XIMENA Ese día fue de ensueños, nos divertimos muchísimo, de no ser por ese desafortunado percance. Por poco y no cuento el cuento, mi Ángelo, bueno, nos llevó a pescar en su yate, fue muy divertido, yo nunca lo había hecho, con lo que pescamos. Él nos preparó algo llamado sashimi, según él era un plato japonés, no quise contrariarlo por no querer quedar como una ignorante, pues lo único que conocía de comida china era el arroz y el sushi, de resto me daba miedo que en su preparación llevase gatos o perros. Además de que le quedó muy delicioso, era muy placentero estar ahí bronceándome y viéndolo pelear con los mariscos. Me daban ganas de limpiarlo, trataba de ver a otro lado, intenté mirar al mar y sin darme de cuenta otra vez estaba con la mirada fija en sus hermosos ojos. Él me corresp

