9. Él lo ve todo.

4131 Words
Efectivamente Owen no había hecho esa amenaza de vigilarme en vano, tenía la gracia de aparecerse en las cirugías en las que yo asistía, comía en el comedor del hospital a la hora que yo estaba ahí y hacia revisiones al azar de los expedientes de algunos médicos y curiosamente siempre terminaba entregándole informes de mis pacientes, si no supiera que me odiaba, lo cual dejaba claro en cada oportunidad que tenía, pude haber pensado que estaba enamorado de mí. Esta semana se convertia en la más pesada de toda mi vida, a pesar de que había estado trabajando en mi horario normal pero debido a sus constantes intromisiones mi trabajo se estaba volviendo muy agotador, Owen o como yo lo llamaba, el Chacal me estaba haciendo saber muy directamente su presencia, de verdad hubiera sido preferible que me corriera porque ahora tenía que reportarle más a él que a mi jefe inmediato, todas las mañanas debía presentarme en su oficina a discutir los expedientes de mis pacientes, actuales y antiguos, para qué?, no lo sé, creo que ni él lo sabía pues no entendía absolutamente nada de lo que decía, aunque fingía lo contrario, así era. - En cuanto a esta paciente.....ella tiene un procedimiento de intestino inflamado, va por su tercera cirugía y he asistido a todas. - Qué tipo de anestesia ha utilizado?- cuestionó revisando el expediente. - Anestesia general inhalada- Owen volteó a verme con un gesto de desaprobación y ahora qué hice mal?, no tenía idea. - No fue eso lo que le pregunté- refutó molesto. - Pero.....usted preguntó que tipo de anestesia, esa es la que utilizamos, inhalada, es menos invasiva para los niños. - Claramente no pregunté eso- dijó nuevamente muy enojado. - Entonces que necesita saber? - Siempre es tan altanera?- cuestionó cruzandose de brazos muy molesto. - Señor Danworth- suspire profundo para no caer en provocaciones, si es que eso era lo que buscaba- por favor, dígame que es lo que necesita saber? - Ya se lo pregunté claramente- él seguia impasible ante mi confusión, aparentemente la tonta era yo. Ambos permanecimos en silencio, él estaba muy molesto y su mirada fija en mí lo hacía más evidente, y yo seguía confundida sin comprender realmente que quería escuchar. - Y fue la mejor residente de su generación?!- cuestionó con un obvio sarcasmo- no quiero ni pensar cuál fue el desempeño de los otros. Me limité a sonreír, tenía tantas ganas de contestarle pero opté por mantener mi boca cerrada, al final si necesitaba una recomendación o algo para otro empleo, él podía entorpecerlo, se diplomática, ya era mi frase favorita. - De acuerdo...... entonces hagamos nuestras rondas- el hombre se fastidio más por mi pasividad y estaba descubriendo que era una buena estrategia para regresarle un poco de su odiosa amabilidad y tenía el beneficio extra de que era muy sutil. Tal como lo indicó comenzamos "nuestras" rondas, aunque él solo bajaba a hacer el ridículo y estorbar, incluso los otros médicos ya empezaban a notar su carencia de conocimientos y honestamente me divertía ver su semblante de miedo e ignorancia que trataba de ocultarse tras sus muecas y su continuo asentimiento ante alguna explicación médica. Nadie daba crédito a su actitud y mucho menos el vernos juntos, todos comentaban que en realidad nunca se preocupó tanto por los asuntos del hospital o por algún m*****o del equipo en particular como ahora lo hacía y era cierto pues en dos años aquí jamás lo había visto, es verdad sabía de su existencia pero no tenía el placer que ahora tengo de conocerlo, sin embargo, a pesar de su ignorancia todos parecian felices y agradecidos con eso, excepto yo, por supuesto su objetivo primordial. Y asi llegamos al área de pediatría a realizar la evaluación para asistir a la doctora Downey en la cirujía de la pequeña de 8 años con intestino inflamado, tenía aproximadamente un mes que no trabajaba con está especialidad pero siempre era un placer pues eran los mejores pacientes y los que mayores satisfacciones daban cuando se lograba el éxito. - Doctora Smith!!!- me saludó efusivamente la linda Tara, una niña muy valiente y bien portada lo cuál era difícil para muchos pequeños en situaciones similares. - Hola linda, cómo estás?- solía presentarme con anticipación cuando de niños se trataba así los padres se sentían más cómodos y tranquilizaba al menor. - Muy bien...... esperando que todo acabé pronto. - Así será.......ahora vamos a ver que cambios has tenido y decidiremos que hacer, te parece?- Tara asintió de lo más feliz y su madre, que hoy la cuidaba, me sonreía con agradecimiento. - Doctora Smith...... podría infórmeme- esa gruesa voz era difícil de ignorar, intenté olvidarme de mi acompañante pero El Chacal tenía que hacerse notar. - Señor Danworth, buenas tardes- indique con sarcasmo para recordarle que "olvido" saludar, afortunadamente el hombre comprendió la indirecta y saludó a la familia no sin antes dirigirme una de sus ya clásicas miradas de reproche. - Buenas tardes......soy Owen Danworth, presidente y dueño del hospital- saludó muy amable como solía ser con todos excepto conmigo. - Oh, de verdad?!- y la madre de Tara tampoco fue inmune a su encanto- que honor!!! - El honor es para mi...... doctora Smith, que tenemos?- "nada que le importe", respondí mentalmente antes de sonreírle por compromiso. - Paciente femenina, infantil de 10 años con inflamación intestinal, por 3ra cirugía y esperemos que la última, no es cierto?- le sonreí a Tara- y bueno- me dirigí a su mamá- todo está en orden, ocuparemos el mismo medicamento de las cirugías anteriores así que mañana estaré aquí a la 1:50 para que entremos a cirugía a las 2, de acuerdo? - Como usted indique, doctora- respondió la mamá de Tara. - Perfecto, bueno eso es todo......nos vemos mañana- estaba dispuesta a salir del cuarto pero Owen se sentó en la silla que yo estaba ocupando. - Tara, no es cierto?- le preguntó a la niña acercando su silla un poco más- puedo hacerte unas preguntas?- la niña asintió algo confundida. - Señor Danworth, qué hace?- le cuestioné con desconcierto acercándome un poco a él. - Nada, solo hablare con mi paciente- respondió muy quitado de la pena como si fuera médico. - Qué?!- increpe porque no sabía si había escuchado bien la respuesta. - Como lo escuchó, hablare con mi paciente......Tara- regresó a su cometido- la doctora Smith, te ha tratado con respeto?- cuestionó Owen dejándome completamente incrédula, pues nunca había cruzado la línea tan descaradamente. La reacción de Tara y su mamá fue igual, las tres intercambiamos miradas para tratar de comprender que estaba ocurriendo. - Señor Danworth, me permite un segundo- lo llamé pues esto ya era inaceptable. - Enseguida......Tara, adelante puedes responder- dijó con total cinismo. - Este ....si.....ella es muy buena......- la pobre niña apenas y pudo contestar. - En serio y por qué crees que es tan buena?- Owen seguía buscando no sé que haciéndome sentir vada vez más incomoda. - Bueno......pues.....pues......pues porque me trata bien y se preocupa por mi y me explica todo. - Ya veo......y entiendes lo que te explica? - Ella lo hace simple. - Y cuántas veces la has tratado? - Esta es mi tercera cirugía y ella ha estado en todas. - Y te sientes cómoda con ella?- estaba controlando mis ganas de llorar y matarlo porque de verdad esto era simplemente exagerado, Owen llegó a un nuevo nivel de locura, ya no le bastaba con pedir informes diarios, revisar mi trabajo e inspeccionarme ahora también intervenia con las personas. - Si...... supongo- Tara respondió nerviosa y un tanto incómoda. - Supones?, entonces no estás del todo segura......por qué no te sientes segura con ella?- el hombre parecía disfrutar la ingenuidad de la niña que inconscientemente le estaba dando lo que deseaba. - No si.....me siento tranquila. - Pero no segura.......- Owen volteó a verme con satisfacción mientras yo me sentía cada vez más humillada- dime una cosa, la doctora Smith, ha tratado no sé......de sacarte del hospital?- mí respiración se detuvo momentáneamente ante esa estúpida pregunta, al parecer aún creia que yo era un peligro no solo para Hope sino aparentemente para cualquier niño. - No.....nunca- Tara sostuvo la mano de su mamá y era clara su incomodidad y confusión. - Te ha dicho algo para que desobedezcas a tus papás? - No...... claro que no- Tara se asustó por la agresiva insistencia. - Disculpe señor Danworth, qué está pasando?- intervinó la mamá de mi paciente por primera vez al ver lo tensa que se estaba poniendo su hija y dado su estado no era lo más conveniente. - Nada, discúlpeme si le parece algo extraña mi conducta es solo que.....que bueno, algunos pacientes han expresado cierta inquietud hacia el comportamiento de la doctora Smith y quiero saber si tiene algún fundamento, eso es todo- concluyó de lo más tranquilo aún a sabiendas que nada era verdad, al menos no fue algo que los pacientes expresarán durante "nuestras" rondas, para mí esto ya había llegado demasiado lejos, estaba siendo brutalmente humillada y quería golpearlo o gritarle pero eso solo le daría la razón. - Qué clase de comportamiento?- preguntó la mamá de nuevo pero ya lucia preocupada, tomando la mano de su hija y mirándome con desconfianza, y acaso podía culparla? - Nada de que preocuparse solo que a veces suele olvidar los límites de su trabajo- de nuevo su jodida tranquilidad a pesar de que estaba atacando directamente mi labor. - Claro, si........- la mamá me miró con cautela, aparentemente estaba confiando en las palabras de Owen y digo, comparado conmigo yo solo era una simple doctora más y él, el glorioso presidente que se daba su tiempo para platicar con los pacientes- por supuesto. - Lamento mucho incomodarlas de este modo, pero me parece correcto hacerlo, al fin de cuentas ustedes como pacientes son mi prioridad y siempre he procurado dar un servicio de excelencia. Nadie comentó más y no hacia falta, el ambiente se había vuelto algo tenso y eso parecía satisfacer a Owen, quien orgulloso se levantó mientras me miraba con ese semblante de triunfo, yo en cambio me sentí muy enojada al ver como la mamá de Tara me observaba, no lo decía pero en sus ojos había una creciente desconfianza. Ambos nos despedimos y afuera de la habitación simplemente tomé mi caminó, y rápidamente me alejé de ese señor, me hizo sentir tan insignificante, como si realmente fuera un peligro para estas personas, desgraciadamente el hombre venía detrás de mí, creo que era muy literal eso de vigilarme, pero lo que acababa de hacer fue sumamente excesivo. Podía tolerar sus intromisiones, sus cuestionamientos, su absurda necesidad de querer escuchar un reporte y todo eso estaba bien, hasta cierto punto, pero que agrediera directamente mi trabajo y etica profesional, era excesivo. Sin embargo, me controlé hasta que caminamos por el pasillo y aprovechando que una de las habitaciones estaba vacía, lo jalé rápidamente al interior, sin darle tiempo para reaccionar e ignorando su chillido como de gato bañado. - Qué ocurre con usted?- le cuestioné cerrando la puerta a mis espaldas. - Qué ocurre conmigo?!, qué le pasa a usted para jalarme de ese modo?- repusó acomodándose el saco con elegancia. - Qué acaba de hacer allá adentro? - Nada......solo saber hasta donde lleva su trabajo, no quiero que se convierta en un problema o un peligro para los pacientes de este hospital- el hombre actuaba como si yo acabara de salir de prisión. - Peligro?!......de qué forma sería un peligro para una niña con una enfermedad tan delicada?- no podía creer que siguiera empecinado en responsabilizarme de su perdida. - No lo sé........ pero no sería la primera vez que usted cometiera un delito, o me va a negar que solía pelearse con compañeras del orfanato y con varios niños de las diversas escuelas a dónde acudió o que incluso agredió al esposo de una de las mujeres que la cuidaba?!- levanté mi vista hacia Owen, ya rozaba en lo increíble, e incluso enfermo, que llegara al extremo de investigar todo mi pasado. Bien, de acuerdo, si así quería jugar, lo íbamos a hacer a su modo, pero no me dejaría tan fácil, le iba a demostrar que soy más dura de lo que piensa, así que me quité la bata y comencé a arremangarme la blusa mientras caminaba hacía él con paso lento, Owen me miró con precaución y ladeó ligeramente su hombro, en un intento de ponerse en guardia pero yo no retrocedí. - En primer lugar, si..... golpeé a ese hombre y no me arrepiento, sabe por qué?, porque ese hombre era un cerdo asqueroso y depravado que intentó abusar de mi y de otras niñas, teníamos menos de 12 años y el tipo siempre intentaba tocarnos o espiarnos en la ducha- esa confesión hizo que Owen frunciera el ceño con confusión, aparentemente omitió leer esa parte de su investigación- en segundo lugar yo jamás..... jamás..... escúchame bien..... jamás- comencé a hablar con un tono de voz más bajo y caminar lentamente hacia él, mientras mantenia mis manos en la cadera y tronaba ligeramente mi cuello de un lado a otro en señal de que me preparaba para una pelea haciendo que Owen retrocediera visiblemente preocupado, subiendo lentamente sus brazos rumbo a su cara- jamás me he peleado con alguien que no se lo merezca y nunca me dejo de nadie.....y si tengo que responder con golpes, lo hago sin problemas, porque siempre me hago respetar, por eso nadie- Owen ya había caido sobre la cama y yo me incliné sobre él colocando mis brazos a los costados, impidiendole la huída- nadie se metía conmigo. Acerque mi cara a la suya un poco más y con mi habitual mueca intimidante, esa que solía poner cuando los otros niños me molestaban y con la cual lograba aterrorizarlos. - Así que ya lo sabe, presidente, ya sabe que si intenta cruzar la línea de nuevo no me voy a detener, podrá ser aquí afuera o saliendo de su casa, no lo sabrá pero ahí estaré para ajustar cuentas......no lo olvide. Owen me miró con los ojos muy abiertos, y desde luego que estaba al menos impactado, obviamente no pensaba golpearlo o algo asi, porque en primera era más fuerte que yo y si se defendía la que saldría perjudicada sería yo y en segunda porque ya había madurado aunque siempre era bueno hacerle saber a los demás que no podian meterse contigo, al menos eso fue lo que aprendí como huérfana. Realmente era muy divertido ver la cara de susto y preocupación de Owen, me estaba muriendo de la risa por dentro al ver todas sus expresiones, hasta que en un incomprensible cambio de circunstancias nos quedamos viendo fijamente a los ojos, él ya no estaba temeroso parecía haber encontrado algo en mi mirada que lo relajo y no pretendía perderlo. Yo por mi parte descubrí un profundo y hermoso par de ojos azules, un rostro demasiado varonil y atractivo, recorrí cada una de sus facciones e inconscientemente abrí los labios como invitación para que me besara, Owen llevó su mirada hacia mi boca ante tal invitación y permaneció ahí, quizas, unos segundos, pero a mi me pareció una eternidad, fue un extraño momento en que nuestras respiraciones se agitaron. Trague saliva por el calor que sentía mientras mi cerebro intentaba reaccionar, ésto no estaba bien así que me enderece rápidamente y dí medía vuelta para irme y tratar de procesar lo que acababa de pasar. - Cómo pudo cuidar a mi hija por tanto tiempo?!- expresó un poco molesto y al igual que yo agitado- usted es un peligro para ella. - Su hija, estaba segura conmigo- gire sobre mis pies para responderle de frente- si alguien hubiera querido arrebatarmela primero habrían tenido que matarme......solo muerta me la habrían arrebatado. Owen me miró con confusión, y no creo que haya sido por mi respuesta, más bien parecía confundirlo mi seguridad con que afirmé tal cosa, pero era cierto, si él no hubiera sido su padre jamás se la habría llevado. Lo miré una última vez y salí de la habitación, iba a toda prisa intentando alejarme de lo que había ocurrido en ese sitio, me sentía muy aturdida, pues al fin comprendí que pensé en besarlo, digo me enojé con él y lo amenacé pero tanto como llegar a hacer una sutil pero real invitación con mis labios era una completa locura, era mejor no pensar en eso y olvidar que ocurrió. Iba rumbo a mi oficina cuando mi teléfono comenzó a sonar, era Katie para pedirme que la sustituyera en una cirugía que empezaba en un par de horas, ella había tenido que acudir con el doctor Jing a otro hospital a revisar a un paciente que llegó a urgencias, aparentemente tuvo complicaciones secundarias con la anestesia que usaron y aún estaba atorada en el tráfico en el camino de regreso. Y esa petición me cayó como mandato divino, tenía la cabeza tan hecha nudo por lo que ocurrió con Owen que entrar a cirugía me podía ayudar a despejarme, además tenía la enorme ventaja de que él no lo sabía y no estaría vigilandome, podía relajarme y simplemente disfrutar mi trabajo, así que sin pensarlo más me fuí a quirófano directamente. El equipo médico llegó justo después de mí y todos entramos al quirófano y comencé con la aplicación del líquido anestésico. - Buen día a todos...... lamento haber llegado tarde- esa voz, esa maldita voz me hizo detenerme y girar mi vista hacia arriba aunque no era necesario que lo hiciera, sabía perfectamente a quien pertenecía, al maldito Chacal, Owen Danworth. El hombre me miró directamente con una sonrisa de malicia y satisfacción por mi innegable reacción, desde su posición parecía un dios todopoderoso mirando a unas insignificantes criaturas que estaban a su merced. - Doctora Smith..... doctora Smith!!- no me percate que la enfermera Curtis me estaba llamando, no había dejado de ver a ese hombre y de pensar cómo mierda se había enterado? además de sin número de adjetivos nada agradables en contra de el Chacal- doctora Smith! - Si.....lo lamento!- al fin reaccioné. - Continuamos, por favor- la enfermera estaba algo confundida por mi improbable distracción. Mire a mi alrededor y todo el equipo médico estaba igual de desconcertado, por lo que sonreí, al menos fingí que lo hacía, obvio con el cubrebocas nadie lo notaba claramente pero al menos permitiría que se lo imaginaran. - Si....por supuesto, lo siento- abrí un poco más el goteo y me enfoqué en el monitor. - Doctora Smith- ese era Owen a través del intercomunicador- se encuentra en condiciones de continuar?- cuestionó con un peculiar tono de voz que me hizo saber que la fiera estaba al acecho. - Por supuesto que si, presidente- respondí sin mirarlo siquiera, tenía que estar atenta al nivel de signos para dar inicio a la cirugía. - Debería concentrarse entonces.....olvidese que estoy aquí, no vengo a juzgar a nadie- dijó con burla y por supuesto nada de eso era cierto, sí estaba aquí con ese propósito y yo era su víctima. - Lo sé..... sería muy absurdo y un tanto patético que un hombre como usted, tan ocupado, pierda su tiempo con una empleada como yo, cuando hay médicos en éste hospital que merecen más ese privilegio- respondí aún sin voltear pero sabía por su casi inaudible carraspeo que no esperaba ese comentario- doctora Swan, estamos listos- indique para no darle tiempo a Owen de responder algo más. Y así inició la operación, me enfoque en mi trabajo pero resultaba un tanto difícil al saber que un par de ojos estaban clavados en mi y en cada uno de mis movimientos, solo lo observé un par de ocasiones de reojo para confirmarlo y efectivamente, él me veía fijamente aunque no siempre lo hacía con enfado, en una ocasión se mostró algo complacido y hasta podía decir fascinado con mi trabajo, pero pronto apagaba esa gesto, era un hombre tan extraño. Afortunadamente el resto del tiempo transcurrió en aparente calma y pude salir de este sitio, no hubo reunión afuera del quirófano como antes pero si me esperaba el Chacal junto a los elevadores recargado contra la pared con las manos cruzadas en el pecho - Vamos a mi oficina- repusó en cuanto me vió, de verdad no pensaba dejarme en paz al menos, no sé, por 10 minutos?, aún no terminaba de cambiarme y tenía que soportar muy seguramente su regaño por no avisarle de esta cirugía. Estaba cansada y fastidiada después de casi 10 horas continúas de quirófano y era algo que Owen sabía pero que al parecer no le importaba, le dirigí una mirada un poco suplicante con la esperanza que comprendiera mi cansancio pero él solo apretó el botón del elevador y guardó sus manos en los bolsillos. - Podría ser mañana?, quisiera descansar un poco, si no le importa?- pedí por la frustración que tenía. - Dónde quedó la energía que tenía hace apenas unas horas cuando me amenazó?- cuestionó pero parecía algo divertido. - Bueno se me acabó despues de más de 10 horas de cirugías y revisiones!- contesté para recordarle que no había estado jugando como él pensaba. - Pues lamento escuchar eso, pero su turno no ha terminado- indicó revisando su elegante reloj-y mientras eso no ocurra.....su trasero me pertenece- concluyó pero en cuanto lo hizo su semblante se contrajo, creo que se dió cuenta de lo inapropiado de sus palabras. - Ja..... quisiera- respondí en un susurro aunque sabía perfectamente que me escuchó. Ambos abordamos el elevador, y simplemente me recargue en una de las paredes, ya estaba cansada así que solo tenía que aguardar 1 hora más, Owen volteó a verme con pena porque mi cuerpo ya empezaba a reflejar mi cansancio interno pero parecía no querer sucumbir ante ese sentimiento, había llegado a darme cuenta de algunas cosas sobre él y cuando se erguia en toda su altura era señal que su intransigencia dominaba. Salimos del elevador en el último piso y yo lo seguía un par de pasos atrás, e iba a paso lento por lo que tuvo que esperarme en la entrada de su oficina. - Y bien?- cuestioné en cuanto me dejé caer en la silla frente a su escritorio. - Cómo consiguió esa cirugía?, sino mal recuerdo no estaba agendada- preguntó con esa inquisitiva mirada. - Sustitui a una compañera, eso es todo. - Y olvidó avisarme? - No- lo hice con toda la intención, aunque eso él no lo sabría- simplemente fue algo de último minuto, no había tiempo de subir o llamarle para que bajara. - Claro...... por supuesto que eso ocurrió..... dígame, no se cansa de mentir?- desde luego, la desconfianza de este hombre hacia mi nunca iba a cambiar- eh? Solo guardé silencio, sin importar nada, o lo que pudiera decir o hacer, él siempre iba a pensar mal de mí, ya no tenía ni la intención ni la energía de intentar hacer que cambiara de opinión. - No me escuchó?- de nuevo preguntó comenzando a alterarse. - Cambiaría en algo la opinión que ya tiene sobre mí?- Owen apretó la mandíbula ante mi cuestionamiento, no respondió nada y no hacia falta- ve.....no importa lo que diga, usted ya cree saber la clase de persona que soy así que......- me encogí de hombros y guardé silencio nuevamente. Owen me observó con molestia pero honestamente ya me sentía demasiado cansada para que tuviéramos la misma absurda discusión con el mismo irremediable desenlace. - Bien......solo no olvide que usted así lo quiso- expresó antes de girar su vista hacia su computadora. - Disculpe?!......no lo comprendo- no sé porque la forma y lo que dijó me provocaron un escalofrío y de nuevo no entendí que hice para provocar lo que sea que estuviera planeando. - No se preocupe......ya lo entenderá, puede retirarse- dijó sin mayor interés. - Por qué no me lo dice de una vez- traté de fingir indiferencia pero algo me decía que no me iba agradar en lo absoluto lo que estuviera a punto de ocurrir. - Puede retirarse- ahora fue él quien no dijó más solo me ignoró. Lo observé con cuidado y me pregunté como era posible que un hombre joven, educado, rico y atractivo, para algunas, porque obviamente para mi no lo era, "si claro, sigue repitiendote lo mismo", me reclamo mi cerebro, en fin, ahora no era el momento para escuchar a esa molesta voz; me preguntaba como un hombre con esas características podía ser tan malhumorado pero era más importante aún saber qué me iba a pasar, supongo que tendré que esperar para averiguarlo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD