*VALERIA* Me desplacé con rapidez y silencio, sintiendo el frío del suelo bajo mis pies descalzos. El pasillo, adornado con cuadros de paisajes que parecían burlarse de mí, tenía colores vibrantes que chocaban con el gris y la desesperanza en mi pecho. Sabía que debía mantener la calma y actuar con inteligencia. Estoy en un sitio peligroso, no me rendiré. A medida que avanzaba, escuché un ruido a mis espaldas. Me detuve en seco, mi corazón latiendo con fuerza. Sin girarme, me presioné contra la pared, conteniendo la respiración. Los pasos se acercaban, y el pánico comenzaba a apoderarse de mí nuevamente. La puerta de la habitación que había dejado atrás se abrió y observé al hombre de la cicatriz, asomando en cada habitación, inquietándose por algo. Su expresión era de confianza, como si

