-¿que piensas hacer después de clases?- aún sabiendo que su amiga le responde lo mismo a diario, Renata siempre hace la misma pregunta a su amiga.
-Ir a mi casa, hacer mi tarea, ayudar a mi mamá con lo que halla alcanzado a hacer antes de ir a trabajar-
- ¿No te cansas de hacer lo mismo todos los días?
-Puedes venir conmigo si quieres ya veremos que hacer.
-Vamos a comprar un barniz de uñas y por un helado o algo- cualquier cosa era buena excusa para salir a la plaza, o arrastrar a Laila a que la acompañe a ver a su novio.
-Paso, tengo que estar en casa a las tres en punto ¿tal vez mañana?
-¿Viene alguien? Anda vamos, he quedado ir con Adam.
-no viene nadie, si quieres le diremos a tu mamá que estas conmigo en mi casa tu vas a ver a tu novio al fin que no demasiado lejos pero tienes que volver a mi casa antes de que mi hermano llegue para que te lleven a tu casa y tu mamá no se moleste. - es algo que ya habían hecho en otra ocasión y funcionó así ella no tendría que presenciar escenas melosas o hacer de chaperon.
-No se que puede ser más importante que acompañar a tu amiga pero espero que valga la pena.
¿Como podría saber si valía la pena si no era probando?
Ese fue el inicio de una pequeña rutina, colgarse a diario al teléfono por una, dos o tres horas. Hubo días que no había nada de que hablar salvo de nimiedades o incluso ver el televisor y hablar de lo que sucedía en algún programa o caricatura que a alguno de los dos le gustara.
Cada día esperaba más esa trivial llamada que la hora de ver a mi novia a la cual claro que si quería pero no era igual, era tan lindo escucharla tratar de maldecir de manera tan tierna.
Ahora no entiendo porque seguía con mi novia cuando disfrutaba más de estar con mi nueva compañera, vaya que disfrutaba pasar tiempo con ella si no fuera por esa molesta amiguita suya realmente abrimos pasado mucho más tiempo juntos. Aún ella también se quejaba de mí, teníamos una competencia silenciosa por la atención de esa tierna niña.
Aunque no se en que momento pasó de parecerme insoportable por ser desafiante a parecerme un chica tan dulce, peri que diablos yo ya salía con una chica y era realmente hermosa para mucho era mas linda que Laila, pero también más fácil, y se que es un tanto machista quizá que lo diga pero tendría alguien que decirme como te refieres a alguien que te engaño con mas de uno sin tener que usar palabras ofensivas.
Cuando me entere no quería decirle a nadie y seguir como todos los días ir a la escuela verla y hablar con ella quería contarle que en ese momento me sentía de la chingada que mi novia me puso los cuernos, me diera un abrazo pero "como hacerlo si apenas nos conocemos" era mi pensamiento constante.
En ocasiones quería decir "solo me han bastado uno o dos días de ti para quererte" e inmediatamente trataba de quitar ese pensamiento porque no quería otra decepción, quería seguir viéndola como esos pocos días de conocerla, estoy seguro que me equivoque de eso me di cuenta tiempo después.
Y luego la batalla con la loca de su amiga seguía, había ocasiones en las que tenía hablar al teléfono con ella escuchando ya sea por el altavoz o con el otro auricular en el oído eran incómodo para mi por que estaba siempre de metiche pero a Laila no parecía molestarle o eso creo simplemente soltaba una risita tal vez nerviosa y decía - no peleen - como si alguno estuviera dispuesto a compartir su tiempo con el otro, aunque al inicio no tenía ni idea de quien era Renata pero ya no la soportaba hasta que un día llegue preguntando quien era pese a ir en la misma clase nunca había reparado en su existencia haste entonces que me veía en la necesidad de reclamar ¿porque? La verdad no lo entendí hasta ese momento.
-oye ¿es que tu tienes casa? ¿o algo que hacer? ¿Porque siempre estás en casa de Laila todas las tardes? No puedo hablar con ella sin que tu estés de entrometida. - había dicho en ese momento claro no esperaba la reacción de los que me escucharon.
-¿Y como sabes que esta siempre en su casa? - me pregunto uno me mis compañeros.
-¿son novios? - pregunto alguien más, la verdad que no pensé cuando le reclame que termine siendo yo el cuestionado. Pero Renata no me dijo nada solo dejó a los demás especular, cuando entró Laila al salón empezaron con abucheos los cuales ella no entendía hasta que dijeron - ya imaginábamos que eran novios- Ella solo se puso roja y creo que eso me encantó se veía tan bonita que después solo buscaba cualquier excusa para hacerla sonrojar, se que en ese momento quiso decir que éramos solo amigos yo lo escuché, su amiga escucho pero el resto no le creyeron.
los días pasaron y el hecho haberle reclamado a Renata el que siempre estuviera con su amiga no lo aclaramos, el que yo supiera que hacía después de clases tampoco, solo lo dejamos pasar algún tiempo, solo que ahora no solo escuchaba conversaciones ajenas también participaba en ellas comencé a verla de manera menos hostil ya no volvimos a discutir en la escuela hasta cierto día que me detuvo junto a un amigo para que dejara en claro todo.
- Esta bien no son novios, eso nosotros lo creemos los demás no, por qué no saben que tienes novia y ella no es, pero ya pasan demasiado tiempo juntos como para que decidan si quieren salir o no. - dijo en ese momento Ramiro
- Ella está claro que le gustaría pero no te lo va decir, sabe de tu relación desde el inicio y no se va meter ,así que te sugiero que aclares las cosas y te decidas o dejes el camino libre para que se acerque alguien que si la quiera.- ¿que diablos decía Renata, como que dejar que alguien se le acerque? lo entendí y dolía,
obvio en ese momento yo ya sabía que era era una exelente idea salir con ella seguro que sería una de las cosas más lindas, aún así tenía un miedo atroz de lastimar a esa chica con mi estúpida forma de ser y que al final termine odiando me, egoístamente la quería para siempre en mi vida y no pensaba en ese momento ni en un futuro cercano no tener relación, así que hice lo más sensato que pude pensar en ese instante salir corriendo a buscarla.
Cuando la encontré estaba sentada en las gradas leyendo un libro del cual no recuerdo el título solo sé me gustó cómo se veía interrumpirla, aún así me arme de valor para acercarme y tener esta charla con ella me parecía difícil porque no sabía por donde comenzar cuando lo logré mis palabras fueron las siguientes.
-Sabes todos creen que tú y yo somos una linda pareja Ramiro y tu amiga insisten en qué deberíamos serlo de verdad tú qué piensas.
-No voy a salir contigo sí solo lo quieres hacer porque te sientas obligado debido a lo que dicen los demás.- mi cabeza decía ella sí me quiere pero al mismo tiempo dijo me rechaza
-De verdad entonces si yo te dijera sería una de las cosas más lindas qué podrían pasarme en este momento pero para ser honestos me asusta que salgamos en un par de meses terminemos de una mala forma cómo lo acabo de hacer con mi ahora ex.- esto último aún no se lo había contado a nadie pero debido a lo que me había dicho nada de que ella no se metería en una relación me pareció prudente decirlo.
-¿cómo? es que ya no están saliendo.- por un instante creí ver un brillo en sus ojos pero rápidamente se esfuma
-No, de hecho terminamos hace dos días me engañó porque creyó que yo lo hacía eso fue lo que me dijo,no puedo estar con una persona así.
-Qué pena que no se tuvieron confianza
-Es por eso que creo que sí me encantaría salir contigo pero también me da miedo que si somos novios todo se vaya a la m***** en un par de días semanas o meses pero es que si seguimos siendo amigos seguirás tu no presente mi vida y de alguna forma yo la tuya.
-Me parece bien,no me gustaría arruinar lo que tenemos ahorita por algo incierto solo sigamos siendo amigos.- sonrío y se fue yo ya no pude decir más no pude decir lo que quería decir en ese momento no pude decirle "solo me han bastado uno o dos días de ti para saber que no me cansaría de estar contigo", pero de alguna forma mi yo de ese momento estaba contento porque en realidad era algo de lo que quería que pasará.