—¡Levi! ¿Puedes dejar de picarme con esa cosa?—protestó Niles refiriéndose a la varita que Levi había comprado. Estaban en la tienda de regalos, después de un largo día de pasear por el parque pues Levi quería comprar todos los recuerdos que pudiese.
—Lo siento, es la emoción—el rubio rodó los ojos y le dio un sorbo a su cerveza de mantequilla, él y Landon no habían parado de beberlas desde que Levi los obligó a tomarlas.
Se volteó hacia el rizado y lo abrazó—Gracias, este ha sido el mejor día de todos—dijo y Hero se sorprendió mucho por ello. Él sabía perfectamente que Levi estaba agradecido por ese regalo, pero al ser una persona no expresiva no esperaba a que este le demostrase su agradecimiento en un gesto cariñoso.
Hero se inclinó y besó su frente, a lo que Levi se quedó un poco pensativo ante esa acción.
“Siempre que me besa en la frente, se siente extraño, y a eso creo que se le llama sentirse especial.”
Sí, Levi se sentía especial.
—De nada criaturita—respondió lo suficientemente algo como para que los chicos escucharan y soltaron un 'Awww'. Hero sonrió y los ignoró, pasando sus brazos alrededor de Levi— Mañana pasaremos en Disney.
Se estaba haciendo de noche en cuanto tomaron un taxi de vuelta al hotel, todos estaban muy cansados debido al cambio de horario así que se fueron a sus respectivas habitaciones.
Ya en la habitación, Hero se arropó de pies a cabeza, pero Levi parecía no estar cansado ya que no paraba de juguetear con las cosas que había comprado en la tienda de regalos.
—Levi, vamos a dormir—murmuró el rizado contra la almohada.
—Dame un momento, estoy organizando mis bufandas de gryffindor— dejó la bufanda perfectamente doblada en su maleta y regresó a la cama de puntillas. Se metió en esta y se arropó, frunció el ceño al ver que Hero le daba la espalda y carraspeo la garganta llamando su atención.
—Lo siento...—murmuró el rizado, se dio la vuelta y pasó su brazo por el cuerpo de Levi, haciendo el papel de la cuchara grande. Pasos sus dedos por la piel de la cadera de este, que dejaba al descubierto su camisa un poco levantada.
—Eres precioso—murmuró en su oído, causando que su piel se pusiese de gallina. Levi se giró hacia él quedado de frente. Sus rostros estaban tan cerca, al punto de que sus narices se tocaban, y para sorpresa de Hero, Levi le estaba mirando a los ojos.
—Bésame—pidió el chico de ojos azules.
Estando un poco sorprendido, Hero tomó su rostro entre sus manos, pasando sus labios desde su barbilla hasta rozar sus labios. Se miraron a los ojos, Hero pensando en que así es hacer algo incorrecto pero que se siente muy bien.
A la mañana siguiente todos se levantaron temprano. No, en realidad Levi los despertó a todos a fuerza de gritos y de golpes con almohadas.
Desayunaron en el bufete del hotel, Niles no paraba de practicar sus tácticas para coquetear con chicas, ya que él y Landon mantenían la apuesta de que si el rubio conseguía el teléfono de alguna de chica antes de que terminara el día, Landon limpiaría la habitación por él durante un mes. Se suponía que sería fácil si Niles no fuese, como decirlo... ¿Dramático, histérico, torpe y egocéntrico como ningún otro?
O esas fueron las palabras que utilizó Levi para describirlo.
Ya en el taxi Levi y Niles no paraban de discutir, debatiendo quién era más dramático que quien.
—¡Tú me gritaste por colocar mis zapatos en el lugar equivocado!—atacó Niles, el taxista parecía estar hastiado de ambos chicos.
—¡Tú lloraste mientras veíamos frozen!— soltó el ojiazul.
—¡Maldición! Ambos son iguales de dramáticos... —espetó Landon, ambos chicos voltearon a verlo fulminantes.
—¡Hero! ¡Landon acaba de llamarme dramático!—el rizado rió y besó su mejilla.
—Tus dramas son adorables—habló sin borrar su sonrisa, Niles rodó los ojos.
—Que su redondo trasero no influya en tus palabras— se burló el rubio.
—Al menos yo tengo trasero, tabla de planchar— espetó Levi victorioso, los chicos soltaron carcajadas estruendosas, Niles tenía la boca abierta y una mano en el pecho indignado.
El taxi los dejó en el parque, los ojos de Levi casi se salen de sus cuencas al ver todas las fabulosas atracciones que estaban frente a ellos. Tomó la mano de Hero y lo hizo correr a hasta un señor que se encontraba en la entrada del parque vendiendo orejitas de Mickey Mouse. Quería que específicamente todos tuviesen las orejitas puestas.
—¿A dónde iremos primero?—preguntó Zabbad, el parque estaba lleno de turistas como ellos y no le apetecía la idea de tener que hacer fila.
—A la montaña rusa— señaló Hero, pero Levi hizo una mueca y negó.
—No—dijo el moreno—A Levi le dan miedo las alturas.
—Te equivocas, no me asustan las alturas eso es ridículo, me asusta el hecho de caerme y morir dolorosamente.
—Vamos Lev, es sólo un juego—lo animó Hero, Levi negó nuevamente y se cruzó de brazos—Bueno, ¿Te parece si comemos primero?
—Ustedes vayan a comprar algo de comer—dijo Zabbad mientras tomaba a Levi del brazo—Nosotros tenemos cosas que hablar.
Los tres chicos se alejaron, Zabbad llevó a Levi hasta una banca y lo hizo sentarse. Parecía estar nervioso y algo inquieto.
—¿Te molesta algo Zaddie? Estás raro.
—Lev... ¿Tú has...—hizo una pausa en donde tomó aire y pareció pensar sus palabras—¿Tú te has acostado con Hero?— El ojiazul asintió tranquilamente.
—Claro, siempre dormimos juntos, aunque a veces ronca y habla dormido—soltó con inocencia y el moreno sonrió y negó.
—No Lev, me refiero a si has tenido sexo con Hero—Levi se sonrojó a más no poder y negó—Bien, estaba algo preocupado por eso, pero ya, está bien.
—¿Por qué dices eso?—preguntó Levi sintiendo una repentina curiosidad por el tema.
—Sólo me preocupo por ti—dijo restándole importancia.
—¿Estaría mal si lo hiciera?—preguntó, Zabbad estuvo en silencio durante un momento, pensando en como decir las cosas sin que sonase mal.
—No—dijo finalmente—Es sólo que me da miedo de que Hero te rompa el corazon.
Levi frunció el ceño.
—¿Por qué Hero haría algo así?—preguntó sin entender.
—No sé, o sea... Estoy muy feliz de que quieras a Hero, aunque a veces las personas pueden ser malas y lastimar a otras, pero no digo que Hero te hará eso—se apresuró a decir—Sólo estoy siendo sobreprotector.
—Entiendo.
—Ven, vamos a buscar a los chicos.
Caminaron hasta donde estaban los chicos, quienes estaban pagándole a un señor que atendía en un carrito de hot dogs.
—Ten Lev— Hero le entregó un Hot dog al ojiazul.
—Eso es Levi, tragate la salchicha de Hero—bromeó Niles. Hero le dio un golpe en la nuca causando que el rubio tirara su comida al suelo.—¡Hey!
—Ahora tú pídele otra salchicha al señor para tragártela— todos soltaron una fuerte carcajada, (A excepción de Levi, quien se rio de que a Niles se le cayese su comida y no del chiste que no pudo entender).
Hero y Levi se subieron a todos los juegos que no implicaban estar a muchos metros de alturas. Niles había estado coqueteando con la chica que controlaba la montaña rusa, pero en cuanto subieron al juego comenzó a marearse y al bajar terminó vomitando a los pies de la chica. Landon y Zabbad habían grabado todo.
Levi había comprado unas camisetas en pareja, teniendo la de Hero la figura de Gooffy y la suya una imagen de Mickey. ¿Cursi? Demasiado, pero la emoción de Levi por esas camisas hicieron que Hero disfrutase el usarla.
En su mente habían quedado aquellas palabras de Zabbad, sobre acostarse con el rizado, sabía que era algo que podría pasar. Era inocente e infantil, pero definitivamente no era un tonto. Él muy bien sabía lo que era el sexo y que después de un tiempo de sólo besos aquello no llegaba a ser suficiente. ¿Le asustaba? Por supuesto que sí, pero vamos, ya tenía dieciocho años y no era una mala edad para tener su primera vez.
Hero a su parecer, y a lo que había escuchado decir a algunas personas de aquel internado, era alguien que tenia una vida s****l muy activa y no podía evitar preguntarse en si alguna vez el chico de ojos verdes había pensando en él de esa manera... Ya saben, s****l.
De vuelta al hotel Hero había notado la extraña actitud de Levi (Que realmente no era tan extraña, pero sí sintió un poco de curiosidad porque el chico había estado todo el día muy feliz y emocionado, y ahora repentinamente se veía silencioso y ensimismado).
El castaño se había acostado en la cama y se encontraba leyendo, pero Hero no paraba de verlo confundido.
—¿Te has enojado conmigo?—preguntó acercándose a él, Levi levantó la mirada del libro y negó.
—Sólo estoy algo pensativo, Zabbad me ha preguntado que si hemos tenido sexo—soltó con esa honestidad abrumadora que hizo que Hero se congelara por un momento, tragó saliva y se subió lentamente a la cama.
—¿Por qué te preguntó eso?— Levi se encogió de hombros.
—Porque se preocupa por mí— respondió y retomó su lectura nuevamente.
—¿Y-y tú qué piensas sobre..?—Hero no terminó la frase, Levi dejó el libro a un lado y se sentó en la cama con las piernas en mariposa, jugueteaba nerviosamente con sus dedos.
—¿Sobre que Zabbad se preocupe por mí? Que es algo dramático y que aunque amo ser el centro de su atención debería fijarse en que Landon no lo aplaste mientras duermen—Hero soltó una carcajada, relajando el ambiente. Tomó asiento junto a Levi y depositó un beso en su mejilla.
—Me refería a eso de tener sexo, no te presionaré a hacerlo, esas cosas deben de darse sólo si ambos están de acuerdo. Además, con el hecho de que eres virgen...
Levi pareció pensarlo.
—El concepto de virginidad me parece estúpido porque hasta donde sé fue creado por un grupo de gente religiosa y que lo aplican comúnmente en mujeres como si el pene fuese lo suficientemente místico o importante para quitarles el valor a las mujeres al tener sexo y seguir usando ese concepto en actualidad es estúpido—dijo—Así que no creo en la virginidad como tampoco creo en nada que tenga que ver con lo espiritual, pienso que es algo subjetivo y que cada quien le da el valor que quiera.
Hero lo miró sorprendido, a veces olvidaba que Levi podría pasar de comportarse como un niño a hablar como un científico profesional.
—¿Eso quiere decir qué...?
Levi sonrió.
—Que el sexo me parece algo natural, aunque obviamente me pone nervioso porque carezco de mucha experiencia física—se detuvo un momento—¿Cómo se siente tener sexo?—preguntó interesado, pero lo preguntaba como si fuese una especie de experimento y él un científico sin conocimiento del tema.
—Bueno, si te gusta mucho la persona, es muy placentero—murmuró Hero, estando levemente nervioso por el tema.
—Me gusta sentir placer.
—Sí pero es un tipo diferente de placer,¿Alguna vez te has masturbado?—preguntó tomando valentía.
Las mejillas de Levi se tiñeron de rojo, aquella había sido una pregunta muy intimidante.
Había pasado de ser el Levi científico al Levi tímido e inocente.
—Sí—contestó en un susurro casi inaudible—P-pero casi no lo hago... Me da vergüenza.
—Eres tan... Inocente todos los sentidos— musitó con una sonrisa plasmada en el rostro, acercó su boca a la de Levi y lo besó, tomándose el atrevimiento de usar su lengua en aquella boca tan inocente—Si quieres, yo podría ayudarte con eso.
Levi asintió dándole permiso de que hiciese aquello.
¿Recuerdan aquello de que Hero había prometido no corromper a Levi? Pues esas palabras se habían perdido en algún lugar de su mente.
Le besó de manera lenta pero pasional, sin intenciones de apresurar las cosas pues no quería asustarlo. Llevó su boca a su cuello, repartiendo besos en la erógena zona. Levi soltó pequeños gemidos en respuesta que encendieron algo en Hero.
Alejó su rostro del cuello de Levi y se miraron a los ojos.
Hero se estiró en la cama, Levi pensó en algo de las cosas que Zabbad le había dicho, se sentó en el abdomen de Hero y con una pierna a cada lado de su cuerpo, el rizado se quedó sin palabras y lo miró sorprendido.
—¿Q-qué haces?—Levi se inclinó y depositó un beso en sus labios.
—No sé, lo vi en una película— respondió sencillamente.
—¿E-estás seguro de que quieres esto?—dijo mientras colocaba sus manos lentamente en los muslos del ojiazul. Este asintió muy seguro.
De repente, ahora era Hero quien tenía los nervios de punta.
Levi nunca se imaginó en brazos de de alguna persona así, ni de estar disfrutando de la compañía de alguien más, simplemente no lograba entender aquella parte de lo que realmente significaba estar enamorado, porque nunca le interesó y simplemente creyó que habían cosas más importantes en las que pensar. Realmente para él ya estaba más que confirmado, estaba perdida e irremediablemente enamorado de Hero.
No sabía la forma en la que sus sentimientos trabajaban, su condición a veces causaba problemas para entenderlos, ¡Pero es que es tan obvio todo lo que siente por él!
Cuando Hero comenzó a besarlo, cuando sus manos lentamente acariciaron su cuerpo.
Nunca se había sentido tan protegido y amado, así como nunca le había importado sentir aquello.
Cuando sus besos se fueron a sus clavículas desnudas, cuando sus manos tocaron las espalda suave y fuerte de Hero.
Él mismo lo sabía, Hero lo sabía ¡El mundo lo sabía!
Aunque dolió, claro dolió.
Sintió que todo dolor ya fuese físico o emocional pasaría, se iría siempre y cuando Hero estuviese con él, aunque este mismo lo provocase. Porque los besos en sus mejillas, y lo tierno que era al desnudarlo se lo demostró. La forma en la que lo tocaba, como si fuese lo más delicado del mundo.
Aunque crean que él no tiene sentimientos o que no puede pensar en ciertas cosas debido a su condición, él lo hacía, sólo se le era un poco más difícil que al resto.