5. No fue una pesadilla.

4281 Words
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza, anoche difícilmente pude conciliar el sueño y no tuve más opción que tomarme una pastilla para dormir, revisé mi teléfono y ví que ya era bastante tarde así que me levanté apresuradamente y corrí a la recámara de Hope, hoy tendríamos que correr para llegar a tiempo a la guardería. Abrí la puerta con premura y fue hasta ese momento que ví la cama vacía que recordé que ella ya no durmió aquí y nunca más lo haría, absurdamente me convencí que todo lo que ocurrió ayer solo fue una pesadilla, pero era una realidad, una cruel y dura realidad. Hoy tendría que prepararme el desayuno solo para mi, solo yo me bañaría, solo yo prepararía mi bolsa y solo yo saldría de este departamento, y así también tendría que comer sola en el hospital, Hope no me estaría esperando en la guardería para que comiéramos juntas o saliéramos a caminar por el jardín en mi tiempo libre, hoy solo era yo. Cerré su cuarto y regresé sobre mis pasos, el llanto volvió a mis ojos, mi semblante estaba bastante pálido y tenía los párpados hinchados de tanto llorar, probablemente me quedé dormida así y no me percaté de ello hasta que me ví en el espejo del baño, desde luego cualquiera que me viera sabría de inmediato que algo ocurrió, algo muy grave. Me dí una corta ducha y me arregle lo mejor que pude, el maquillaje de hoy tendría que ser bastante bueno para convencer a las personas que lo que me pasó únicamente fue una noche desvelo y ya, comí algo ligero pues en realidad no tenía hambre y salí de mi departamento. - Deseame suerte- dije a una fotografía de mi Hope que estaba a lado de la puerta después de colocarle un beso con miano y salí dispuesta a trabajar. Hubiera preferido no ir pero como Lorna y Tonny me dijeron era mejor concentrarme en el trabajo para que, con suerte, me distrajera y evitara caer en depresión porque de otro modo regresaría corriendo a Iberville a ocultarme del mundo, y tenían razón. Ya tenía mi credencial de ingreso y conocía muy bien la entrada que desde hoy, bueno ayer, debía usar, quizas el jefe de área estaría algo molesto pero dado que él personalmente me eligió al ver mi impecable historial supuse que después de un merecido regaño todo quedaría solucionado. Cruce la primer puerta y tomé el elevador para unirme en el piso 14 con mis compañeros, estaba saliendo cuando la recepcionista me interceptó camino a mi oficina, no le preste mucha atención dado que hacía las cosas mecánicamente pensando únicamente en mi Hope y lo que estaría haciendo en éstos momentos. - Disculpa.....disculpa!!!- reaccioné cuando una pequeña mujer de unos 45 años se interpuso en mi camino- disculpa, a dónde vas? - Ah, lo lamento soy la doctora Smith, tengo oficina en este piso- respondí algo desanimada, no era ni remotamente la emoción que sentí cuando me avisaron que fuí contratada. - No lo creo......la doctora Smith debía presentarse ayer pero como no acudió fue despedida- clavé mi mirada en ella ante la respuesta, eso no era posible, acababa de ser contratada y bueno, es cierto que no acudí el día de ayer por causa de fuerza mayor pero esto era demasiado, no podía incluso perder esto. - No es cierto, revise mi contrato...... fuí asignada. - Lo lamento, pero son órdenes del jefe de área, el doctor Carter. - Seguro hay un error, por qué no le pregunta. - El doctor Carter esta reunido con la junta directiva, por favor retirese. - No!!- le grité muy ofuscada- yo fuí contratada por éste hospital!!- repuse muy molesta. - Probablemente así FUE, pero usted no puede pasar sin la orden correspondiente, yo solo cumplo con mi trabajo y no puedo permitirle el ingreso, arreglelo en todo caso con Recursos Humanos. - Esté es mi lugar de trabajo!!!!- de nuevo le grité y ni siquiera supe bien por qué lo estaba haciendo, quizas fue la tensión y frustración acumulada desde el día de ayer y desgraciadamente para esta pobre mujer, se interpuso en mi camino. - Váyase ahora!!!!......no me obligue a llamar a seguridad!!!- respondió con firmeza, no niego que estaba tan enojada que quise gritarle pero la cordura llegó a mí momentáneamente, no podía dar esa clase de espectáculo y menos manchar aún más mi tambaleante situación, así que miré a la mujer tratando de menguar mi furia que pedía a gritos abandonar mi cuerpo, afortunadamente ella tampoco me dió tiempo, me tomó del brazo y me llevó "amablemente" hasta el elevador, esto era demasiado para mi, todo parecía una extraña pesadilla y diablos!, tenía que despertar porque lo estaba perdiendo todo. No tuve más opción que tomar el elevador de nuevo, afortunadamente para mí Katie, mi mejor amiga, se subió conmigo aunque disimuló que nos conocíamos hasta que se cerraron las puertas. - Qué ocurrió?!, por qué no llegaste ayer?- Katie me abrazo y se veía realmente preocupada. - Es una larga historia pero...... pero jamás creí que me despedirian. - El doctor Carter estaba muy enojado cuando concluyó la junta y no llegabas, te mandé como mil mensajes para saber que había pasado o por lo menos me dijeras que decirle pero nada.......el doctor decidió esperarte todo el día, quiso darte una oportunidad, a de decir verdad, creyendo que algo malo pudo pasarte pero al terminar la jornada dijó que eras una irresponsable y que te dieras por despedida. - No tuve oportunidad de avisar....todo fue una locura. - Fue algo grave?- me miró fijamente y ella me conocía muy bien- así fue, no es verdad? De nuevo la abracé y mis inundados ojos no dejaron lugar a dudas, Katie correspondió rápidamente a mi abrazo, tratando de consolarme. - Qué paso?......mi sobrinita está bien?- eso liberó mi llanto, traté de olvidar mi situación pero creo que terminaría recordandola a cada instante- qué pasó? La puertas de elevador se abrieron y tuvimos que disimular que todo estaba en orden, los jefes siempre decían que no era bueno para el hospital que los pacientes vieran a sus médicos llorando, ya que eso no daba confianza, y dado que Katie traía su bata, algo que yo debería estar usando, era difícil evitar que alguien nos viera. Decidimos caminar hacia la parte de investigación, ahí el tráfico de pacientes era casi nulo por lo que tendríamos algo de paz y tranquilidad para platicar. - Qué paso?- preguntó sosteniendo mis manos cuando nos sentamos en una pequeña terraza que funcionaba como cafetería. - Casi termino en prisión ayer. - Qué?!!!!!- gritó sorprendida, Katie esperaba cualquier confesión menos una de ese estilo- pero..... pero..... cómo?....... por qué??? - Me acusaron de secuestro.....- su mirada de confusión era quizá similar a la que yo tuve ayer- mi hija......Hope, resultó ser una tal Bailey Danworth, una bebé secuestrada hace dos años- el semblante de Katie cambió de inmediato, ya no era confusión lo que reflejaba sino más bien una extraña mezcla de incredulidad y asombro. - Qué?!!!!......Hope.....Hope....era esa niña?!?!- volteé a verla de inmediato, si Katie era residente de Chicago de toda su vida pero no pensé que alguien supiera del caso pues supuestamente lo manejaron con total hermetismo. - Si..... tú sabías? - Todos aquí lo saben, fue uno de los rumores que corrieron cuando la hija de Owen Danworth desapareció misteriosamente aunque nunca se confirmó nada, toda la familia parecía muy tranquila y no hubo un exceso de atención al caso...... creímos que solo era un rumor infundado y que en realidad la madre se la había llevado cuando se separaron, al menos fue la teoría más creible. - Pues no......no estaba con su mamá, terminó conmigo en Iberville. - Pero cómo es que, cómo fue posible y cómo lo descubrieron?- Katie estaba muy consternada con todo lo que le estaba contando y no la culpo, ésto era un relato difícil de creer para cualquiera. Así que le conté la historia de Hope, y aunque no quería hacerlo necesitaba que alguien me escuchará para desahogarme de este nudo que cerraba mi garganta y del dolor que oprimía mi corazón, desde luego en todo momento el llanto fue el espectador principal de esta escena y no podía ser diferente, yo no había podido dejar de llorar pues cualquier cosa me recordaba a mi hija. - Afortunadamente pude contar con una buena abogada y que tenía las pruebas suficientes para desestimar los cargos, pero ayer mismo......la perdí......mi pobre Hope...... - Dios!!!!.....es una maldita locura!!- dijó desencajada. - Aún quiero creer que es una pesadilla. - Es increíble.....digo dos años sin noticias y terminan encontrándola contigo......pero supongo solo era cuestión de tiempo, esa familia es muy poderosa. - Los conoces?- necesitaba saber de alguien cercano que Hope estaría bien. - No personalmente pero todos saben de ellos, son una de las familias más ricas, incluso Owen Danworth es......- el teléfono de Katie comenzó a sonar- es mi jefe, me tengo que preparar para entrar a quirófano será mejor que vaya.......no deberías darte por vencida con el doctor Carter, trata de hablar con él, quizás no puedas subir a su oficina pero podrías esperarlo a la salida cuando se vaya del hospital- asenti pues no parecía tan mala idea, no quería perder también mi trabajo, al menos aquí en Chicago podría tener la posibilidad de toparme con Hope aunque fuera de lejos- entonces te aviso cuando se vaya, descuida es un buen hombre inteligente y bastante amable seguro si le explicas la situación lo entienda y no te despida. Katie me dió un beso en la frente, antes de irse a toda prisa, yo no había tenido la oportunidad de ver o hablar con el doctor Carter pero si ella decía que podía convencerlo probablemente tenía razón, aunque nada era seguro al menos lo intentaría. Tuve que quedarme en el hospital todo el día, fue algo bastante difícil si he de confesar, regularmente Hope y yo compartíamos los ratos libres a lo largo de la jornada, comíamos juntas y paseabamos, ella se había vuelto la princesa del lugar pues con unos cuantos gestos lograba que cualquiera cayera rendido a su pies, y obviamente al no verme acompañada por mi hija las preguntas comenzaron, "Y tu hija?", "Dónde está la muñequita?", ¿Hope está enferma?, fueron los cuestionamientos que tuve que enfrentar. Desde luego no todos sabían la situación real de Hope así que por el momento solo comenté que se había quedado en casa, ya después tendría que encontrar una historia creíble para cuando las preguntas fueran difíciles de eludir, y también tuve que fingir que yo estaba bien, aunque esa fue realmente la parte complicada pues no estaba para nada bien. Extrañamente fuí a la guardería, y digo extrañamente por qué quién en su sano juicio se torturaria de esa manera, llegué hasta ahí solo para ver a las maestras con los pequeños en la hora de juego, me quedé de pie donde muchas otras veces observé a Hope con sus compañeros compartiendo las actividades, ella era una niña muy despierta y sumamente observadora así que las cuidadoras salían fascinadas con su desempeño y en cada oportunidad me lo comentaban. - Cybill- me llamó la directora de la guardería, una mujer de 52 años que llevaba toda su vida trabajando con niños- dónde está Hope?- de nuevo la interrogante del día- me extrañó mucho que no viniera. Mi llanto volvió a invadir mis ojos, aunque francamente creo que nunca se fue, la directora me tomó de las manos y me llevó hasta su oficina, una mujer con tanta experiencia sabría que era un tema delicado y eso me dió tiempo para poder pensar en una excusa creíble. - Fue adoptada finalmente- dijé cuando me dejé caer en su sillón, la directora sabía de la situación de Hope ya que las entrevistas de seguimiento la incluían a ella. - Dios, Cybill!!- la mujer se puso triste porque de verdad Hope era un pastelito al que todos querían- lo lamento.......y tú cómo estás? - Honestamente......mal, la extraño mucho, todo fue tan repentino que...... - Esperaba que pudieras quedarte con ella, habías hecho un excelente trabajo..... al menos quedó con una buena familia? "No, su padre es un bruto que solo sabe gritar", esa sería mi respuesta real pero no podía hacerlo, así que tuve que contar parte de la verdad. - Tonny dice que sí, no quiso darme más detalles.....para evitar que la buscara.....y aunque me duele quizás sea mejor. - Si Tonny lo dice así debe ser......es difícil para ti pero solo el tiempo te dará la resignación, piensa que lo importante es que ella esté bien. Nunca iba a entender a la gente que trata de animarte cuando evidentemente estás devastada, no sé si piensan que con decir "todo estará bien", automáticamente todo cambiaría y mágicamente dejarías de sufrir pero supongo es lo mejor que pueden hacer y no podía culparlos, al menos no por intentarlo. - Si, tal vez tienes razón- respondí muy diplomáticamente- debo irme tengo cita con mi jefe para arreglar lo de mi ingreso- no quería seguir escuchando absurdas aunque bien intencionadas frases de alivio. Me despedí de la directora y mi tour de autoflagelación, me llevó hasta la cafetería, no comprendo muy bien porque seguía a mis pies y mi cerebro no actuaba para detenerlo, probablemente porque tenía hambre ya que casi no comí en la mañana, y sin importar las exigencias de mi estómago el constante nudo en mi garganta me impedían comer algo, sobre todo cuando la mesa dónde Hope y yo nos sentábamos a comer apareció en mi campo de visión. Y no pude evitar verla con anhelo, mi niña disfrutaba comer cerca de la ventana pues en el jardín del hospital llegaban a aparecer ardillas, o como ella solía decirles "ardidilas", me quedé viendo ese lugar dónde tantas veces compartimos juntas dejando que mis lágrimas salieran a voluntad, sé que probablemente más de una persona se me observó quizás con lastima y pena, pero a mi me daba igual, yo y mi dolor tratábamos de comprender que esto era real. No sé cuánto tiempo paso y de pronto mi teléfono sonó de mensaje y casi inconscientemente lo leí, era Katie avisándome que el doctor Carter iba de salida: "El doctor ya se va, sale por la puerta 3 hacia el estacionamiento......no le menciones el nombre de la familia de Hope" Fue el mensaje que recibí, no estaba muy segura la razón de porque debía guardarme cierta información pero tal vez era debido a que todos conocían a la familia Danworth, quizas quería evitar que me metiera en un problema mayor por andar regando rumores. Me apresuré a la puerta 3 rápidamente, salí para darme cuenta que ya era bastante tarde, había pasado demasiado tiempo mirando a la nada, que no me percaté que ya había anochecido; y en esa prisa también me dí cuenta que no sabía como era mi jefe, estaba a punto de escribirle a Katie pero afortunadamente no hizo falta, volvió a enviarme otro mensaje. "Lleva un suéter rosa y una bandolera Jeep, color camello.....y en serio no menciones el apellido de Hope!!!!" De nuevo su advertencia, parecía algo muy serio y tal vez tendrían alguna relación al menos lejana, pero no presté más atención, mi mente se dividía en saber que decir y en buscar a mi jefe. Un par de hombres mayores salieron pero ninguno tenía las características que Jenny mencionó, otro grupo de hombres y nada, finalmente apareció un hombre de entre 34 y 38 años no más, no creí que fuera él, pero cuando observé detenidamente mi mente divisó el suéter rosa y la bandolera aunque no lograba ver el logo de la marca por ningún lado, sin duda debía ser él, pero mi mente nunca lo imaginó así. - Doctor Carter- grité su nombre y me apresuré hacia él de forma muy intempestiva. El hombre volteó a verme de inmediato con el ceño fruncido, era un hombre joven quizas para el cargo pero todos hablaban muy bien de sus habilidades así que supongo era una eminencia, no tenía un mal aspecto a decir verdad, el pelo corte medio castaño claro casi rubio, ojos color avellana, perfectamente bien rasurado, una mandíbula cuadrada y un perfil muy bien delineado, sin embargo, era muy masculino. - Si?!- cuestionó sin detenerse. - Lo lamento doctor Carter, no soy una loca......- ví su extraña mirada y probablemente creía lo peor, quizas no fue buena idea interceptarlo de este modo- en realidad soy Cybill Smith, se suponía que debía entrar a trabajar con usted el día de ayer..... - Ahhhh la irresponsable que no llegó y no tuvo la decencia de avisar. - Lo siento pero tuve un inconveniente, doctor. - Y yo siento que haya olvidado que existen los teléfonos- el doctor dió un paso más pero no podía darme el lujo de perderlo todo. - Fue una situación.....complicada- concluí a falta de una mejor palabra- por favor, trabajé mucho por esto. - Debió pensarlo antes de desaprovechar esta oportunidad. - No fue mi intención, se lo juro.....por favor. - Lo siento, si es cierto lo que dice, pero hay situaciones que no pueden pasarse por alto, más cuando trabajamos con la vida de las personas......puedo darle una carta de recomendación, es todo lo que puedo hacer por usted. El doctor Carter parecía muy firme al respecto, en realidad no me dió tiempo de más, siguió su camino, aparentemente tenía mucha prisa, y solo me dejó ahi de pie, sin decir más, había soportado mucho en las últimas 24 horas así que mi sensibilidad estaba a flor de piel y comencé a llorar, trabajé por esto, me esforcé, me desvelé, estudié y todo para nada; no quería una absurda carta de recomendación yo quería mi trabajo pero ya no había nada que pudiera hacer y me dejé caer en la arboleda que estaba a un costado cubriéndome la cara mientras mis lágrimas mojaban mis manos y mi rostro. - Qué le ocurrió?- preguntó el doctor Carter, lo que me obligó a levantar la cara. - Lamento haberlo hecho perder su tiempo- repuse apenada, secándome los ojos- solo quería explicarle mi situación..... discúlpeme por haber llegado así.......de verdad lo lamento- me levanté pues ya no pensaba seguir haciendo el ridículo. - Pues al menos le dare la oportunidad de explicarse- me dijó muy serio- aunque no será aquí, voy tarde a una reunión familiar y quiero pasar a comer antes- al parecer la palabra comida le recordó a mi estómago que prácticamente no habíamos comido, pues en cuanto el doctor lo mencionó hizo un evidente ruido de hambre- y aparentemente usted también lo necesita. No lo necesitaba y francamente tampoco lo quería pero si tenía una mínima posibilidad de no echar a perder mi trabajo de los últimos dos años debía aprovecharla, por lo que asentí al ofrecimiento del doctor, yo pensaba dirigirme al estacionamiento dónde dejé mi auto pero él lo hizo hacia el parking de las motocicletas, ambos nos quedamos mirando cuando notamos la reacción del otro. - Si desea hablar sera mejor que venga conmigo......como le dije voy tarde. Eso no me dejó muchas opciones pero deseaba poder recuperar mi empleo, así que no tuve más remedio que seguirlo, nunca me había subido a una motocicleta y tal vez no era muy prudente hacerlo frente al hospital sin embargo, el doctor estaba muy firme. Me subí rápidamente y no fue tan difícil como creí además afortunadamente traía pantalones, el doctor me dió un casco, se colocó el suyo y se subió al vehículo, encendió el motor de su elegante Harley Davidson DYNA Super Glide Sport y emprendimos el camino, yo francamente no sabía de dónde sujetarme así que lo hice los primeros metros del asiento, algo bastante incómodo y casi podía jurar inseguro, afortunadamente el doctor se detuvo en el primer descanso que encontró y me obligó a rodearlo con mis brazos por la cintura. Eso era algo que definitivamente no esperaba pero no tuve tiempo de reaccionar cuando retomó el camino, me sentía un poco ansiosa pero la velocidad y el viento en mi rostro estaban llevándose mi llanto, me sentí tan liberada en ese momento, aunque fuera solo temporal, se sentía tan bien que no fuí capaz de darme cuenta que habíamos llegado a un pequeño local de hot dogs. - Deberíamos comer algo- repuso el doctor Carter algo incómodo cuando sintió que yo permanecía estática en la misma posición. - Ehh..... qué?......- mire a mi alrededor con confusión- ohhhh.....siiii....yo lo siento......- me bajé y discretamente me limpie el rostro antes de entregarle el casco. - La velocidad siempre me ayuda a aliviar las preocupaciones, es liberador- dijó tranquilamente, siendo bastante amable. - Supongo- qué más podía responder ante un extraño que acababa de verme en mis momentos más deprimentes. El doctor Carter sonrió y entramos al local, era un sitio de tipo familiar y había poca gente, afortunadamente, así tendríamos algo de privacidad cuando me tuviera que recordar a mi misma la ausencia de mi bebé. El servicio fue sumamente rápido, y dado que no había muchas opciones ambos comimos lo mismo, y eso me extrañó un poco, el doctor se veía que era una persona con posibilidades económicas a las que yo ni en sueños podría acceder por lo que consideré que quizás era un hombre amable y compasivo además de sencillo, tendríamos que averiguarlo. - Y..... qué.....le ocurrió?- preguntó con la comida en la boca y vaya que le dió un buen mordisco a su hot dog. - Es algo.......- cómo llamarlo?, extraño?, patético?, deprimente?, absurdo?, aún no sabía como describirlo, así que era mejor empezar a contar parte de la historia sin mencionar el apellido de Hope, me lo repetí a lo largo del camino para no olvidarlo- hummmmm......- solté un hondo suspiro- yo soy.....era.....madre temporal- el doctor me miró con intriga- ya sabe de ésas personas que ofrecen su hogar a niños huérfanos.... - Vaya, eso es muy noble. - Yo tenía a una.....a una....- el nudo en mi garganta se hizo más fuerte al tener que recordar mi perdida- a una bebé conmigo pero afor... afor...... afortunadamente- no lo sentia de ese modo, pero qué más podia decir?, que el padre de Hope era una pésima persona?, tenía que guardarme mis impresiones personales para mí- una familia apareció en estos días, y decidieron adoptarla, así que- para que negar que en este punto ya estaba llorando nuevamente- el....el..... día de ayer de imprevisto tuve que entregar a mi bebé en las oficinas de protección infantil, para poder cerrar el expediente. - Y no creyó importante avisar? - Francamente......todo fue.....fue muy rápido, jamás creí que la perdería de ese modo, todo fue tan repen....- habíamos llegado al momento del llanto incontrolable y doloroso- ayer solo pensé en.....en......dios......por qué?- cuestioné pero no al doctor, era a un ente mayor inexistente- por qué?!.....mi bebé!!!!.....mi bebé!!!!- repito, afortunadamente no había muchas personas aunque las pocas que había comenzaron a voltear. - Mgmm....mgmmm....- el doctor me llamó algo apenado al parecer lo estaban responsabilizando por mi comportamiento- por favor.....nos miran......- levanté la mirada a mi alrededor y efectivamente las personas lo veían con desagrado asumiendo que él era el causante de mi sufrimiento. - Lo lam.....lo lamento doctor, ya ha pasado muchas vergüenzas por mi culpa.....yo.....yo.....yo solo.....solo quería explicarle que......que no fue por irresponsable, si falté se debió a un asunto.....un asunto que me sobre paso......lo siento...... mucho..... gracias por su tiempo. Me levanté decidida a irme, el doctor Carter había pasado por extraños momentos desde hace poco menos de una hora, pedirle ahora que me reintegrara a mi puesto era demasiado, ya solo me quedaba la resignación de que todo terminó en Chicago. - Doctora Smith......- me detuvo antes de abandonar la mesa- usted fue la mejor en su residencia, incluso de otros departamentos, por eso la elegí. - Lo sé, se lo agradezco y nunca quise defraudarlo. - Y espero que no lo hagas.....- volteé a verlo bastante confundida, pero su semblante parecía muy comprensivo y tranquilizante. - Qué?!.....yo no.....no lo comprendo. - Te veo mañana a las 8 de la mañana pero tendrás que cubrir el turno vespertino por las siguientes dos semanas.....ese será tu castigo. - Pero..... entonces.....usted......quiere decir que tengo mi trabajo de vuelta?- ni siquiera le expliqué a fondo mi situación y su respuesta parecía increíble. - Si.....pero no será fácil, tendrás que demostrarme que eres la decisión correcta. - Pero por qué? - Lo hago porque no quiero tener que volver a leer los expedientes de todos los residentes del hospital y de otros hospitales......me facilitas el trabajo, pero esta es una oportunidad única, espero que lo comprendas..... además creo que necesitas distraerte para no pensar en tus.......problemas. - Está seguro?- necesitaba saber que no lo hizo por lástima. - Lo quieres o no? - Por supuesto que si..... gracias doctor, no lo voy a defraudar. - Ciertamente así será......te veo mañana- el doctor Carter giró su vista hacia su comida y comprendí que no quería que lo siguiera molestando. - Gracias.......lo veo mañana. Aunque acepte aparentemente feliz, en cuanto salí de ahí considere que quizás era mejor que el doctor Carter me despidiera, así podría encontrar trabajo en otro hospital dónde nadie me conociera y comenzar de cero, de cualquier modo mi sueño ya no me ilusionaba en lo más mínimo, fue Hope quién le había dado algo de sentido a mi vida y el día que se fue también se llevó eso, para quién hacia esto, entonces?
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