos era algo que le costaba mucho—Aunque cuando sonríe siento algo extraño en el estómago...
—Tienes mariposas en el estómago—Inquirió Niles,
—Creo que eso se llama parásitos intestinales.
Niles se echó a reír.
—Es cuando te gusta alguien y sientes cosas raras en tu estómago, se le llaman mariposas— explicó.
—Pues mis mariposas están vencidas—espetó, Niles rodó los ojos divertido—El amor es otra cosa tonta que la sociedad creó, el emparejamiento existe gracias al cerebro, no al corazón.
—Las cosas no son tan literales como crees Lev, el amor es mucho más que hormonas alborotadas, y aunque sea sólo eso debes de admitir que tus hormonas se alborotan por él—Levi cubrió su rostro con las manos.
—Sólo lo encuentro agradable—contestó. La puerta se abrió, Zabbad y Hero entraron, Levi posó su mirada en el rizado y sintió que la respiración le fallaba, sus manos comenzaron a sudar y sentía que si se levantaba caería al suelo.
"Creo que estoy teniendo un ataque..." Pensó.
—Lev, necesito hablar contigo... —pidió Hero en voz baja, estando un poco apenado.
En cuanto Levi y Hero salieron los nervios estaban en el aire, se pararon en medio del pasillo, Hero mordía su labio inferior constantemente. No estaba acostumbrado a esto de tener que explicar las razones de por qué hacía lo que hacía, pero sabía que con alguien como Levi tenía esa obligación.
Para sorpresa de Hero fue Levi quien rompió el silencio.
—¿Por qué me besaste?
Bien, Hero se preguntaba lo mismo, así que decidió decir lo que sentía.
—Quería que tu primer beso fuese de alguien que te quisiera... ¿Qué mejor que te lo diera un buen amigo?
—Y-yo...
—¿Me quieres? Ya sabes, como amigos.
—Bien, según la estructura social y lo que tú, como otro eslabón de la cadena que sigue los patrones comunes de convivencia normal, estás acostumbrado a las muestras de afecto...—Hero acunó su rostro entre sus manos haciéndolo callar, admiró sus ojos azules, acarició sus pómulos con sus pulgares y le sonrió— Sí.