Al ver los ojos tan intensos y crueles de ese hombre, si...era el otra vez ante mi, y quizás cinco años atrás yo no sintiese miedo al tomarme tan duramente bajo su cuerpo, hoy sentí temblor por todas partes de mi.
Salí corriendo de allí mientras oía el llamado del bebé..."mami ven" su llanto me hizo sentir hondamente triste, no terminé siquiera el desayuno.
Mientras que en la cafetería, Benjamín Solhonsky tomara el consumo mío como si fuera de él, quizás creyó que yo era su esposa.
Yo volví para intentar cancelar, pero la cajera me dijo: —Ya fue cancelado por el señor que estaba con el bebé.
Me fui de allí a rastras, cuando subí cada escalón de las escaleras hacia el piso 21 uno estaba realmente cansada, era un lugar moderno, podía costearlo, no era ostentoso, tampoco era tan deprimente.
Iba a entrar hacia adentro, ya había abierto la puerta cuando una voz fina y aguda me detiene.
—Asi que eres tú. —Su tono era algo así fría y neutra.
Volteo para mirarla, era ella, "¡era como verme a mi misma, pero con otro look!" Dije en mi mente, ¡Carajo de mierda, ella es yo! Trato de sonreír, pero noto su mirada inquisidora, voltea a ver a para todos lados.
—¡Entra antes que nos vean juntas! —Pienso, ¡Mierda, y cuál sería el problema si fuera así! Que tiene malo, pienso.
Entra a mi apartamento, que por cierto está llena de cajas, bueno no tantos, solo tres cajas medianas, no soy de adquirir cosas materiales, soy ligera de equipaje, y es por que nunca me sentí en un lugar como mío o propio.
Pero la actitud de mi gemela me desconcierta de lo más, ella entra y da la vuelta completa a los ocho por siete metros cuadrados de habitación, se ríe de mi con tono burlesco y dice, vives en un gallinero.
No puedo negarlo, sus palabras me hacen sentir como peste, nunca me había sentido algo así comparado, se supone que ella es mi hermana y debería abrazarme y llorar por que fuimos separadas y estamos reencontrándonos.
—No tienes ni una silla decente que ofrecer eh! —Bufea.
Simplemente la imagen que me había recreando de cuando al fin nos encontráramos se va desvaneciendo antes de que se llegara a concretar. Simplemente la vida sigue siendo un asco para mí.
Mis ojos están a punto de derramar lágrimas, u no es que no sufriera ataques de otros en el pasado, es solo que ahora mismo estoy así por que ella es mi hermana, sangre de mi sangre, y que esté así de frívola, que me esté repudiando por qué, ¿por que estoy en un apartamento de pacotilla para el gusto de ella? No se vale.
—Acabo de mudarme. —Explico bujando lento.
—Uf—Rechina sus dientes y me mira de pies a cabeza.
—Hace rato que quería saber de ti—Explico.
Su respuesta es la que me desconcierta. Me dice : —¿Para qué?—No soy tu madre si piensas que te debo recibir en mi círculo.—Sus palabras son crueles hacia mi.
—¿Que buscas aquí?—Hago esa pregunta ridícula, por que seguro ha venido hasta aquí por que no me quiere cerca y me vino a hacerlo saber.
—Vine a hacerte una propuesta, y quiero que lo aceptes, no aceptaría un no por respuesta. —Mr advierte con cara descarada.
Digo cara de descaro por que acaba de hacerme el peor rechazo de mi vida y ahora dice que me hará una propuesta que de por sí, ella ya asegura que lo que quiere es que yo acepte esa propuesta suya.
—¿Que quieres de mi?—Estoy pensando casi segura lo que me dirá, ella me pedirá que me aleje de ella, de su familia, incluso de su ciudad.
Estoy al cien por ciento de que así es.
Pero su sola propuesta me acelera más aún el corazón, ella ladea su cara y me dice :
—Quiero que me suplantes por un tiempo, mientras yo me voy a desaparecer. —Me lo dice así sencillo como beberse un vaso de agua.
—Es un delito, no lo haré—Respondo con sumo rapidez.
Tomó mi teléfono y aprieto en gravar la voz, esto es tan increíble que quiero tener una evidencia de ello, otra cosa es esta, que yo no me sé de que sea capaz mi hermana, al parecer no sé que monstruo con veneno le picó, ella ha salido tan descarada.
Bueno, pensándolo bien, yo lo soy de muchas formas, lo de descarada digo. Pero alguien al parecer me dice "quítate que aquí vengo yo"
—Te diré lo que pasará si no aceptas ayudarme. —Lo volteo a ver con asombro a sus palabras.
—Obviamente me separe de quien es mi marido, pero no le daré gusto de quedarse con mi hijo.
Se lo quitaré y lo enviaré a un Orfanato para que viva su vida igual a ti. "¡Huérfana!" —Si, yo era algo descarada, pero con hombres lascivos y llenos de trampas, ella sería una gran malvada, que malvada, sería una malditasa de primera calaña.
Abro bien grande mis ojos y la vuelvo a ver con incredulidad, eso no podría ser. Era su propio hijo.
—No, no lo harías—Le digo con algo de incredulidad, —ella me advierte con los demonios sacando a flote.
Era tan duro para mí pobre alma, creí que venía a un nuevo país lleno de esperanzas y sueños, mi alma estaba llena de imágenes de mi hermana y yo juntas, ahora que la he conocido tan solo por unos minutos, unos diez, quince o veinte minutos, ya me ha hecho conocerla tal cual víbora, tal cual animal venenoso.
Ella me mira desafiante, ella usa su mano para preguntar, "entonces qué lo hacemos"
—Si no... Ese chiquillo sería un huérfano como lo fuimos—repite sus palabras.
—Bueno, como lo has sido tú, por que yo no lo fuí más.—Las lágrimas recorren mis mejillas.
Se ríe de mi a carcajadas, está tan bien vestida, tan elegante, pero lleva un alma sucia, mi hermana, cuando es que se perdió.
—No quiero que aquel niño tenga un destino como lo tuve yo, le repito mis palabras, —no lo permitiré...acepto suplantarte.—Digo entre sollozos.
—Espero vuelvas después de un mes—Le doy un límite, pero ella frunce el ceño y dice :
—No me alcanzaría ese tiempo para viajar por el mundo y despilfarrar mi dinero, mi juventud y mi belleza. Estarás allí hasta que yo vuelva otra vez.—Lo miró anonadada, ella realmente es descarada.
Al día siguiente me citó a un spa, me dice; "suplantarme" tiene muchos beneficios, me dice, toda fachenta. Solo digo en mi mente, yo daría todo por tener una familia que me ame y amarlo, pero ella es...es tan superficial que no puedo creer que seamos las dos hermanas de sangre y que yo sea la que creció en la calle y necesitada de estabilidad y amor.
—Podrías disfrutar de estos servicios de primera. —Lo menciona, cree que yo doy valor a esas cosas, Por mucho tiempo fui la invitada especial de hombres ricos, que por un buen sexo me ofrecieron matrimonio, riquezas y todo lo que hay en la tierra, lo único que no me ofrecieron fue amor sincero, del que yo quisiera tener.
—Tener un esposo que te ame y te respete, es mucho mejor—le aviento mi pensar, ella voltea los ojos en blanco y me dice de forma inescrupulosa.—Te aburres de lo mismo.
"Qué, ¿Acaso quiere estar metiendo miembros de hombres diferente en cada follada?" No sabe lo que tiene...