AVERY
—¿A ti que te importa?
—Me importa mucho porque eres la hermana de Jasper y estás viviendo en su casa, bueno, en nuestra casa.
—¿En serio? ¿Qué muebles compraste tu? —quise saber.
—Hablo de que cuando Jasper y yo nos casemos no seré tan paciente como el. No voy a aceptar a cualquiera en mi casa.
—Pero mientras eso no pase yo estaré aquí con mi hermano todo el tiempo que el quiera.
—Que feo que no hayas podido mantener un trabajo. Tan simple como eso —negó con la cabeza de manera hipócrita. Me enoje demasiado y solo quería callarle la boca de un puñetazo pero no le haría eso a mi hermano, tenía que controlarme.
Empecé a comer.
—En fin, espero que su estadía no sea tan larga —murmuro.
En ese momento Jasper y Logan bajaron de nuevo a la cocina.
—Mi amor —lo abrazó, rodé los ojos en ese momento porque no podía creer lo hipócrita que era.
—¿Qué haremos hoy? ¿Chicos, ustedes que harán? —inquiere Jasper.
—Creo que Avery va a buscar trabajo, espero que tenga mucha suerte. —dice Tessa y yo aprieto los puños.
—¿Es cierto Avery? —inquiere mi hermano.
—No lo sé, tal vez. —respondí, comiendo aún más para evitar seguir hablando. Me conocía y si Tessa seguía en ese plan entonces yo no me iba a poder controlar.
—Me tengo que ir, amor, pero nos vemos después —le dijo Tessa y suspiré aliviada de que se largara.
—Claro, cuídate, cariño.
—Por la noche vuelvo —dijo eso último y salió de la cocina.
—¿En serio irás a buscar trabajo? Si quieres puedo ayudarte en eso.
—No es necesario, Jasper, ya has hecho mucho por mi.
Logan estaba sirviéndose su cena. Me sorprendió que no me dijera nada sobre qué le haya robado de la suya. En fin, me da igual lo que piense este chico.
—¿Y mañana que harás? —me pregunta.
—Creo que iré a comer con Renata. Si, eso haremos.
—¿Con que dinero? —me pregunta Logan y lo fulmino con la mirada. Era increíble como me atacaba cada que podía. Logan tenía un humor del demonio, siempre andaba serio y de malas. Que estrés con este chico.
—Ya veré yo —le digo.
—Si quieres te puedo... —empezó a decir Jasper pero yo sabía por donde iba la cosa y negué con la cabeza.
—No es necesario. Todavía tengo algo guardado —era mentira, no tenía ni un dólar.
—Yo me iré a buscar trabajo en la computadora. Pasa buenas noches, hermanito y gracias por la cena, Logan, aunque le faltó un poco de sal. —me burlé.
El me fulmino con la mirada y me fui con una sonrisa en la boca. Cuando llegue a la habitación me dediqué a buscar páginas donde estuvieran buscando chicas jóvenes con ganas de trabajar. Envíe varias solicitudes pero hasta ahora no me habían dicho nada. Suspiré cuando escuché un auto acercarse, me fijé en la ventana y era la estupida de Tessa.
Rodé los ojos y volví a la cama. Escuché la ducha abrirse y supe que era Logan quien estaba allí. Sonreí al recordar la escena de esta mañana y me imaginé su cara si pasaba lo mismo de nuevo.
Pero no, no iría a vigilarlo.
•
Al día siguiente me desperté con cero ánimos de hacer cosas. La noche anterior estaba muy cansada y me acosté tarde buscando y buscando trabajos. Me dirigí a la ducha antes de que Logan se me adelantara y me bañé tranquilamente.
Había quedado con Renata salir hoy por el día, no quería pasar el día aquí cerca de Tessa o de Logan.
Bajé a la cocina ya vestida y pensé en prepararle el desayuno a mi hermano.
Me dediqué a cocinar la próxima media hora. Desayune yo y le dejé su desayuno a él solito.
—Buenos días —me dice Jasper bajando, venía con Tessa de colada.
—Buenos días, hermanito —lo abracé y le di un beso en el cachete—¿qué tal amaneciste?
—Bien, Avery, ¿y tu? Veo que vas de salida.
—Sip. Pero mira, te he preparado el desayuno —le digo, dándole el plato y el vaso de jugo. En eso Logan entra a la cocina también y ni siquiera dice buenos días.
—Eso tiene muchas calorías —dice Tessa y me dieron ganas de darle un puñetazo para que deje de hablar estupideces. Crecí con Jasper así que se lo que le gusta y lo que no. Hemos desayunado esto mucho tiempo e incluso era su favorito. Las tortitas de carne.
—Pero es que se lo he preparado a mi hermano no a ti —le dije—tú tienes tus manitos para que te hagas lo que te gusta, ¿quieres?
Tessa se sintió humillada por eso se quedó callada, dándome una mirada fulminante.
—Gracias, Avery, hace mucho que no comía esto. Definitivamente lo voy a disfrutar.
—Claro que si, siéntate a comer —le digo.
—Cariño, me tengo que ir. No tengo ganas de desayunar —le dice Tessa, dándole un beso.—Nos vemos después.
—Cuídate, cariño —le dice mi hermano. Tessa por fin se va y nos deja solos. Logan está buscando ingredientes para hacer su desayuno también.
—Lo siento, Logan, no hice desayuno para ti —le digo.
—Nadie te lo pidió —responde cortante. Siempre tan grosero.
—Bueno, además de que no sabía que te gusta —seguí.
—Ni lo sabrás —responde del mismo modo.
—Basta, chicos, no sean tan groseros. Estamos viviendo juntos y es mejor que nos empecemos a llevar bien. —dice Jasper, tiene razón en estar enojado. Más conmigo. El me está dando asilo en su casa y yo no debería de provocarle disgustos.
—Lo siento, Jasper. —le digo.
—Está bien. Siéntate conmigo.
Me senté y lo observé.
—Oye, Jasper, ¿por qué todavía no vives con Tessa?
Logan es un hombre de casi treinta años y es para que estuviera casado y formando a sus hijos.
—Mejor cállate, Avery —me dice Logan de malos modos. Parecía que el tema le incomodaba a los dos.
—Ella no está preparada —me responde Jasper. Se ve la desilusión en sus ojos y en su voz. Es obvio que Jasper ha querido formalizar con ella pero Tessa aún no quiere. ¿Por qué? ¿Hay algo que está escondiendo esa chica? Tessa es rara, misteriosa y mentirosa. Me daría mucho coraje si me doy cuenta de que lo estuvo engañando por mucho tiempo y mi hermano salga lastimado.
Tessa me las pagaría muy caro, no encontrara lugar donde esconderse para ocultarse de mi. Aprecio mucho a Jasper y no me gustaría que nadie lo lastime. Jasper a veces se pasa de bueno y de iluso.
—Entiendo —susurre—me tengo que ir con Renata, hermanito, te veo luego.
—Cuídate, Avery.
Salí de la casa y esperé que Renata pasara por mi. Esto de estar en la quiebra ya no me estaba gustando. No tenía ni pasaje para el taxi.
—¿Qué tal todo? Tienes una cara... —me dice.
—Han pasado cosas en esa casa —me llevé una mano a la sien. La cabeza me había empezado a doler.
—¿Cómo que?
—Tessa, la novia de Jasper. Es una hipócrita y la odio. —espeté.
—Shh cálmate si.
—Es que... siento que ella no es la mujer para el. Jasper se merece a una mujer mucho mejor, que lo quiera de verdad, que no sea doble cara, que este dispuesta a formar una familia con el. Jasper es un hombre bueno y casero, estoy seguro de que quiere tener hijos.
—Vale pero el que tiene la última palabra es tu hermano —me dice Renata mientras maneja—si a él le gusta estar así no podemos hacer nada. Esa chica lo tiene embobado.
—Si tan solo conociera a la verdadera Tessa.
—Ay, Amiga, los hombres a veces son muy ciegos.
Asentí.
Llegamos al centro comercial y nos dirigimos a un pequeño restaurante. Allí pedimos algo para comer mientras decidíamos que haríamos el resto del día.
—Yo opino que vayamos a ese club que conocimos la otra vez y pidas trabajo allí. Estoy segura de que algo saldrá.
—No lo sé, muchos de esos clubes piden experiencia.
—Tienes experiencia atendiendo —me dice.
—Si, pero no en esos lugares con gente de dinero. Una cosa es atender a los borrachos del bar y otra muy distinta atender a la gente de dinero que se fija hasta en lo más mínimo.
—Bueno, eso si.
Renata pidió una botella de vino y solo verla me dio cosa. No quería tomar, había dicho que lo dejaría.
—Yo no... no quiero tomar hoy —le digo y ella lo entiende.