Cuando ya estábamos todos reunidos en un pequeño círculo, empezamos a jugar, tratando de ignorar la inmensa cantidad de coqueteos que las zorras lanzaban a los chicos, tanto que el juego se estaba tornando aburrido, hasta que por una vez en su vida la zorra mayor hizo algo bien y se atrevió a pedir un reto, que por suerte para mí y desgraciadamente para ella termino en mis manos, como no habíamos puesto reglas de acuerdo a los castigo supuse que todo se valía así que con esta vena perversa que en ocasiones salía a la luz, la rete a que le diera 5 vueltas a la casa completamente desnuda. Protesto, argumentando que si mis padres y los suyos la veían, no arruinarían la diversión y en cierta forma tenía razón así que el castigo sería más leve solo se tendría que tomarse una foto desnuda y man

